
Durante
la década de los 80 del Siglo XX, en las fiestas de Getxo, dentro de
los programas festivos, van a ir apareciendo referencias a los
Gigante y Cabezudos. Así en un diario bilbaíno, en las fiestas de
1984 aparecía: “...Desde
ayer y hasta el día 15 de agosto, las fiestas protagonizarán la
vida cotidiana de Guecho. Tres de los cuatro barrios de la localidad
celebran o van a festejar a sus patronos. El
próximo año, el Ayuntamiento de Guecho pretende según afirmó su
alcalde, Juan Ramón Barquín en la presentación de las fiestas, que
se van a desarrollar en el municipio durante estos días, y en los
meses inmediatos, coordinar a las 11 comisiones de fiestas que
existen en los diferentes barrios. De las fiestas de Santa Ana, que
comenzaron ayer y que durarán hasta el día 28, se pasará a las de
San Ignacio, que se iniciarán mañana, viernes, con un homenaje a
los bomberos vizcaínos. En las fiestas de San Ignacio tendrá lugar
la tradicional tamborrada hasta la playa de Ereaga, además de
encierros y «sokamuturras», al término de las cuales se llevarán
a cabo pasacalles con Gigantes y Cabezudos...”
(El
Correo Español-El Pueblo Vasco del 26 de julio de 1984).
A
pesar de que el Aula de Cultura se propuso colaborar con las
comisiones de Fiestas de los barrios, tratando de mejorar sus
programaciones, una de las iniciativas festivas que seguía en
precario, a comienzos del 2002, eran los Gigantes y Cabezudos, más
que por las propias figuras de cartón piedra, por la dejadez propia
del agotamiento de días de intensa actividad que hacían que al
terminar las fiestas, los miembros de las comisiones acabaran
exhaustos, máxime porque debido al carácter voluntario de la
actividad y no siendo profesionales, al finalizar las fiestas,
dejaban muchas veces desamparados en cualquier rincón las caretas de
los cabezudos.
Precisamente
en un acta del Aula de Cultura de Algorta se recogía esa idea de
cambio de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos: “...El
Aula ve la posibilidad de seguir colaborando con las fiestas,
poniendo en marcha la Comparsa de Gigantes y Cabezudos. Siempre ha
sido una asignatura pendiente el funcionamiento de estos. Los
primeros están a cargo, desde hace dos años, del grupo Agurra, ya
que “bailar” los gigantes solamente pueden hacerlo gente con
experiencia. En cuanto a los cabezudos, su funcionamiento era más
caótico. Su salida dependía de cada comisión, pasándose estos de
unas a otras. Se utilizaban sin trajes, ya que estaba muy
deteriorados, sin vejigas, y en ocasiones, sin siquiera
acompañamiento de música...”
Y esa preocupación, por el estado de los mismos por parte del Aula
de Cultura, se hacía referencia en aquel escrito: “...El
colmo de los despropósitos ocurrió cuando, al finalizar unas
fiestas, los cabezudos quedaron en la acera a la espera de ser
recogidos. Naturalmente todas las cabezas desaparecieron y el
Ayuntamiento tubo de comprar seis nuevas...”

En
el 2003 se propuso como única forma viable de dignificar esa
actividad y garantizar su supervivencia: “...Llegar
a un acuerdo con un grupo, preferiblemente de baile, que almacene,
conserve y se encargue de sacar la “Comparsa de Gigantes y
Cabezudos”, en las diferentes fiestas del municipio. Se llegó a un
acuerdo con el grupo de danzas “Agurra”, que levaba un tiempo
“bailando” los Gigantes, para incorporar al mismo los cabezudos y
crear la Comparsa. Aquel acuerdo que incluía el compromiso de
guardar, conservar y difundir el material municipal, a dos parejas de
Gigantes y seis cabezudos...”
En
aquel acta del Aula de Cultura se decía respecto de aquellas figuras
festivas: “...La
Comparsa de Gigantes y Cabezudos está compuesta por cuatro Gigantes
(una pareja de danzas y otra de arrantzale y pescadora) y seis
cabezudos con diversos personajes (bruja, aña, demonio, pirata,
guardia municipal y payaso), con sus respectivos trajes...”
El
calendario que se había previsto para la Comparsa era el siguiente:
“...Estarán
presentes en todas las fiestas, reservando para las mas importantes
la comparsa al completo, y los cabezudos para las de menor
importancia...”
Dicho calendario, que se estableció para las actuaciones de los
Gigantes y Cabezudos para el año 2004, fue el que se recoge en el
cuadro inferior.
Durante
la última década 2013-2023 los Gigantes y Cabezudos, así como el
Toro de fuego han recorrido nuestras calles de la mano del grupo de
Dantzas “Agurra” de Algorta.
Y
precisamente, en la pagina de uno de los suministradores de nuestros
Gigantes y Cabezudos, aparece una referencia a los que crearon para
nuestra Anteiglesia, se trata de la pareja del Arrantzale y la
Sardinera, que aparecen en el siguiente enlace de Aragonesa de
Fiestas (Fábrica
de gigantes y cabezudos, artículos para fiestas):
https://www.aragonesadefiestas.com/gigantes/.
La referencia que hacen sobre nuestros “Erraldoiak” es,
ortográficamente incorrecta, ya que aparece como: “...“Gigantes
de Guetxo”...”
Pero
sobre este tema referido a los Gigantes y Cabezudos de Getxo, el
grupo de Dantzas “Agurra” de Algorta, sabe bastante sobre su
dilatada vida, como he recogido en la entrevista que les realice
recientemente.
El
grupo Agurra nace en 1981, en la zona llamada de la Cadena en
Algorta. Fue fundado por tres personas, cuyos nombres eran Mari
Carmen, Joseba y Jon Ander. Nace como grupo de dantzas, todos
provenían de distintos grupos de dantzas y montaña. Adoptaron el
nombre de “Agurra”, después de valorar otros posibles, y se
decidieron por este al ser una de las dantzas de saludo o reverencia
gipuzkoanas.

En
sus inicios tuvieron muchos problemas para encontrar un local donde
ensayar, recorrieron parroquias, estuvieron en los bajos del Aula de
Cultura de la calle Urgull, solicitaron el Gimnasio de Zabala, en
garajes particulares, y finalmente terminaron en los bajos de la
calle donde tienen su sede en alquiler: “...En
1982 aún no se habían instalado los quincalleros, eran unos bajos
aún sin montar, sin paredes ni techo, no había nada. Teníamos dos
txistularis y nueve dantzaris, al principio fue un grupo de chicas y un
chico. Sacamos unos carteles animando a la gente a apuntarse al
grupo. Durante 10 dias estuvimos en los bajos del Aula de Cultura de
Urgull para que la gente pudiera inscribirse...”
En
junio de 1989 dimos los primeros pasos para la formación de una
Comparsa de Gigantes y Cabezudos, proponiéndoselo al Aula de
Cultura: “...En
junio de 1989, propusimos al Aula de Cultura y a su Director Eugenio
Gandiaga traer dos grupos catalanes, el “L'Esbart Sant Jordi y la
Coral Palau de Plegamans”, hizímos un intercambio con ellos y
realizamos un desfile. Salímos de Benacios (Andra Mari), subiendo
por Sarrikobaso y la Avenida de Algorta hasta llegar a la Plaza de
San Nicolás...”
Para hacer esa kalejira planteamos: “...¿Por que
no sacamos los Gigantes, llevando a estos delante y detrás los
dantzaris? Aquel día, sábado, estuvo con nosotros el Grupo “Txikiak
de Lamaiako”, que dirigía Juan Antonio Aresti. Realizamos el
recorrido con los Gigantes, que estaban almacenados en la Calle
Martikoena de Algorta, en el Almacén Municipal, fue nuestro primer
contacto con ellos. El segundo día todos los actos se realizaron con
los Gigantes y se celebró una comida en la Ikastola San Nikolas de
Villamonte (Algorta), en el antiguo frontón. A los grupos catalanes
los alojamos en lo que fue el Seminario del Redentor de Aldapa, que
más tarde se convertiría Residencia de Ancianos...”

Cuentan
que cuando les dejaron aquellos Gigantes: “...Aún
no teníamos Cabezudos. Los gigantes estaban algo deteriorados y el
Aula de Cultura se encargo de ponerlos a punto. Hay se produce un
impás hasta el año 2000. Ese año volvimos a solicitar los Gigantes
para fiestas de San Ignacio, pero no aparecían, finalmente los
encontraron en un almacén de la calle Illetas de Algorta, en el
estaban las luces de Navidad, Mickey Mouse, moquetas y restos de las
carrozas con la que desfilaban en fiestas de San Ignacio, allí
aparecieron trozos de los gigantes. Eugenio Gandiaga dijo que había
que repararlos, para ello contaron con la ayuda de Dolores Larrea,
ella había cosido los telones del Gran Cinema de Algorta, así que
como tenía experiencia en reparar cosas de gran tamaño, cosió y
reparó aquellos Erraldoiak. La víspera de salir, en el año 2000,
nos llegó un camión de AZ (una empresa de servicios que trabajaba
para el Aula de Cultura), era un viernes por la tarde, y llegó a la
calle Sarrikobaso, con los Gigantes medio vestidos, les faltaban
hasta los tornillos de sujeción de los bastidores. El primer susto
fue donde meter aquellos personajes
de cartón piedra, que eran desde el momento de su adquisición de
propiedad de la Comisión de Fiestas, fueron comprados a Aragonesa de
Fiestas (Zaragoza). En ese momento nuestra Comparsa aún no existía,
pero a partir de ese año los Gigantes descansaron en los locales de
Agurra de la calle Sarrikobaso...”
Desde
el año 2000, Agurra, se encargara de dar vida a esos Gigantes: “...A
partir de ese momento comenzamos a darles vida, pero lo que no
queríamos era llevar a aquellas figuras a un sitio donde nuevamente
se iban a echar a perder, el mismo Eugenio Gandiaga decía que no se
podían meter otra vez en un almacén municipal porque se iban a echar
a perder. A partir de ese momento nosotros empezamos a funcionar con
ellos, pero todavía sin un acuerdo escrito. Incluso durante los dos
o tres años siguientes, algunas comparsas de fuera venían durante
las fiestas a Algorta, hasta que la Comparsa “Ondalan” de Deusto
planteo que no entendían bien como existiendo una en el Pueblo se
traía a comparsas de fuera a las que había que pagar. En el 2000
los cabezudos antiguos seguían en el almacén municipal, había seis
cabezudos, eran de pasta, muy incomodos de llevar; en aquella época
las Comisiones de Fiestas los cogían y después de corretear con
ellos por los barrios los dejaban en unos contenedores municipales.
En el 2002 hay una Comisión de Fiestas, la de Santa Ana, que al
finalizar las mismas dejan aquellos buruandiak al lado del contenedor
municipal, y desaparecen todos excepto uno, que representaba la
figura de un crio, y que fue recogido por un vecino del barrio. En
el 2004 el Aula de Cultura compra a la empresa “Garate Hermanos”
de Irun unos cabezudos de fibra, que son los actuales (El Payaso,
Pirata, Bruja, Alguacil, Aña, Diablo). La presentación de esas
cabezas se realiza, bajo una carpa con moqueta y expositores, en la
plaza del Ajedrez de Areeta-Las Arenas, durante la feria del
Txotxongilo, el 19 junio del 2004. El Aula de Cultura, en el stand
que correspondía a Getxo, hizo la presentación de los cabezudos
nuevos, en aquella presentación estaban expuestos los Cabezudos y
los Gigantes...”
En
ese acto, Eugenio Gandiaga nos dijo: “...Hay
los tenéis, es una pena, son una preciosidad, si os animais, eso es
Gigantes y Cabezudos, la Comparsa. De allí fuimos al grupo (Agurra)
y planteamos si estábamos dispuestos a meternos en aquel tinglado ya
que era mucho trabajo, y se decidió que si. A partir de ese momento
empezamos a salir con la Comparsa...”
El
Aula, Eugenio Gandiaga, sabía de lo costoso que era nuestro trabajo:
“...Nosotros
un somos un grupo que tiene locales alquilados y eso origina muchos
gastos. Eugenio decía: vuestro trabajo lo realizáis impecablemente,
nosotros a las comisiones de fiestas, les ofrecemos un cine, un
equipo de sonido. En vuestro caso lo que podemos hacer es ofrecer al
Ayuntamiento una Comparsa de Gigantes y Cabezudos. Valoraron los
gastos que generaba una comparsa de ese tipo, según la categoría de
las fiestas de Getxo. Y continuaba diciendo: lo ideal sería que el
Ayuntamiento se haga cargo de la Comparsa y haga un contrato con
vosotros. Eugenio se ofreció como intermediario con el Ayuntamiento.
A partir de hay se nos hizo una oferta para que a cambio de esa
actividad consiguiéramos unos ingresos para subvencionar los
alquileres de los locales...”
Pero
de momento el contrato no llegaba, y los gastos de todo tipo seguían
afectando a maltrecha economía de Agurra: “...Hay
un material, el mismo ocupa mucho espacio y los costes eran no solo
de espacio, si no de mantenimiento de los “muñecos”...”
En
el 2007 por fin firmaban un acuerdo con el Ayuntamiento de Getxo, de
la mano de Pilar Coria (PNV) y con el apoyo de Eugenio Gandiaga (Aula
de Cultura de Getxo), por el que pasaban a ser la Comparsa de
Gigantes de Cabezudos del Municipio.
Esas
figuras, los gigantes: “...Las
cambiamos en el 2008-2009. Tienen dos partes: Parte superior del
cuerpo hasta la cintura, que es de cartón piedra, y la aparte
inferior, llamada cono, que es de madera, y es donde va el gigantero
metido. El problema, los gigantes viejos, después de esa cantidad de
años, de un material mal cuidado, mal guardado, incluso con carcoma,
es que prácticamente son inutilizables; los conservamos por si alguna
vez surge algún problema. En vista de eso nosotros hicimos
caballetes nuevos, estructuras nuevas, de madera con un sistema de
correaje de cuero, para ello los llevamos a Abadiño en el 2019,
trabajo con ellos el Sr. Obregón un artesano, que fue uno de los
fundadores de Kukubiltzo. Los gigantes estuvieron allí durante tres
meses, porque al ser figuras de cartón piedra, con las diferencias
de temperatura, si les da el sol y con la humedad, ese material
sufre, el esmalte que recubre las caras se desprende y cede; tenían
zonas en las que había saltado la pintura. Se hizo un mantenimiento
completo de esas figuras, todo eso a costa de nuestro presupuesto,
por lo que una parte del dinero de Agurra fue a cubrir las necesidades
de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos. En nuestros locales los
conservamos con deshumidificadores, así mantenemos a las figuras de
la comparsa, las cuales pesan entre 39 y 45 kilos.
Tras
la firma del acuerdo del 2008-2009 con el Ayuntamiento de Getxo, que
fue por un año, no ha vuelto a firmarse otro protocolo. A pesar de
los cual en base a un acuerdo verbal nosotros, la comparsa, seguimos
saliendo, las Comisiones de Fiestas nos llaman y acudimos de acuerdo
con un baremo establecido en su día por el Aula de Cultura, de
fiestas mayores y menores, entre las primeras están las de Las
Mercedes, San Ignacio, Puerto Viejo y Romo, y entre las segundas las
Santa Ana, Neguri Langile, el barrio de la Humedad, Zubilleta y Andra
Mari (Getxo).
Durante
las fiesta de Negurilangile bajábamos desde el Bar Toki-Alay, la
Comparsa, los txistularis y los cabezudos hasta el parque de
Marisabel Arzubiaga (actual Gernika), era una salida bonita, solía
haber muchos niños correteando con los cabezudos.
Desde
el 2008 hasta el día de hoy hemos mantenido las figuras de cartón
piedra de la Comparsa, lo único tenemos de propiedad municipal es
una figura, que fue una de las que desaparecieron en Santa Ana, un
cabezudo antiguo, que tiene mucho peso. Al segundo año de ir
nosotros a Santa Ana, ese vecino al que hacíamos referencia al
principio, le gustó lo que hacíamos y nos dijo que quería que lo
conserváramos nosotros. También tenemos otro cabezudo de cabeza
pequeñita, con cara de niño. Los Gigantes los adquirió «Agurra»
a la empresa «Aragonesa
de Fiestas»...”

En
la actualidad la Comparsa cuenta con 35 personas entre txistularis,
acompañantes y porteadores: “...Un
desfile de gigantes y cabezudos, en una de las fiestas mayores, lleva
un mínimo de veinte personas. Con cada pieza de música se cambia de
porteador, en el caso de los gigantes, normalmente van dos o tres
porteadores por Gigante. Las vejigas de los cabezudos las comprábamos
en el matadero de Zorroza, pero tras lo de las vacas locas, la nueva
Ley exigía que las vísceras no salieran del matadero; lo que si
podríamos conseguir era unas vejigas sin preparar pero eran muy caras
ya que requerían de compresores para hinchar y secar las vísceras,
ya que cuando estas vienen lo hacen como una molleja, y tras
hincharlas con el compresor hay que colgarlas para que se sequen. Así
que como no queríamos perder el efecto del ruido al golpear,
diseñamos unos sacos de tela, optamos por comprar una especie de
balones de plástico de color blanco, procedentes de China, que van
dentro de una funda de tela, recubiertos de tela de arpillera (saco).
Cada salida de cabezudos se rompen cuarenta o cincuenta balones de
esos. Por cierto el último pedido de los balones ha sido muy
curioso: Una empresa de Madrid nos puso en contacto con un señor
chino de Zaragoza, de repente llegó un pedido procedente de
Valencia. Los globos dependiendo del momento nos cuestan entre
sesenta y ochenta céntimos de euro. Últimamente, en diferentes
épocas, las reparaciones de cabezudos las hemos hecho con dos chicas
de Bellas Artes. Ahora hay dos talleres, uno en Iruña y otro en Irun
que se dedican a la reparación de estas figuras. También lo hace la
empresa de «Imaginería
Festiva Eskuartean»
de Beriáin
(Navarra).
Para
terminar añadir que en el último convenio con el Ayuntamiento se
indica que los cuatro Gigantes de la Comparsa han sido aportados por
Agurra, y el Aula de Cultura aporta seis Cabezudos. El convenio se
hace con el material que aportamos el Aula y Agurra. Todos ellos son
un patrimonio del Pueblo, que parten de la Comisión de Fiestas de
Algorta con la gestión de personas de Getxo.
La
Comparsa de Gigantes y cabezudos solemos acudir a fiestas y
concentraciones en otras poblaciones, hemos acudido a: Balmaseda,
Barakaldo, Bermeo, Deusto, Miranda de Ebro, Trapaga, Bergara,
Santurtzi y otros poblaciones...”
Hasta
aquí los datos aportados por el grupo de Dantzas Agurra, que forman
la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, de la Anteiglesia de Getxo.