lunes, 13 de julio de 2020

UN EDIFICIO HISTÓRICO O UNA ODA A LA MOÑA



Getxo, a lo largo de su historia, ha tenido diversos edificios y elementos, que debieran de haber sido cuidados y haber pasado a formar parte del patrimonio cultural de nuestro municipio, obviamente esto es una opinión.

El Etxetxu es uno de ellos. A lo largo del tiempo fue sede del segundo Ayuntamiento de Getxo, de la Cofradía de Mareantes, de los Pilotos Lemanes.

El primer Ayuntamiento estuvo localizado en la iglesia de Andra Mari (Getxo), como ya escribí en mi entrada del 30 de enero del 2017. Por la preponderancia que iba adquiriendo el barrio de Algorta sobre el de Santa María, se trasladaron las sesiones a un edificio del Puerto Viejo, pasando a celebrarse en el local que la “Sociedad de Prácticos Lemanes” tenía en dicho puerto de Algorta. Dicho local era el “Etxetxu”, que desde 1857 funcionó como Ayuntamiento de Getxo, hasta su traslado a la plaza de San Nikolás en 1860.

Algorta ha estado íntimamente ligada a través de la historia, a las actividades relacionadas con la mar, en el denominado “Portu Zaharra” o Puerto Viejo. Ya desde el siglo XVII (1627) se tiene constancia de la actividad de la “Cofradía de Mareantes de San Nicolas”. Quienes en 1740 construyeron un nuevo muelle, contaban con 12 embarcaciones. La actividad de los pilotos lemanes, también conocida como lemanaje, comienza en Bilbao, debido a la peligrosidad de la barra y del canal de acceso al puerto. Se tiene noticia de que esta actividad se desarrollaba ya desde finales el siglo XV. La Sociedad de Pilotos Lemanes, estaba formada por cuatro cofradías, las de Algorta, Portugalete, Santutzi, Zierbena. En 1761 mareantes del puerto de algorta y mayordomo puerto de algorta

Desde 1878 la prensa bilbaína ya recogía noticias relacionadas con la Cofradía de Mareantes, al aportar el mayordomo de la misma, en beneficio de las familias de los náufragos del 20 de abril de aquel año, un donativo de 912 reales. En febrero de 1884 también realizara una aportación para el establecimiento de una Estación de Salvamento de Náufragos.


Los lemanes eran pilotos autorizados por el Consulado, y elegidos entre marinos más expertos, que conocían las dificultades de la costa y ría. Actas de exámenes para pilotos lemanes de Algorta, ya parecen entre 1622 y 1661, en los archivos forales. Esta actividad, en nuestro pueblo, ya en 1699, superaba a la de otros puertos vecinos, Algorta tenía 79 pilotos lemanes, (Portugalete tenía 17, Santurtzi 33 y Zierbena 6). Agrupados entorno a la “Sociedad de Pilotos Lemanes”, tuvieron como sede el edificio “Etxetxu”, mantuvieron la figura de “Piloto Mayor” hasta la implantación de la Comandancia de Marina en 1.830. Referido al oficio de leman, describía la prensa en 1848 sus características: “...las dificultades que vencen todos los días el arrojo indomable de aquellos mareantes. Sus rostros tostados y oscuros unas veces, indican el rigor del sol qué con sus rayos les ha herido en la plenitud de su fuerza; azotando los vendavales sus mejillas, sus manos callosas y sus brazos nervudos...”

El edificio denominado “Etxetxu” constaba de un espacio inferior abierto al público y un piso superior, que como decía, fue sede de la Sociedad de Prácticos “Lemanes”, pasó a acoger al Ayuntamiento de Getxo al terminar la Primera Guerra Carlista, hasta que a finales del siglo se construyó la Casa Consistorial adosada a la nueva Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari en la parte alta de Algorta. Posteriormente siguió siendo el lugar de reunión de los prácticos lemanes. Los últimos propietarios fueron Mª Cruz Esesumaga, “La Pipis”, y su esposo. Mª Cruz, nacida en esta casa y dedicada profesionalmente a la venta de pescado.

Parece como si la historia volviera atrás, ya que según escribían en el Libro de Decretos de 1797, refiriéndose a la bebida ...siempre que se trajera a este Pueblo el aguardiente en barricas de madera o en otra forma, se dé aviso a los fieles regidores antes de vender, y estos tasen y den el precio en que se ha de vender...” Y como parece que la burra vuelve al trigo, hasta hace relativamente poco parecía destinado a homenajear a una bebida de dudosos méritos. Esto último, viene a colación por esa idea que ha apareció recientemente en algún periódico. La de convertir el “Etxetxu” en una especie de museo dedicado a una bebida, cuya mezcla, y es para opiniones, en la mía empobrece dos colaciones que por separado pudieran ser apetecibles, pero que en cualquier caso, no creo merecedora de ensalzar.


Ahora, nuestro Etxetxu, aparece apuntalado y va camino de convertirse en el museo de la “moña”. No se cuando se vendió ese bien público e histórico de Algorta, pero creo que a lo largo de los siglos, desde 1890, se han dejado caer y desaparecer elementos simbólicos de nuestra pasada historia (Casa Barco, Grúa Titan, etc.). Aún estamos a tiempo de que este histórico edificio sede del segundo Ayuntamiento de Getxo y de la Cofradía de Mareantes pueda ser recuperado como bien público histórico.

jueves, 9 de julio de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -171-



En la anterior entrada veíamos cómo un algorteño desmontaba las argumentaciones de D. Alberto Palacio para justificar su opción de segregar Las Arenas de Getxo.

A comienzos de octubre de 1892 la Compañía del Tranvía de Bilbao a Las Arenas y Algorta publicaba su servicio de Otoño: “...Que dará principio el martes 4 del corriente. El servicio de Las Arenas será de medias horas por la mañana y de cuartos de hora por la tarde. La última salida para Algorta será a las 6,30 de la noche y a la misma hora de Algorta para Bilbao...”

En el pleno Municipal del 6 de octubre de 1892 se trataba sobre la necesidad de derribar alguna vivienda para poder realizar el tramo de la calle Carretera (Actual Algortako Etorbidea) entre Torrena y Amesti: “...Se informa sobre un oficio de la Diputación Provincial, en el que tras mostrarse enterada de los trabajos verificados en la calle Carretera del Punto de Torrena a Amesti en Algorta...(Torrena estaba en la parte de detrás de la casa Tangora)…, y vista la cantidad de 12.000 pesetas fijadas por D. Antonio Oribe por la demolición de la casa que representa, perteneciente a D. Policarpo Eguiraun, para ensanchar la citada calle, entre la citada casa y la de Dña. Timotea Larrauri...” Por los problemas de caja que el consistorio tenía en aquellas fechas, la corporación municipal aceptó que el propietario de la casa derribada pudiera edificar en el espacio que quedara libre.

Para hacernos una idea del precio de los instrumentos musicales en aquellos años, conocer que un saxofón comprado por el Ayuntamiento para uso de la banda de música costaba 80 pesetas. Curiosamente era casi el precio de los sermones que en las fiestas locales daba el cura párroco de San Nicolás de Bari de Algorta, que estaba entre 50 y 52 pesetas el sermón.

Mientras, otras costumbres locales se seguían practicando. Por ejemplo la de suministros de alcohol y pan durante la reposición de los caminos rurales del municipio. Ya que en aquel año de 1892: “...El Ayuntamiento ordena que a los carreteros se de media azumbre o un litro de vino y media libra de pan, así como a las peonas un cuarto de litro de vino y media libra de pan, debiendo consumir los vecinos que tienen pareja y carro con ellos en uno o dos días según se fije...”


Para el 13 de octubre los trabajos de injertos en la red municipal, por parte de los propietarios de de casas en Las Arenas continuaban a buen ritmo, era el caso de dos vecinas de dicho barrio: “...El constructor D. Domingo Goicolea, vecino de Bilbao, en representación de Dña. Filomena y Josefa Novas, propietarias de la casa conocida como “Casino Antiguo” del barrio de Las Arenas, solicita permiso para injertar las aguas sucias de su casa en la alcantarilla en construcción que está realizando el municipio...”

En el pleno municipal del 13 de octubre de 1892 un asunto recurrente, al menos desde el 3 de marzo de 1885, volvía a estar encima de la mesa del Consistorio. Se trataba del Hospital Hospicio de Algorta. El Alcalde Presidente manifestaba en dicho pleno que: “...Mediante un oficio circular remitido el día 7 de octubre de 1892 había convocado para el día 10 de ese mes, a las dos y media de la tarde, a comparecer en el Ayuntamiento a los Vocales Asociados, Junta de Sanidad y a un crecido número de vecinos mayores pudientes, a una reunión al objeto de determinar el mejor punto posible para el emplazamiento del Hospital Hospicio en esta población que tiene proyectado el Municipio. Y que después de una larga discusión entre los concurrentes se había nombrado entre los vecinos a D. José Ramón Aqueche, D. Martín Berreteaga Arana, D. Dionisio Zubiaga y D. Irineo Ramón Diliz para que asociándose al Ayuntamiento con sus asociados y Junta Local de Sanidad, puedan designar el punto o terreno para emplazar el Hospital Hospicio…”

Pero no todo eran noticias agradables, ya que el 13 octubre de 1892, un maestro muy apreciado en Algorta, que había formado junto a otras personalidades municipales de la Junta del Censo en 1887, nos abandonaba: “...Se da cuenta de una instancia del Maestro de Primera Enseñanza de la escuela de niños de Algorta D. Juan Antonio Muñio por la que informa que ha sido nombrado 2º Maestro de la escuela de Barcelona, y que aunque con sentimiento se ausentará de esta localidad, aunque con idea de volver dentro de pocos años...” Dicho enseñante llevaba más de 13 años en nuestro pueblo. En deferencia a sus años de servicio el Ayuntamiento de Getxo decidía costearle el traslado a la ciudad Condal abonando el viaje en ferrocarril en vagón de segunda clase.


Otros acontecimientos eran rememorados en nuestro municipio a través de actos eclesiásticos. Se trababa de la celebración del Centenario del descubrimiento de las Américas. El día 13 de octubre de 1892 el Ayuntamiento de Getxo se daba por enterado de: “...La invitación cursada por el señor cura de la parroquia de San Nicolás de Bari de Algorta, por la que invita a la asistencia del Ayuntamiento en Corporación al “Te Deum” que se cantará en esta parroquia después de celebrada la misa mayor del día 16 del actual por el centenario del descubrimiento de las Américas por Cristóbal Colón...”

Un mes después de haber aparecido la primera noticia relacionada con el intento segregacionista de Las Arenas, el día 13 de octubre de 1892, el pleno municipal recogía la primera reacción a dicho intento: “...El señor Alcalde informa que tenía algunas noticias de que se había nombrado una Comisión en el barrio de Las Arenas para tratar sobre la segregación de aquel barrio del resto del Municipio, y que estaba realizando algunas gestiones en la Corte encaminadas a evitar dicha separación, y que con el fin de que no le sobrevenga algún perjuicio con su silencio, conviene practicar también las oportunas diligencias para contrarrestar u oponerse a los planes de aquella Comisión y estar preparados para lo que pudiera ocurrir con aquel asunto. El Ayuntamiento acordaba autorizar al Alcalde para la practica de las diligencias preventivas que considerara convenientes para parar dicha intentona...”

Sobre el arbolado del municipio trataba el consistorio de Getxo un 20 de octubre de 1892 considerando que era necesario proceder a mejorar el aspecto de calles y plazas, siendo los especímenes arbóreos que se plantaron de los viveros del horticultor D. Juan C. de Eguilior.

Al 20 de octubre de 1892 el servicio de “Correo Peatón” era realizado por D. José Centeno, el cual cobraba por sus servicios la cantidad de 84 pesetas más 1 peseta como complemento por cada viaje.

Durante aquellos días en que la viruela atacó a nuestra población, el Alguacil Sr. Miragaray realizó las guardias de vigilancia en la casa de D. Juan José Torre Líbano para evitar la propagación de la enfermedad. También fue encargado de la limpieza de la ropa del enfermo. Por esos servicios cobró la cantidad de 116,25 pesetas. Mientras que los alimentos para el enfermo y la servidumbre de la casa fueron suministrados por D. Manuel Eguia a quien se abonaron 51,75 pesetas; de su restaurante, también, se sirvieron comidas para los operarios que realizaron el reconocimiento de las aguas que desde Berango llegaban a Algorta.

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo se iba a proceder al derribo de la casa “Careagaguena Nueva”.

lunes, 6 de julio de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -170-



En la anterior entrada veíamos cómo los miedos a una posible epidemia de Cólera Morbo llevaron durante el mes de septiembre de 1892 a que la inspección sanitaria a los buques procedentes de puertos declarados “sucios” se realizara fuera de nuestro puerto.

Mientras que el transito de buques por nuestra ría a lo largo de septiembre de 1892 era intenso “...Habían entrado 324 buques y salido 331. Alcanzando días en que llegaban 22, y salian de 28 buques...” Los pabellones de los 324 buques entrados era la siguiente: “...139 españoles, 131 ingleses, 37 franceses, 3 alemanes, 7 holandeses, 3 noruegos, 2 belgas, 1 danés y 1 sueco...” Los 331 buques salidos pertenecían a los siguientes pabellones: “...145 españoles, 130 ingleses, 32 franceses, 7 alemanes, 7 holandeses, 4 belgas, 3 noruegos, 2 daneses y 1 sueco...” Siendo los de otras nacionalidades los de pabellón inglés los de mas flujo.

El transporte público que cruzaba nuestra Anteiglesia, a comienzos de octubre de 1892, tras la estación veraniega reducía sus horarios según publicaba la Compañía en las paginas del diario “El Nervión” del 1 de octubre: “...La Compañía del tranvía de Bilbao a Las Arenas y Algorta ha publicado su servicio de Otoño que dará principio el martes 4 del corriente. El servicio de Las Arenas será de medias horas por la mañana y de cuartos de hora por la tarde. La última salida para Algorta será a las 18,30 y a la misma hora de Algorta para Bilbao...”


Aquel mismo día, el 1 de octubre, el diario bilbaíno “El Nervión”, quizá por aquello de “excusatio non petita”, publicaba en sus páginas el siguiente suelto referido al intento de segregación del barrio de Las Arenas: “...Hemos recibido un remitido de un vecino de Algorta en el que se refutan los datos aducidos por el señor Palacio en su Memoria, como fundamento para segregar el barrio de Las Arenas del ayuntamiento de Guecho. Lo publicaremos en prueba de nuestra imparcialidad...”

El día 5 de octubre de 1892 aparecía el remitido firmado por “Un Algorteño”, en respuesta a las afirmaciones segregacionistas de D. Alberto Palacios, bajo el titular “La Verdad en su Lugar”: “...En el Nº 546 del periódico que tan dignamente dirige usted vio la luz pública un artículo con el epígrafe “Las Arenas y Algorta” en el que se daba cuenta de una reunión de vecinos y propietarios del barrio de Las Arenas, que tuvo lugar el 12 del pasado en el Casino del mismo, en el que entre otras cosas leo lo siguiente: “Hizo después el señor Palacio la historia de lo ocurrido a grandes rasgos, las pocas obras realizadas por el municipio, los sacrificios hechos por el vecindario que permitieron hacer las obras de explanación que desde el establecimiento de baños lleva a la ermita de Santa Ana, que costearon algunos propietarios con 27.000 reales, la edificación de la iglesia y o tras varias obras”.

En primer lugar para hacer historia es indispensable poseer los datos necesarios, cosa que no aparece por ningún lado en los presentados por el Sr. Palacio, a menos que trate de omitir aquellos que no deben cuadrar a sus propósitos. Cierto es que algunos propietarios del barrio de Las Arenas contribuyeron con 27.000 reales para la construcción del camino indicado; pero no lo es menos que de las arcas municipales del Ayuntamiento de Guecho salieron 10.040 reales con el mismo objeto, cosa que al parecer debe serle desconocida al Sr. Palacio.

Dícese a continuación: “La edificación de la iglesia” ¿Ignora también el Sr. Palacio (pues esto sería mucho ignorar) que los dos templos con que cuenta Algorta son debidos al concurso particular de sus vecinos? En esto no han hecho los vecinos de Las Arenas más qué seguir el ejemplo dado por los de Algorta !Loable es siempre imitar lo bueno!


Léese enseguida: “A pesar de que el barrio de Las Arenas ha contribuido a levantar las cargas del municipio con 200.000 pesetas (eche usted plata) desde su fundación (época antediluviana) Sólo se ha gastado la décima parte en obras públicas en los treinta años transcurridos, pues las 119.171 pesetas que se suponen invertidas en mejoras figuran 32.000 para la conducción de aguas y solo se han invertído 8.000”. Aquí si que no podemos menos de exclamar: !Lástima grande no ser verdad tanta mentira! Y si no vamos por partes: ¿De dónde saca el articulista esas 200.000 pesetas? Probablemente de su soñadora imaginación. ¿Qué era hace ocho años el barrio de Las Arenas? Algunas fondas y casas de recreo, produciendo por lo tanto muy exiguos rendimientos. ¿Cuántos vecinos tenia en 1886? La enorme cifra de 71. Ahora bien, puede decirse que en realidad la vida de Las Arenas data del año 1888 en el que produjo por arbitrios 12.000 mil pesetas. Díganos pues ahora: ¿Dónde están las 200.000 pesetas?

¿ En la traida de aguas a Las Arenas, solo se han invertido 8.000 pesetas? Háganos usted el favor de sumar las siguientes cantidades:

Una fuente en la plaza de Las Arenas…………………………….975,80.
Un urinario………………………………………………………..624,74.
Desagüe de ambas cosas…………………………………………..734,40.
Conducción de aguas (presupuesto del señor Santa María)…...15.210,80.
Gastos imprevistos.. …………………………………………….258,25.
Dirección y administración…………………………………….890,19.
Beneficio industrial, incluido el 3 por 100 de interés del capital..1602,36.
Su parte en los trabajos de toma de aguas y depósitos………..11.703,46.
                                                                   TOTAL………..32.000 PESETAS

Pero, Sr. Palacio, si solo los 500 tubos invertidos en ese trayecto de San Ignacio a Las Arenas, han costado más de 8.000 pesetas cómo se afirma con tanta seriedad “solo se han invertido 8.000”. Eso no es historia ni cosa que se le parezca.

Nosotros, sí vamos a hacer un poco de historia para demostrar a usted con la inflexible lógica de los hechos y de los números, que eso que usted llama historia no es más que fábula, y no de la mejor especie, por cuanto que lo que vamos a decir lo debe usted saber tan bien como nosotros.

¿Recuerda usted, Sr. Palacio, aquellas memorables bases concertadas entre los vecinos del barrio de Las Arenas y el Ayuntamiento de Guecho? ¿Ignora usted, por ventura, que la primera consistió en que el Ayuntamiento de Guecho levantara un empréstito con destino a mejoras del barrio de Las Arenas, al 5% de interés, afectando para su amortización 5.000 pesetas anuales. ¿No sabe usted que obtenida autorización competente de la Excma. Diputación, a pesar de haberse anunciado dicho empréstito por dos veces, no se presentó alma alguna caritativa que quisiera tomar parte en él?.

¿No ha llegado a sus oídos tampoco que en vista de este resultado negativo, acordó el Ayuntamiento de Guecho comunicar lo ocurrido a los vecinos y propietarios de Las Arenas, o por mejor dicho, a la Comisión por estos nombrada, agregando que era llegado el caso, con arreglo a lo pactado en la base primera, de que dicha comisión hiciese las gestiones necesarias para conseguir cubrir dicho empréstito y , no obstante, habérselo comunicado el Sr. Alcalde, no ha llegado todavía la contestación, a pesar de los cuatro años transcurridos? Conste, pues, que el no haberse llevado a cabo mayor número de obras en Las Arenas, se debe pura y exclusivamente a sus vecinos y propietarios. Para terminar, vamos a demostrar que el Ayuntamiento de Guecho ha hecho mayores dispendios en Las Arenas en estos tres últimos años, que ingresos ha producido en igual periodo:

Remate de 1890 a 1891 en toda la anteiglesia………………62.200 pesetas.
Id. de 90 a 91………………………………………………,,78.021 pesetas.
Id . de 92 a 93 en dos meses, o sexta parte, a 94.914……....15.819 pesetas.
TOTAL……156.040 pesetas.

Corresponde a Las Arenas, según base 3ª el 35 por 100……,,,54.614 pesetas.
A deducir la mitad por instrucción, policía, etc., según base…27.307 pesetas.
LIQUIDO DE LAS ARENAS…...27.307 pesetas.

Gastos de 1890 a 1891………………………………………7.164 pesetas.
Gastos de 1891 a 1892……………………………………....8.325,26 pesetas.
Gastos de 1892 a 1893……………………………………22.266,50 pesetas.
                                          TOTAL DE GASTOS…………37.755,76 pesetas.
                                          TOTAL DE INGRESOS…… ..27.307,00 pesetas.

Exceden los gastos a lo ingresos…………………………10.448,76 pesetas.

Si el Sr. Palacios se hubiese dignado, como nosotros, pasar por la Secretaria del Ayuntamiento de Guecho, es de suponer que se lo hubieran facilitado los datos anteriores que obran en sus libros, y de esta manera, hubiera evitado el verse públicamente desmentido...” Al parecer, los datos facilitados por aquel algorteño hablaban por si solos.


En el pleno del 6 de octubre de 1892 se trataba sobre la petición de Dña. Catalina Mandaluniz para que se declarara que podía reedificar la casa quemada de su pertenencia llamada “Dominguena”, hasta donde llegaban los cimientos de la antigua. Esta casa se encontraba bajando la cuesta de San Nicolás, tras pasar la calle Abasota, próxima a las casas “Dilizena y Peruchena” (ver plano de 1878).

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo se trataban de liquidar los trabajos ejecutados en la calle de la Carretera, en el punto llamado Torrena, de Algorta.

jueves, 2 de julio de 2020

LOS MOLINOS DE GETXO y -IV-



Con esta entrada finalizo esta serie sobre los Molinos de Getxo, recordando los que existieron accionados por el Viento.

MOLINOS DE VIENTO:

Respecto de los Molinos de Viento cabe decir que según refería el Diccionario de la Real Academia de la Historia en 1802, cuando se refería a la Anteiglesia de Getxo indicaba: “...Perteneciente a la Merindad de Uribe y al Obispado de Calahorra, contribuye con 166¾ de fogueras. Tiene una población de 1528 personas. Su iglesia dedicada a Santa María fue reedificada en 1739, y está servida por cuatro beneficiarios que presenta en dueño de la casa solar de Jauruegui. Hay 6 molinos de agua y 2 de viento. Desde 1780 se celebra el Santo Ángel de la Guarda...”

MOLINO DE AXPIKORTA:


En la obra “Bilbao y los Molinos Vascos” de Gregorio Prieto se habla de que: “...Dentro del término municipal de Guecho, se encuentran las ruinas de otro, denominado Arnabar...” Realmente se refería al de “Axpikorta” que se encontraba en el argomal y pinares de Azkorri, cerca del caserío “Arnabar”.

En un “Boletín de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País” de 1954, firmado por el que fuera Alcalde de Getxo D. José Juan Bautista Merino, se decía: “...En la anteiglesia de Guecho existen restos de dos molinos. Uno de ellos llamado Axerrota, tiene sus paredes bien conservadas. El otro molino se conoce con el nombre de Arnabarre o Arnabar, está situado en el límite con la Anteiglesia de Sopelana, cerca del mar, sobre una loma. En él se parapetaron los Carlistas en 1875, en sus cercanías de realizaron algunas escaramuzas con los vecinos de Algorta fieles al Gobierno...”

AIXERROTA:


El Molino de Viento de Aixerrota esta situado junto al acantilado de Arrigunaga, en el paseo de La Galea, en Santa María de Getxo. Este molino fue obra de Edmundo O'Shee Phillips nació en Dublín en 1698, hijo de D. Edmundo O'Shee Meagher y de Dña. Francisca Phillips (descendiente del Conde de Power), quien aparece en Getxo donde adquiriría los terrenos, en los que mas tarde construyó el molino de viento y casa de “Aixerrotao “Axerrota.

El primer dato histórico a cerca del Molino de Axerrota (Aixerrota) aparece en los archivos el 28 Marzo de 1725, en dicho documento se hacía referencia a la venta de una heredad de 25 peonadas (en la provincia de Bizkaia, una peonada, equivalía a 380.4236 m2). Este terreno se hallaba situado en una zona de Getxo conocida como “Armendiatxa o Azalarieta”.

Este terreno pertenecía al caserío llamado “Subyaga-Etxebarria, y fue vendido por 3.060 reales y 25 maravedís a nuestro personaje, a Edmundo Shee, quien construiría el hoy conocido como molino de Aixerrota. En 1734 alquilaría por primera vez el molino a Juan Joseph de la Fuente, seguiría apareciendo como propietario del mismo en las fogueraciones de 1746.

Las características de aquel molino eran las siguientes, según aparece recogido en los Protocolos Notariales del Archivo Histórico Provincial de Bizkaia: ...la casa y casería llamada del Molino de Biento, con sus tierras de pan sembrar y viñas y sus cinco aposentos, sala cozina y camarote que tiene dicha casa con dos hornos y el cortijo separado y demás pertenencias que son la Pieza Zircular de mampostería que fue y sirvió de molino de viento y al presente sirve de cortijo en que existen sus dos suelos altos de madera y tabla enteros con su cubierto de tejado sin otra cosa mas que su escalera hasta dicho tejado...”.

El molino fue construido para sustituir temporalmente a los de agua, ya que en la época se produjo una gran sequía, haciéndose necesario que su funcionamiento fuera mediante viento, para poder moler el grano de maíz y piensos. Producía dos tipos de harina: la fina “artourunepara la elaboración del “talo, y la ordinaria “arto-birrine, destinada a la alimentación del ganado y de las aves de corral.

Este molino dejó de funcionar en 1787. Durante algún tiempo se utilizó como almacén para guardar aperos de labranza y ganado. Más tarde, tras el fallecimiento de Edmundo y de su esposa, parece que pasó a manos de la familia de Francisco Antonio de Arteaga, en un documento de 1795 ya figura como propietario su hijo Antonio de Arteaga, persona notable en la Anteiglesia, ya que fue apoderado de Getxo en las Juntas Generales en los años 1788, 1792 y 1793 y regidor de la Anteiglesia en 1792.

En el Siglo XX, el 20 de Julio de 1935, la comisión municipal de Fomento realizaría las gestiones para que los propietarios del Molino de “Aixerrota, Dña. Josefa Ventura de Cortina (Viuda de Larrosa), cediera su arriendo al Ayuntamiento de Getxo, a fin de evitar el estado de abandono en el que se hallaba la edificación. El 20 de Agosto de aquel año se firmaría un convenio. Entre sus clausulas se indicaba que “...Dña. Josefa Cortina Vda. de Larrosa, cede en arriendo al Ayuntamiento de Getxo, el expresado molino de Axerrota y terrenos adyacentes, al objeto de realizar algunas pequeñas mejoras, para el disfrute de las personas que acceden al lugar...” El precio que se estableció como arriendo fue de 10 pesetas al año. Seguían las clausulas “...el Ayuntamiento se compromete a no destinar la finca a otra finalidad o aplicación que no sea la de utilizar para lugar de estancia del vecindario...” Aquel convenio fue aprobado en la sesión del 24 de Agosto de 1935.

El 20 de Julio de 1935 una comisión municipal presidida por el entonces Alcalde D. Luis Urresti, de la que era primer teniente de alcalde D. Juan Bta. Merino, aprobó una moción y realizó gestiones para que la propietaria del mismo Dña. Josefa Ventura de Cortina (Viuda de Larrosa), cediera su arriendo al Ayuntamiento de Getxo a fin de evitar el estado de abandono. Para llevar a cabo dichas gestiones se formó una asociación que llevó el nombre de “Amigos del Molino”.

En 1944, tras fallecer su propietaria Dña. Josefa de Cortina (Viuda de Larrosa), la propiedad pasó a ser heredada por sus hijos, D. Tomás y D. José Manuel de Larrosa y Cortina.

El 5 de Septiembre de 1951 el Ayuntamiento de Getxo, por entonces arrendatario de aquel molino y terrenos, se dirigió a uno de los herederos, D. Tomás de Larrosa y Cortina expresándole su intención de adquirir el mismo, aunque aquella nota parece que llegó a su hermano D. José Manuel, rogándole manifestase su disposición a la venta y en caso afirmativo le pusiera precio. El 14 de Octubre de aquel año D. Tomás, medico militar destinado en Donosti, indicó que: “...nosotros por hoy no tenemos intención de venderlo, salvo en el caso en el que el comprador hiciera una oferta muy por encima de su valor normal...”. En contestación, el 17 de Octubre el Consistorio le rogaba se sirviera en fijar el precio de venta. El 2 de Noviembre de 1951, D. Tomás de Larrosa valoraba su precio de venta en 50.000 pesetas (corriendo los impuestos, plusvalías y escrituras a cargo del comprador).

El 22 de Abril de 1954, avanzadas ya las negociaciones de compra, realizaba un plano de la propiedad, en la que al parecer había otros posibles propietarios de algún pedazo de la parcela señalada como necesaria para el conjunto. Sus límites los definía un muro de piedra perimetral.

El 16 de Diciembre de 1954 el Ayuntamiento de Getxo adquiría, de la mano del entonces Alcalde D. Juan Bautista Merino, a titulo de expropiación forzosa, la propiedad por 25.000 pesetas libres de impuestos. El 13 de Agosto de 1955 se firmó la escritura de compra de la propiedad, ante el notario bilbaino “Carlos Balbontin”. La casa que había sido nombrada como “Aserrota” disponía de la torre molino y un trozo de huerta.

El molino vería con el paso del tiempo su decrepitud, perdiendo sus aspas y techo. A principios de febrero de 1956 D. Juan Bautista Merino se ponía en contacto con la “Sociedad de Molinos de Madrid” para dar forma a su idea de hacer que el torreón dispusiera de unas aspas como sin duda las tuvo en su origen. El 4 de agosto de 1956 se convocó un concurso para el mejor soneto dedicado al Molino de Aixerrota.

El 20 de Julio de 1956, el Alcade de Getxo, con su buen amigo el Alcalde de Bilbao, don Joaquín de Zugazagoitia y acompañado de algunos técnicos municipales partían hacia la población manchega de Alcázar de San Juan para estudiar “in situ” un molino que al parecer tenía una estructura análoga al de Aixerrota. La prensa de la época recogía el viaje, mezcla de aventura, gastronomía y arte. La visita debió de ser positiva a juzgar por la continuidad de aquellos viajes. La finalidad de aquella visita era la de dotar a nuestro molino de unas aspas similares a los de aquella población. Finalmente aquella reforma se hizo realidad. Se inauguró el domingo 9 de Septiembre de 1956.

El 8 de Febrero de 1961 aquel viejo molino pasaría a verse convertido en un bar restaurante. Concesión que se acordó un 6 de Marzo de 1961 por el que se concedía a D. Paulino Lavin su uso por un periodo de 15 años. En la actualidad forma parte de la actividad restauradora del conocido Restaurante Cubita.

El molino de Aixerrota se instituyo como presente municipal en 1967, para premiar cuantas actividades populares, artísticas o deportivas patrocina el consistorio.

ESACERROTA:


Molino de Viento de Las Arenas situado junto a la ría, cercano al actual Puente Bizkaia, que funcionó movido por maquinaria de vapor. Este molino en 1789 tenía por inquilino a D. Antonio Artega, quien pagaba D. Jph Ignacio Sagarminaga, de Bilbao, por valor de 75 ducados. Algun autor (Historia de la economía marítima del País Vasco) hablaba de que este molino se utilizó para la desecación de las marismas próximas.

En la Foguera de agosto de 1746 expediente (Administración de Bizkaia de Hacienda y Estadística Signatura AH05013/080) realizada bajo la supervisión de Diego de Alcedo, teniente de ausencias del teniente de corregidor y comisionado para la numeración de fogueras correspondiente a Guecho se dice: “...El Molino de Viento de D. Raimundo Sehee y de D. Melchor Espinosa...”

Acerca de él, gracias al expediente del Archivo Foral de Bizkaia: “Administración de Bizkaia / Régimen Municipal y Urbanismo / AR00140/005”, podemos conocer que: “...En 1850 D. Andrés de Cortina y Arteaga, vecino de la anteiglesia de Getxo, navegante, que había surcado mares y atracado en lejanos puertos como los Saint Malo, Burdeos, Amsterdam, Brest y Cádiz, transportando en los barcos por él capitaneados innumerables tipos de mercancías tales como barricas de vino y aguardiente, jabones, harina en flor y sebos, pipas de chacoli, trigo y diversas lanas; tomó la decisión de acabar sus días de mar, dedicándose a la actividad industrial. Para ello idearía la construcción de un nuevo sistema de molienda, mediante un “Molino de Harinas” con maquinaria movida por vapor...”

Aquel molino se encontraba a 40 metros sobre la perpendicular del muelle (ria), y estaba circundada por otros tres edificios y separada de ellos por un camino carreteril. Por detrás de ella estaba la “Casa de Ventas de Las Arenas”, adosado a ella se hallaba el “Deposito de Herramienta de Obras del muelle”. Por el extremo contrario había una extensión de campo libre. A la derecha de la “Casa de Ventas”, se hallaba otra denominada “Casa de Las Arenas”. A la izquierda de la fabrica, cercana a la habitación habilitada para los obreros, se encontraba una “Casa Almacén”. La fábrica de harinas era de planta rectangular, tenía en su centro la “Torre de Maquinas” (lo que en las fotografías de la época le daba aspecto de Molino de Viento), estaba circunvalada por el despacho de harinas, un corredor y las habitaciones para los obreros (Ver plano de situación).

En Octubre de 1854, la Diputación de Bizkaia, daba el visto bueno al expediente para la construcción del Molino de Harinas, que fue llamado “Esacerrota”. Este molino harinero pronto dejó de moler grano, dedicándose a fabricar materiales de construcción.

De los recuerdos de los viejos molinos nos dejaban unos preciosos bertsos Lourdes Iriondo y Juan Mari Lekuona en su canción “Errota Zahar Maitea”:

...Errota Zahar Maitea
Uraren Ertzean
Urarean Eretzean da
Basati Beltzean
negar egiten duzu
alea txetzean
Ni ere triste nabil
zutat oroitzean...”

Viejo molino a la orilla del río,
Viejo molino querido,
esta junto al agua,
en un rincón sombrío,
lloras cuando mueles el grano
Yo estoy también triste
cuando me acuerdo de ti...”

Todos los datos de esta serie sobre los Molinos de Getxo están obtenidos de las siguientes fuentes:
  • Archivo Municipal de Getxo.
  • Archivo Foral de Bizkaia.
  • Historia General de Vizcaya” de 1787 de D. Juan Ramón de Iturrizar.
  • Historia de Getxo” de Carlos María Zabala.
  • Molinos de río en el Valle del Gobela” de Alberto Díez Sáiz.
  • Getxoko Izenak”.
  • Revista “Galea”.

Con esta entrada doy por terminada esta serie sobre los Molinos de Getxo. Si en el transcurso del tiempo encuentro algún dato que pueda complementar estas entradas lo añadiré.