domingo, 16 de febrero de 2025

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -421

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como, en octubre de 1897, el Municipio de Getxo carecía de material antincendios para los barrios de Algorta y Las Arenas.

Continuaba el pleno del 4 de noviembre de 1897 en el, entre otras cosas, se trataba sobre un aumento de sueldo a los guardias municipales y camineros: “...Se da cuenta de dos instancias, una del guardia municipal D. Lorenzo Aguirre, y la otra de los camineros D. Ignacio Bilbao y D. Manuel Gómez, solicitando se les aumente sus respectivos sueldos...” Tras las frases de rigor, que en todas las actas incluía el escribano de turno, el Ayuntamiento de Getxo acordaba: “...Aumentar los sueldos del Guardia Municipal y del caminero D. Ignacio Bilbao por ser este cantero hasta 912 pesetas, y al otro caminero hasta 866 pesetas anuales. Así como formar un reglamento de sueldos de todos los empleados municipales...”

Parece que era costumbre, en algunas festividades, como en este caso las de San Nicolás de agosto, servir algunos refrescos en el Ayuntamiento, al menos eso se desprende de las cuentas de gastos, del pleno mencionado anteriormente: “...Se abonen a D. Manuel Eguia 20 pesetas por los refrescos servidos en esta Casa Consistorial, después de la misa mayor del 11 de agosto último, festividad de San Nicolás...”

La vacunación de la viruela, enfermedad temida en aquellos años, se realizaba por el viejo método de su inventor, el médico rural inglés Edward Jenner. El ayuntamiento de Getxo, como todos los años, al llegar la temporada de vacunas decidía realizar esta inoculación a los vecinos: “...Por último acuerda este Ayuntamiento proceder a la mayor brevedad a la practica de la vacuna y revacuna de las personas del vecindario, proporcionado para el efecto las terneras necesarias, y verificando las operaciones lo mismo que en años anteriores, pero pudiéndolo hacer para mayor comodidad en las tres barriadas principales, Santa María, Algorta y Las Arenas...” En el siglo XVIII, un médico rural inglés llamado Edward Jenner creó un método para prevenir la viruela que permitió salvar millones de vidas. El 14 de mayo de 1796, Jenner dio el paso decisivo: extrajo pus de las ampollas de viruela bovina de Sarah Nelme, una campesina, y se lo inoculó a un niño llamado James Phipps, el hijo de su jardinero. Éste, al cabo de una semana, cayó levemente enfermo durante un par de días, pero luego se recuperó. Seis semanas después, Jenner le infectó deliberadamente con viruela humana, sin que se produjera efecto visible alguno.

Leyendo la prensa bilbaína algunas veces se podían encontrar estadísticas sanitarias y otros datos de interés, pero me ha llamado la atención un apartado dedicado a los “Suplicios Antiguos”: “...Registrando algunos documentos sobre los suplicios de antaño, hemos encontrado (datos interesantísimos acerca de las diferentes torturas infligidas en la Antigüedad y en la Edad media, en diversos países. He aquí un resumen sucinto. ¡Qué barbarie y que refinamientos de crueldad!.

Los suplicios mortales comprendían: la degollación o decapitación, la sumersión, la sofocación, la hoguera, la crucifixión, el colgamiento, el palo, el descuartizamiento, el precipicio, el enterrar vivo, la lapidación y la rueda.

Entre los hebreos, al culpable condenado a morir por la espada, se le atravesaba el corazón. Su cadáver era colgado de un árbol o echado sobre un montón de piedras. Otras veces estrangulaban al criminal, después de verterle plomo derretido en la boca, o bien lo aserraban vivó. Entre los egipcios y entre los persas, el paciente era a veces cortado en pedazos o descuartizado. En Roma lo precipitaban desde lo alto de un peñasco: ¿hay que recordar la roca Tarpeya?

Leese en la Biblia otros géneros de muerte, pero que sólo se aplicaron accidentalmente. Es así que, en tiempos de Chardin, se vio en Persia a condenados, ya sea quemados vivos en un horno calentado al Blanco, ya echados a un hoyo lleno de feroces alimañas.

Entre los suplicios usados por las diversas naciones, los que se aplicaban en la antigua Persia llevaban un sello de crueldad ingeniosa que horripilante.

No insistimos sobre el desollamiento, que consistía en arrancar, a tiras, la piel del condenado. Si el reo sobrevivía, lo sumergían en una caldera llena de agua hirviendo. El descuartizamiento se practicaba de la siguiente manera: aproximaban en lo posible, y acostaban, por decirlo así, dos árboles, por medio de cuerdas y máquinas; ataban de las ramas al reo por los pies y por las manos. Rompían los lazos que juntaban los dos árboles, y las ramas, al enderezarse, se llevaban cada una una mitad del cuerpo.

He aquí ahora al suplicio de la ceniza. Llenaban de ceniza una gran caldera, Y en ella introducían al reo cabeza abajo; después, con una rueda, removían la ceniza hasta que el infeliz quedaba sofocado. No olvidemos el suplicio de la artesa. Encerraban al reo entre dos artesas de piedra, dejando que saliera únicamente la cabeza. Le untaban el rostro de leche y miel, y luego lo exponían a los rayos del sol. Su rostro era devorado lentamente por toda suerte de insectos. Otro suplicio usado en Persia consistía en arrancar los cabellos de un condenado, y cubrirlo enseguida el cráneo pelado con cenizas ardiendo. Un suplicio muy en boga entre los cartagineses era encerrar al reo en una caja erizada interiormente de agudos clavos y hojas cortantes. El mísero no podía hacer movimiento alguno sin herirse atrozmente, y moría entre tormentos horribles. La cruz fue uno de los suplicios más antiguos. La emplearon largo tiempo los persas, los cartagineses y los romanos. En Roma no se abolió hasta el imperio de Constantino. El reo, en la cruz, moría de hambre. La atrocidad particular de éste suplicio, era que se podía vivir tres o cuatro días en tan horrible estado, en el escabel de dolor. La decapitación o degollación se practicaba en Roma por medio de un hacha. En Oriente y en Occidente, durante, la Edad Media, se servían para ello de sables o de espadas, Parecer que el ahorcamiento fue poco usado en la antigüedad. Colgaban al reo, ingiriendo en su cabeza entre los dos brazos de una horquilla. Las horcas patibularias fueron muy utilizadas, en la Edad Media, por los señores feudales, hasta el año 1789, el colgamiento por medio de la cuerda fue en Francia, o en Inglaterra y en Alemania, el medio más ordinario de ejecutar a los condenados a muerte. Hoy día es el modo único que se emplea en Inglaterra y en los Estados Unidos. El empalamiento, suplicio casi universalmente abandonado hoy, ha sido largo tiempo usado en Turquía, en Marruecos, en Argel antes de la conquista francesa, y en Rusia hasta el siglo pasado. Consistía en sentar al paciente sobre una estaca, más o menos aguda, que le atravesaba poco a poco todo el cuerpo dejándole morir así. Es el suplicio que sufrió en el Cairo el asesino del general Kleber. El suplicio de la rueda, conocido de los romanos, se aplicó en Alemania y en Francia hasta la Revolución. He aquí en que consistía: La pena de la rueda se ejecuta sobre un tablado levantado en plaza plaza pública, dónde, después de, atar al condenado a dos piezas de madera en forma de cruz de San Andrés, el verdugo le da repetidos y vigorosos golpes de barra de hierro en los brazos, las piernas, los muslos y el pecho hecho lo cual lo coloca sobre una rueda de carro suspendida en alto sobre un eje, atadas manos y piernas, detrás de la espalda, y de cara al cielo, para que expire en esta situación. No menos atroces eran los suplicios no mortales. El cegamiento se efectuaba por medio de una barra de hierro enrojecida, que se pasaba por delante de los ojos de la víctima hasta que quedaban cocidos, o bien hundiendo en sus ojos una punta de acero. Se arrancaba la lengua, mediante unas tenazas de ramas punzantes. El desorejamiento consistía en cortar tas orejas del culpable; se practicaba la operación con un cuchillo muy afilado. La extracción de dientes, la mutilación de muñecas y pies, fueron también suplicios largo tiempo utilizados...” (El Nervión del 10 de noviembre de 1897). Estas y otras practicas fueron desarrolladas por gentes que se llamaban a si mismo humanos. Algunas de ellas acontecieron en el pasado siglo XX.

En el pleno del 11 de noviembre de 1897 se trataba sobre una petición de la Junta de Caridad del Hospital Hospicio, referido a la posibilidad de instalar una cuadra anexa a dicho edificio: “...Se da cuenta de una instancia que la Junta de Caridad del Hospital Hospicio Municipal dirige a la Junta Local de Sanidad, solicitando su informe acerca de las condiciones higiénicas que deberán observarse para construir la cuadra para colocar una vaca en la planta baja del citado edificio...”

En la próxima entrada veremos como, un vecino de Alango solicitaba se realizaran reformas en el Fuerte las Canteras, lugar en el que dicho vecino vivía.

jueves, 13 de febrero de 2025

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -420-

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como, las noticas de prensa trataban sobre el murallón carretera de defensa de la costa de Algorta.

En el pleno municipal de Getxo del 28 de octubre, entre otros asuntos, se trataba sobre la renuncia de la maestra de la Escuela de la Fundación de Niñas Pobres (de la calle San Martin de Algorta): “...Quedó enterado el Ayuntamiento de Guecho de la renuncia presentada por la maestra D. Matilde Núñez de la Escuela de la Fundación de Niñas Pobres, y haber comunicado al Alcalde Presidente dicha renuncia a la Junta de Instrucción Pública, así como a D. Luciano Alday quien intervino en la escritura de fundación de dicha escuela. Enseguida fueron nombrados en Comisión los Regidores Sres. Cámara y Ardanza para recibir el inventario de dicha escuela, y que el mismo se ponga en conocimiento del Sr. Alday, como se puso por medio del guardia municipal Sr. Miragaray...”

Continuaba el pleno y en el se hablaba del mal estado de uno de los caminos que conducían al Fuerte las Canteras: “...Se da cuenta de una instancia de D. Francisco Elustondo y D. Gregorio Landeta y otros varios vecinos, solicitando se ponga un foco de luz eléctrica en el camino que de la casa «Angelena» se dirige al «Fuerte de las Canteras», y sea arreglado aquel camino por hallarse en mal estado para transitar, especialmente por las noches oscuras...” Sin embargo el Ayuntamiento decidió posponer dicho arreglo y la colocación de luces por: “...Falta de fondos Municipales...”

Algunos vecinos e industriales algunas veces solicitaban extraer césped de los terrenos del municipio para adecentar sus jardines y huertos: “...Se dio cuenta de la petición de D. Andrés Ugarte, vecino del barrio de Las Arenas, solicitando permiso para extraer césped de los terrenos del Municipio en el punto de Arrigunaga, para colocar en la huerta de la «Casa del Cable Submarino Ingles». El Ayuntamiento de Guecho acuerda desestimar dicha petición, por lo perjudicial que sería dicha extracción, y más teniendo en cuenta el acuerdo tomado por esta Corporación Municipal el 26 de marzo de 1896, el cual prohibía en absoluto la extracción de césped en terrenos pertenecientes al Municipio...”

En ese pleno municipal de decidía sobre los instrumentos musicales, de la Banda de Música del Municipio, que estaban en mal estado: “...Tras la consulta al inteligente Sr. Carrión de la Victoria, sobre las notificaciones de la Comisión para el arreglo de varios instrumentos musicales, este ha señalado que se pueden reponer doce, cuyo costo asciende a 176 pesetas, y la adquisición de diez nuevos cuyo precio es de 1.231 pesetas; este inteligente ofrece pagar 76 pesetas por la piezas que de nada sirven. Acuerda este Ayuntamiento se practiquen todas las diligencias conducentes a arreglar y adquirir yodos los instrumentos que la Banda precisa, con la mejor economía y clase posible, así como proceder a la reposición de los que puedan ser útiles para el servicio...”

Al parecer por esas fechas en Municipio de Getxo carecía de material antincendios, por lo que un vecino de Bilbao, que se supone los comercializaba, proponía su adquisición a nuestro Ayuntamiento, en ese mismo pleno municipal: “...Se da cuenta de un escrito de D. Felipe Azcarate, vecino de Bilbao, proponiendo la adquisición de material contraincendios, del que carece este Municipio, presentando dos presupuestos, uno de 9.000 y otro de 5.000 pesetas, para los barrios de Algorta y Las Arenas respectivamente, ofreciendo también alquilar ambos por 1.500 pesetas anuales. Sin embargo el consistorio decidía no aceptar aquella oferta de momento...”

Y así, mientras que algunos aconteceres diarios eran recogidos en los libros de actas municipales, otros sucesos los relataba la prensa bilbaína. Y quizá por aquello de que el último día de octubre de 1897 caía en domingo y el tiempo acompañaba, nuestras playa y las del vecino Portugalete se vieron muy concurridas: “...En las playas de Las Arenas y Portugalete hubo extraordinaria concurrencia. Tanto los trenes como los tranvías transportaron gran contingente de aficionados a respirar las brisas marinas...” (El Nervión del 1 de noviembre de 1897).

En el primer punto del orden del día del 4 de noviembre de 1897, se informaba sobre una demanda que el Ayuntamiento de Getxo había incoado contra la Diputación Provincial, por el impago de una parte de las obras del Hospital Hospicio de Algorta: “...Lo primero, se dio cuenta, de la copia que ha remitido el Procurador de esta Corporación Municipal, sobre la demanda entablada ante el Tribunal Provincial Contencioso Administrativo, contra la Excelentísima Diputación Provincial, para que satisfaga el 20% de las cantidades invertidas en por el Municipio, de sus recursos propios, en la construcción del Hospital Hospicio de Algorta...”

Seguía el pleno y en el se daba cuenta de la petición de un pequeño terrenos sobrante, de propiedad municipal, en el punto de «Piñaga» de Getxo: “...Se da cuenta de una instancia de D. Rufino Aurrecoechea, vecino de esta, solicitando se le ceda en venta el pequeño terreno sobrante de vía pública en concepto de parcela perteneciente al Municipio, que se encuentra un lado del camino estrada de Piñaga, cerca de las heredades de D. Luciano Alday y D. Tomás Uria, así como de la carretera Provincial. En su vista, y tras y una meditada y razonada discusión, tomando en cuenta la poca cabida de dicho terreno, así como de su mala situación para edificar, y teniendo presente que el día que se trate de arreglar y reponer el citado camino estrada de Piñaga será necesario al Municipio aquel punto, se decide desestimar dicha petición...”

En la próxima entrada veremos como, tras la solicitud de los interesados ,se decidía aumentar los jornales de algunos camineros del Municipio.

domingo, 9 de febrero de 2025

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -419-

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como se trataba sobre el estado del muro de Azuerca, del Puerto de Algorta, que amenazaba derrumbe.

En el pleno municipal del 21 de octubre de 1897 se trataba sobre una petición de la Comisión de la Iglesia de San Ignacio de Algorta pidiendo se construyera un pared que evitara que los ganados accedieran a la campa de la iglesia: “...Se da cuenta del dictamen emitido por al Comisión de Obras de este Ayuntamiento, a cerca de una instancia presentada por la Comisión de la Iglesia de San Ignacio, solicitando la construcción de una pared para evitar que los ganados destrocen los árboles, todavía tiernos, del lugar de recreo de la campa de dicha Iglesia. El Ayuntamiento enterado de dicho informe y el presupuesto que le acompaña que asciende a 1.121,25 pesetas, después de una razonada discusión acuerda: Aprobar el citado informe adoptándolo por resolución para llevarlo a efecto cuando los recursos municipales lo permitan...”

Al parecer el instrumental de la Banda de Música Municipal, en octubre de 1897, estaba en mal estado y el Ayuntamiento de Getxo se vio abocado reemplazar dicho instrumental: “...Se da cuenta del informe emitido por al Comisión formada por D. Manuel Cámara y D. Marcos Zamacona, sobre una instancia presentada por el Director de la Banda de Música de la localidad D. Cándido Arrola, referida a los instrumentos que pertenecientes al Municipio posee la referida Banda, en su mayor parte en mal estado. El Ayuntamiento, enterado debidamente del informe en que la Comisión propone la necesidad de que el Municipio facilite nuevo instrumental y arregle los que se encuentren en mejor estado para la instrucción de los educandos, después de una detenida y razonada discusión acuerda: Aprobar dicho informe y autorizar a dicha Comisión para que obtenga los recursos para adquirir dicho instrumental, y autorizar a D. Cándido Arrola para acompañar a la Comisión en dichas operaciones...”

Seguía el pleno municipal, y en el se trataban también asuntos relacionados con el barrio de Las Arenas: “...Se da cuenta de una instancia de D. Julián Aguirrezabal, de esta vecindad, solicitando en concepto de rematante, se reciban las obras que ha ejecutado en el kiosko del barrio de Las Arenas...”

Por lo tratado en dicho pleno municipal podemos conocer quien era el veterinario municipal de Getxo en 1897: “...El veterinario municipal de Guecho D. Juan Cruz Mezo solicita se le aumente el sueldo que viene percibiendo...”

Otro vecino de Las Arenas solicitaba la instalación de un rotulo a la entrada de su comercio: “... Se da cuenta de una instancia de D. Cecilio Quintana, de esta vecindad, a quien acuerda el Ayuntamiento de Guecho dar permiso para establecer en el barrio de Las Arenas un Almacén de Granos y Salvados, así como para colocar en la puerta de entrada un rótulo según se dispone en las Ordenanzas Municipales de Policía vigentes...”

El Ayuntamiento de Getxo, algunas veces según conta en ese pleno municipal, colaboraba con algunos centros escolares facilitándoles material escolar: “...Se da cuenta de una instancia del Director del Colegio San Bernardo de Náutica de Algorta, D. Domingo Ochoa, en el que informa del cuadro de profesores y alumnos de segunda enseñanza, y una vez enterados de sus peticiones acuerda: Conceder al exponente para dicho centro las mesas, encerados y globos que posee esta Corporación, los cuales se encuentran en el edificio del Juzgado Municipal, pero con la condición de que tan pronto como el Ayuntamiento los pida deberán ser devueltos en el mismo estado en que fueron entregados...”

A uno de los ediles del Ayuntamiento de Getxo se le autorizaba para suministrar agua a una empresa del barrio de Lamiako: “...Acuerda esta Corporación Municipal conceder permiso a D. Marcos Zamacona, para que de las fuentes de este municipio en Las Arenas, y sin perjuicio al servicio público, pueda conducir diariamente un metro cubico de agua potable para su consumo en la fabrica de Vidrios de Lamiaco, debiendo llevar razón exacta diaria de la que conduzca, debiendo pagar una peseta por cada metro cúbico entregados, que deberán ser abonados por meses o trimestre en la depositaría municipal...”

Aquel mes de octubre de 1897, a decir de la prensa bilbaína, había sido: “...Lleva todo el mes de Octubre con sol tan radiante y una temperatura tan agradable que que ya quisieran este sol y temperatura los hijos de María Santísima...” Tal era así que el diario animaba a los bilbaínos con la siguiente cantinela: “...Y en verdad digo a ustedes que es preciso ser pobre de solemnidad para no ir a echar una cana al aire, el que las tenga, a la orilla del mar. Que por cuarenta céntimos en tranvía eléctrico y por treinta en ferrocarril, puede hacerse el viaje de ida y vuelta a Las Arenas...” (El Nervión del 24 de octubre de 1897).

Y sin embargo por contraste, el mismo diario, hablaba de los socorros entregados a los más pobres: “...Múltiples son las necesidades a que hay que atender en la humanidad desvalida e imposible llenarlas todas sin hacer antes un prolijo estudio, de sus distintas maneras de manifestarse. Cubriendo con mano pródiga las necesidades de los pobres, siendo gallarda, prueba de estas manifestaciones los establecimientos benéficos, como el Santo Hospital Civil y la Santa Casa de Misericordia. En la primera son atendidos con solemnidad y esmero todos los enfermos que reclaman los cuidados propios de este centro benéfico; en la segunda se socorre, educa e instruye a los jóvenes comprendidos entre los 7 y 12 años, y son admitidos en concepto de asilados, los que excediendo de 50 años de edad sean solteros o viudos...” Pues bien para el socorro de tantos desvalidos se realizaba una distribución de alimentos y mercancías que básicamente eran de primera necesidad: “...Aceite, Arroz, Alubias, Bacalao, Carne con hueso, Carbón, Patatas, Pan, Tocino, Carne sin hueso, Garbanzos y Leche...” Las raciones de algunos artículos alcanzaban la cifra de 69.550 unidades. Entre aquellos sujetos socorridos en la beneficencia se encontraban: “...Matrimonios ancianos, Matrimonios con familia numerosa, Casadas abandonadas por sus esposos y con varios hijos, Casadas que tienen esposos en penales, imposibilitados para el trabajo, Huérfanos menores de 16 años, y otros muchos casos...” (El Nervión del 25 de octubre de 1897).

Seguían las noticas de prensa, y en este caso trataban sobre el murallón carretera de defensa de la costa de Algorta, en una carta dirigida al director del diario: “...En la anterior ofrecí a usted tenerle al corriente de cuanto ocurriese con respecto al murallón-carretera de defensa de la costa de Algorta, y como lo ofrecido es deuda, me apresuro a saldarla. Si grato me fue en aquel entonces lanzar a la publicidad noticia de tanto interés para esta entidad municipal, no me es menos grato hoy dar rienda suelta a la pluma para hacer conocer a los lectores de ese periódico, que según anuncio publicado por la Dirección de Obras Públicas en en la Gaceta de Madrid, con fecha 24 del actual, el dia 9 del próximo Diciembre tendrá lugar en las oficinas de aquella Dirección, la subasta de las obras del mencionado murallón-carretera, presupuestas en 202.120,84 pesetas. Acontecimiento este que ocupará preferente lugar en la historia del risueño porvenir de este pintoresco pueblo, llamado a ser el Biarritz español; ya por sus playas, ora por la inmejorable posición topográfica que ocupa, y ya también por su benigna temperatura, circunstancias que contribuyen en alto grado a que se goce de una salud a toda prueba. Si a esto se agrega, que el muro-carretera de que se trata y el contramuelle en construcción serán dos paseos deliciosos, el uno a lo largo de la costa y a la orilla del mar, y el otro internado en el Abra, no cabe duda que la atracción de bañistas será mayor e irá en aumento, año tras año, por cuánto que habrá paseos para todos los gustos, puesto que también tiene zonas campestres, cosa qué tanto agrada a los que la atención de sus negocios y el cumplimiento de sus deberes, les sujeta y encierra en los grandes centros la mayor parte del año. Entiendo, y no creo equivocarme, que antes de mucho tiempo, de construido el muró de que sé hace mención, se levantarán a su verá hermosas fondas de verano y cafés deliciosos que serán un atractivo más para los forasteros. ¡Ojalá que mis presentimientos se cumplan en breve plazo!...” (El Nervión del 26 de octubre de 1897).

En la próxima entrada veremos como, una maestra de las Escuelas de la Fundación de Niñas Pobres (San Martín) presentaba su renuncia.

jueves, 6 de febrero de 2025

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -418-

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como uno de los diario bilbaínos hablaba en la portada del mismo, acerca de las obras del murallón que iba desde la Punta Begoña hasta la ensenada del Puerto de Algorta.

Y finalmente, la prensa destacaba la buena noticia de que el proyecto del murallón que iba desde la Punta Begoña al Puerto había sido aprobado: “...En Algorta se ha recibido con verdadera satisfacción la noticia de haber sido aprobada definitivamente por la Superioridad la construcción del murallón carretera que, partiendo del contramuelle del puerto exterior, ha de terminar en el puertecito de aquella localidad, ciñéndose en un todo al escarpe del monte. Este murallón, de siete metros de anchura, a la vez que servirá de contención del monte, constituirá un delicioso paseo a orillas del mar. Su presupuesto asciende a unas 202.000 pesetas, que serán satisfechas por la Junta de Obras del Puerto...” (El Nervión del 10 de octubre de 1897).

En el pleno del Ayuntamiento de Getxo del se trataba sobre el murallón proyectado que iba a ir desde la Punta Begoña al Puerto de Algorta: “...Se da cuenta y queda enterado este Ayuntamiento, de un oficio de la Junta de Obras del Puerto Exterior, referente a la aprobación por al Superioridad del proyecto formulado para la construcción del muro y carretera desde el Contramuelle al Puerto de Algorta...”

En ese mismo pleno volvía a salir a la palestra el estado del muro de Azuerca, del Puerto de Algorta, que amenazaba derrumbe: “...Se da cuenta del informe de la Comisión que se designó para evaluar el estado del muro de Azuerca, el cual trata sobe la necesidad del derribo y reconstrucción de la pared de Azuerca, que se encuentra en peligro de derrumbe y otras reposiciones que habrá que realizar en el Puerto de Algorta, a dicho informe acompañan la disposiciones facultativas y económicas que proponen junto a un presupuesto que supone en total de 770 pesetas para la ejecución de las obras. El Ayuntamiento acuerda: Aprobar en todas sus parte lo que la Comisión propone, y que el domingo día 24 de octubre de 1897 se celebre el remate de dichas obras...”

En ese pleno también se trataba sobre el acondicionamiento del Fuerte de las Canteras para realizar la entrega a la fuerza de artillería: “...Se abone a D. Félix Viot la cantidad de 65,25 pesetas por 87 cristales colocados en las ventanas del Fuerte de las Canteras, para su entrega a la fuerza de artillería...”

Y finalizaba el pleno con un asunto, referido a los bienes comunales, que ya traía cola desde hacía algún tiempo: “...El Alcalde Presidente de este Ayuntamiento de Guecho manifestó que según carta orden que le ha sido notificada en unión del Regidor Síndico, en virtud del despacho cuya carta estaba sobre la mesa, que era necesario que esta Corporación nombre nuevo letrado o procurador que le represente en los autos de demanda promovidos ante el Consejo de Estado contra la Real Orden del 16 de julio de 1895, sobre nulidad de la venta de los montes comunales de Baserri, Galea y otros. Para ello acuerda este Ayuntamiento: Nombrar al Alcalde D. Juan José Bilbao y al Regidor Síndico D. Manuel Cámara para que en nombre de esta Corporación Municipal otorguen el correspondiente poder a favor de D. Pedro Gauna García y a D. José María Cordón Estecha , procuradores y vecinos de Madrid, para que representen a este Ayuntamiento ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado, en todos los recursos contencioso administrativos que tenga pendientes o convenga incoar a este Ayuntamiento...”

Y aunque no era asunto de nuestra Anteiglesia, pero si que en general afectaba a nuestros estudiantes, las noticias que la prensa bilbaína daba a cerca de la posible creación de la Escuela de Ingenieros Industriales de Bilbao, que venían cargadas de diferentes concepciones en cuanto a las tendencias existentes, con respecto a forma que debía de adoptar la misma: “...La reunión celebrada últimamente por la comisión mixta que entiende en todo lo relacionado con la creación de la Escuela de Ingenieros Industriales en Bilbao, ha dado motivo para que el asunto entre por nuevas fases. A pesar de cuanto inútilmente se viene hablando, parece comprobado que en la comisión de Ingenieros Diputados Provinciales y Concejales, existen dos tendencias, que son la causa; principalísima de lo que vine ocurriendo. La una es partidaria de la Escuela libre y la otra de la oficial...” En el mismo diario se daba una estadística sanitaria, esta referida a Bilbao: “...El número de defunciones, más elevado corresponde a los menos de 23 de meses, que alcanza la cifra de 65 fallecidos; la división de enfermedades de los fallecimientos por enfermedades infecciosas (60), aparato respiratorio (25), sistema nervioso (25), digestivo (28), circulatorio (9) y violentas (10)...” (El Nervión del 16 de octubre de 1897).

El Tranvía Eléctrico de Bilbao a Las Arenas anunciaba significativas rebajas en sus precios, quizá como manera de enfrentarse a su principal competidor, el Ferrocarril de Bilbao a Las Arenas, que ya desde sus albores en 1884 venían manteniendo: “...Enorme rebaja de precios en la línea de Las Arenas: De Bilbao a Las Arenas ida y vuelta 40 céntimos. Por este precio se puede ir hasta la última casa de Las Arenas más allá del Establecimiento de Baños y la vuelta puede reservarse para cualquier otro día. Se ofertaba servicio cada 10 minutos. Ultima salida de Bilbao para Las Arenas, a las nueve de la noche y de Las Arenas para Bilbao a las ocho y veinte...” (El Nervión del 16 y 18 de octubre de 1897).

Por aquellos días, según narraba un diario bilbaíno, tomando como fuente una revista inglesa, el consumo de trigo en el mundo era de: “...Europa 468 millones de hectolitros, América 117, Asia 108, África 12, Australia 10 millones. La cosecha en Europa había sido de 462,58 millones de hectolitros...” (El Nervión del 19 de octubre de 1897).

En el pleno municipal de Getxo del 21 de octubre de 1897 se trataba sobre una fuente pública que había sido reclamada por los vecinos del barrio de la Cadena de Algorta: “...Se da cuenta de un dictamen emitido por la Comisión de Gobernación y Policía, sobre la instancia de varios vecinos del barrio de la Cadena, relativa a la colocación de una fuente. El Ayuntamiento de Guecho acuerda aprobar esta resolución, y realizar esta en cuento sea posible...”

En la próxima entrada veremos como la Comisión de la Iglesia de San Ignacio de Algorta, solicitaba se construyera un pared que evitara que los ganados entraran a pastar a la campa de la iglesia.

domingo, 2 de febrero de 2025

AGATE DEUNA 2025

 

Agate Deuna, otsailaren 4an, Santa Ageda bezperako egunean, errepikatzen den tradizioa. Belaunaldiz belaunaldi transmititutako ohiturei eta sinesmenei erantzuten dieten tradizioak dira, eta Herri baten kultura-jakinduriaren eta ohituren parte dira. Horiek bizitzaren hainbat alderdi, erlijio-erritualak, jaiak, jantziak, gastronomia, kantutegia, dantzak eta gertaera garrantzitsuen oroitzapenak biltzen dituzte. Beren kultura- eta gizarte-nortasunaren eraikuntzaren parte dira, jarraitutasun- eta pertenentzia-zentzua ematen dute, beren adinekoen kultura-historia eta -herentzia bizirik mantentzen laguntzen dute, eta biztanleen arteko gizarte-loturak indartzen dituzte.

Agate Deuna, una tradición que se repite cada 4 de febrero, el día de la víspera de Santa Águeda. Tradiciones que responden a costumbres y creencias transmitidas de generación en generación, que forman parte de las costumbres y del bagaje cultural de un Pueblo. Estas abarcan a diferentes aspectos de la vida, rituales religiosos, fiestas, vestimenta, gastronomía, cancionero, dantzas y conmemoración de acontecimientos relevantes. Forman parte de la construcción de su identidad cultural y social, dan sentido de continuidad y pertenencia, ayudan a mantener viva la historia y la herencia cultural de sus mayores, y refuerzan los lazos sociales entre sus habitantes.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX, la prensa bilbaína consideraba a las romerías de Santa Águeda, que se celebraban el 5 de febrero, como unas de las más concurridas del Señorío. Esta fiestas solamente fueron interrumpidas por acontecimientos bélicos. Desde antaño nuestros antepasados celebraban la vida siguiendo los ciclos de la naturaleza. Y precisamente esta festividad se encuadra en el ciclo de invierno del calendario popular, con las fiestas de la Candelaria (2 de febrero), y San Blas (3 de febrero). En torno a la misma se practican en Euskal Herria diversas costumbres, entre ellas el toque de campanas y los coros que salen en la víspera cantando sobre su vida y postulando.

Santa Agedaren tradizioa otsailaren 4an errepikatzen da, kaleak eta plazak koru eta koadrilaz betetzen ditu, Santuaren omenezko koplak abestuz, makilekin batera, eta horiekin lurra erritmikoki kolpatzen da. Euskal mitologiarekin bat egiten duen tradizioa, bere koreografia bere parte bihurtuz: "makilen" talka "lurrerako deia" da, neguko solstizioaren ondoren esna dadin. Gainera, eliza katolikoak gure herrian duen eraginagatik, garai hartan Santa Ageda gurtzen zen, III. mendeko birjina eta martiri siziliarra, eta emankortasunarekin lotutako ahalmenak ematen zitzaizkion eta beste botere batzuk ere ematen zitzaizkion, hala nola suteak eta sumendi-erupzioak saihestea, ganaduaren espiritu txar eta gaixotasunen aurka babestea edo nekazaritza-ekoizpena indartzea. Euskal tradizioak, gainera, zefaleak eta migrainak sendatzeko gaitasuna ematen dio.

La tradición de Santa Agueda se repite cada 4 de febrero, llena calles y plazas de coros y cuadrillas entonando coplas en honor a la Santa, que son acompasadas con makilas, con las que se golpea el suelo rítmicamente. Tradición que se une a la mitología vasca, haciendo que su coreografía forme parte de ella: El choque de “makilas” es una “llamada a la tierra” para que esta despierte tras el solsticio de invierno. Además por la influencia de la iglesia católica en nuestro pueblo, en esas fechas se venera a Santa Águeda, virgen y mártir siciliana del siglo III, a quien se le atribuyen facultades relacionadas con la fertilidad y se le atribuyen otros poderes, tales como: evitar incendios y erupciones volcánicas, proteger contra malos espíritus y enfermedades del ganado o potenciar la producción agraria. La tradición vasca le atribuye además la capacidad de curar cefaleas y migrañas.

Los coros de Santa Águeda, en general, formados por grupos mixtos de jóvenes y mayores (mujeres y hombres), y en algunos casos por cuadrillas de niños, que suelen ir ataviados con kaikus, blusa y otros atuendos populares. Las estrofas que se cantan narran el martirio de la santa y otras, del cancionero popular, que en cada barrio suele ser diferente. Popularmente se han ido añadiendo estrofas de petición y censura, muchas de ellas transmitidas de padres a hijos. En otras épocas, esta noche, se recogían alimentos (nueces, chorizos,...) que al día siguiente eran degustados por las cuadrillas.

Las primeras referencias a esta vieja tradición aparecen en la prensa bilbaína allá por 1879, sobre ella decía un diario: “...Esta noche es una de las más alegres del Noble Señorío de Vizcaya. Comparsas de alegres y robustos jóvenes recorren de puerta en puerta los caseríos de nuestras aldeas entonando las canciones de Santa Águeda en esa lengua euskara cuya antigüedad se remonta a la noche de los tiempos. Con los chorizos, longanizas, huevos y otros artículos que recogen obsequiarán a sus nescas el próximo domingo en alegre y amistosa merienda. Cuan grato placer experimenta nuestro corazón al evocar estas tradicionales costumbres de nuestro país que no conseguirán borrar ni las nuevas leyes de los tiempos que corren, ni los defensores de la nivelación...” (El Noticiero Bilbaíno del 4 de febrero de 1879).

Nire oroimenera, nostalgiaz beterik, nire haurtzaroko oroitzapenak helarazten dituzten koruak, Erromoko kaleetan zehar postiatzen genuenean, eta lortzen genituen pezeta urriekin etxera iristen ginenean lortutako "harrapakinaz" harro.

Coros que a mi memoria hacen llegar, llenos de nostalgia, recuerdos de mi niñez, cuando postulábamos por las calles del Romo, y con las escasas pesetas que obteníamos llegábamos a casa orgullosos del “botín” obtenido.

En años cercanos alguna de esas celebraciones fueron recogidas por la revista «Galea» en el 2000, decía sobre este significativo día: “...Las calles de Getxo se llenaron de coros que cantaron a Santa Agueda. 24 agrupaciones pertenecían a centros escolares, y 17 concursaron en el XIV certamen organizado como cada ano por el Aula de Cultura. En conjunto se batió el record de participación. Con una única categoría y dos zonas independientes de actuación (Andra Mari - Algorta y Las Arenas-Romo), los diecisiete coros recorrieron los barrios durante la tarde noche del viernes 4 de febrero. El primer clasificado en Las Arenas fue Erromoko Danok Batera y en Algorta Gorrondatxe...” (Revista Galea de febrero del 2000).

Este año, continuando la tradición del Agate Deuna, los coros locales actuaran por las calles y plazas del Pueblo. Con viejas coplas y otras nuevas que animaran estradas, calles y plazas, acompañados de txistu y tamboril y acordeones, alguna de ellas será, como es el caso de Getxo (Andra Mari) que populariza Itxas Argia:

...Santa Ageda, Ageda,

gure martiri maitea,

etxe honeri eman eiozu,
zoriona ta bakea...”

Que en una traducción, un tanto libre, dice:
...Santa Ágeda, Ágeda,
nuestra amada mártir,
dale a esta casa,
felicidad y paz
...”

Por la mañana actuarán los grupos escolares y, por la tarde, los coros de adultos y los grupos mixtos. En su repertorio recogerán canciones en recuerdo del día de Santa Águeda.

Los grupos actuarán en Romo-Las Arenas y Andra Mari-Algorta a partir de las 18:00 horas. A las 20:00 horas, algunos coros cantarán juntos en las plazas Telletxe e Itzubaltzeta de Algorta/Santa Eugenia de Romo.

Bestalde, Itxas Argia-ko abesbatzak, Agate Deuna kartelean dioten bezala, otsailaren 4an Andra Mari auzoa zeharkatuko dute, 17:30ean Malakaten hasita.

Por su parte, el coro de Itxas Argia, como dicen en su cartel de Agate Deuna, ese día 4 de febrero, recorrerán el barrio de Andra Mari, comenzando a las 17:30 en Malakate.