domingo, 28 de junio de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -487

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, un escultor, vecino de Algorta, D. Miguel García Salazar, que había obtenido una medalla de segunda clase en la Exposición de Industrias Artísticas de Barcelona.

En el pleno municipal de Getxo del 4 de agosto de 1898 se trataba entre otras cosas, sobre un oficio del Director de la Banda Municipal: “...Como contestación a lo acordado sobre ella en la sesión del 28 de julio último, en el que manifiesta que dicha banda seguirá prestando sus servicios con arreglo al contrato, y acompaña con la lista de los individuos mayores de 16 años pertenecientes a la misma...”

En dicho pleno se acordaba: “...Autorizar a Dña. Marcelina Berreteaga para que pueda habitar el piso nuevo construido en su casa de la Avenida Basagoiti Nº 80...”

También se trataba sobre uno de los rematantes de los arbitrios municipales: “...Se aprueban las actas de remate de los arbitrios municipales de esta Anteiglesia para el ejercicio de 1898-1899, a condición de que se otorguen las correspondientes escrituras con los rematantes. Se da también cuenta de las instancias presentadas por D. Luis Sancho, rematante del arriendo de los arbitrios de vinos, chacolis, aguardientes, licores, abacería y otros artículos, proponiendo como sus fiadores a los señores D. Eustasio Zalduondo, D. Tomás Goicoechea y D. Román Olavarria, los tres vecinos y propietarios de esta Anteiglesia...”

Además se trataba sobre un terreno expropiado en el barrio de Alango: “...Se da cuenta del convenio verificado por Dña. Felipa Arana, viuda y vecina y propietaria de esta, sobre un terreno que se le expropia de su propiedad de «Ascorriena», para regularizar y ensanchar un trozo de la calle Alangüetas...”

Entre los pagos, que en aquel pleno se acordaban, aparecían los destinados a soldados retornados de la Isla de Cuba: “...A los soldados vueltos de Cuba, y naturales de esta Anteiglesia, D. Anselmo Zugazabeitia y D. Dionisio Gorordo, se le abone por sus respectivas raciones de pan y haberes, al segundo por inútil 44 pesetas, y al primero 36, correspondientes al mes de julio último...”

Unas piedras talladas extraídas de una casa de la calle San Martín de Algorta, eran también asunto de aquel pleno: “...El Ayuntamiento acuerda ingresar en la Caja Municipal de la Depositaría 12,60 pesetas, por las piedras labradas facilitadas a D. Tomás Guerediaga, procedentes de la casa derruida de la calle San Martín, para atender los jornales de los trabajos hechos en la misma, a consecuencia de su malísimo estado en que se encuentra y sin dueño en la localidad...”

Y finalmente, en dicho pleno, se acordaba realizar el sorteo para designar «Vocales Asociados»: “...En la forma de costumbre, acuerda este Ayuntamiento practicar el sorteo de Vocales Asociados, que en unión de los concejales electos de esta Corporación Municipal han de constituir la Junta Municipal de esta Anteiglesia para el ejercicio de 1898-1899. Cuyo acto, teniendo presente las listas de las cuatro Secciones en que se halla dividido el Pueblo y que han estado expuestas al público durante ocho días, sin que se haya presentado reclamación alguna, se ha llevado a efecto con el siguiente resultado:

PARA LA SECCIÓN PRIMERA (cuatro asociados): D. Luis Lasa, D. Juan Bautista Ibarra, D. D. Ignacio Urrechua y D. Agapito Elustondo.

PARA LA SECCIÓN SEGUNDA (tres asociados): D. Salvador Cortina, D. Melchor Munarriz y D. José Ignacio Sarria.

PARA LA SECCIÓN TERCERA (dos asociados): D. Antolín Urtiaga y D. Domingo Eguidazu.

PARA LA SECCIÓN CUARTA (dos asociados): D. Joaquín Sarria y D. Juan Arrieta.

Acordaban publicar según era costumbre, durante ocho días aquella lista, para conocimiento del vecindario...”

La prensa bilbaína daba cuenta de una autorización por parte del Gobernador de la provincia a la Sociedad del Puente de Bizkaia: “...El señor Gobernador Civil de la Provincia ha otorgado la concesión correspondiente a la Sociedad Anónima «Puente de Vizcaya», para aprovechar cinco metros cúbicos de agua en cada veinticuatro horas de tiempo del río Gobelas, en su jurisdicción del Ayuntamiento de Guecho, con destino a la alimentación de la caldera de la máquina de vapor que mueve el carretón del puente trasbordador establecido entre Portugalete y Las Arenas...” (La Voz de Vizcaya del 5 de agosto de 1898).

El tendido de cables eléctricos entre Las Arenas y Plencia recibía el espaldarazo para su inicio: “...Por R. O. ha sido autorizada la Sociedad Anónima «Eléctrica de Guecho», para instalar cables eléctricos entre Plencia y Las Arenas...” (El Nervión del 6 de agosto de 1898).

Las Colonias Escolares del las niñas más humildes y de salud más endeble de las escuelas de Bilbao, y de su estancia en Algorta, seguía siendo asunto relevante de las primeras planas de la prensa bilbaína. En dichos diarios hablaban de sus hábitos en la localidad y de sus lecturas: “...Si la institución de estas colonias no fuese tan simpática, por el espíritu que la anima y por los resultados que de ella se esperan, la colonia escolar de Algorta lo sería, de seguro, por su directora la sin par Juliana de Aguirrezabala, en esta Ilustrada profesora llega a verse realizado el ideal de la maestra moderna. Como profesora de párvulos ha sido declarada, por el Inspector Provincial, Sr. Núñez, “Maestra sin Rival”.

Los detalles de esta Colonia son admirables: Las niñas hacen sus camitas, no sólo cómodas, sino también con cierta coquetería, hallando en esto de seguro una satisfacción moral. Cuando vuelven del baño, sus profesoras les enseñan a hacer la limpieza personal, ayudándolas cuando no saben, dirigiéndolas cuando lo hacen mal y siempre atentas a educar con el ejemplo, en casa, en la mesa, en el paseo, en todas partes y en todas ocasiones.

Lo más importante, lo que hace a esta colonia una colonia y una escuela modelo es que su celosa directora no piensa más que en aprovechar todas las ocasiones que las mismas niñas ofrecen, para educarlas, para darles explicaciones variadas, amenas, con las cuales fortalece sus almas, del mismo modo que el clima, los aires y la buena alimentación fortalecen aquellos cuerpos enfermos.

Todas las niñas hacen sus diarios y en ellos se refleja su carácter y sus aficiones, a unas les gusta mucho una cosa que para otras pasa inadvertida, y a veces, emiten acerca de ello los juicios más diversos y peregrinos. Una sola entre todas ellas no sabe escribir, y, por consiguiente, no puede hacer su diario; pero en cambio entre juegos y caricias de sus profesoras aprende a hacer emes.

Al lado del «Quijote de la juventud», figuran la obra maestra de Amicis «Corazón», poesías escogidísimas, las magnifican «cartillas científicas», un diccionario de la lengua castellana y, para que nada falte, un libro de poesías escritas en euskara.

La obra, pues, que Juliana esta realizando en las colonias escolares de niñas es digna de las mayores alabanzas y del mayor agradecimiento, y el magisterio de Bilbao tiene forzosamente que estar agradecido a quien tan alto esta colocando esa misión. Firmaba aquel escrito una tal Adelina Méndez de la Torre...” (El Noticiero Bilbaíno del 7 de agosto de 1898). En el Primer Congreso de Estudios Vascos celebrado bajo el patrocinio de las Diputaciones Vascas, Adelina fue la única mujer ponente que presentó una biografía como maestra y educadora.

En la próxima entrada de esta serie veremos como, el calor hacía que la afluencia hacia nuestras playas fuera enorme.

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