Las
comunicaciones entre nuestros barrios se puede decir que comenzaron
allá por 1854. Decía D. Juan Ramón de Iturriza y Zabala, en su
“Historia General de Vizcaya”: “...Hasta
el año 1859 no había camino entre Las Arenas y
Algorta, y era preciso atravesar por el arenal de la playa. En esa
época el Gobierno facilitó el camino de sirga para carruajes, y
entonces el Ayuntamiento concibió la idea de abrir esta carretera,
que la llevó a cabo cuatro años después. La
costumbre de llamar a este pueblo mas generalmente Algorta y no
Guecho, proviene de que en la barriada que lleva ese nombre existen
los principales edificios públicos, el barrio de la marinería y su
primitiva y antigua playa de baños...”
(Historia
General de Vizcaya de D. José María de Iturriza y Zabala del 16 año
1787).
Cuando
al escribir hace unos días, en una de mis entradas titulada “Ómnibus
a Las Arenas y Algorta”, haciendo referencia a la dificultad para
transitar en diligencia el camino de Las Arenas a Algorta en el Siglo
XIX. Decía en ella: “...En
1853, para atravesar desde Leioa hasta Algorta había avanzar por el
lateral de la ría, a través de los arenales (Las Arenas), llegando
a los altos de la denominada “Avanzada”, que era conocido como
“el alto de los arenales”,
y de allí
al barrio de Algorta, no era cosa fácil, aquella dificultosa
subida...”
No había leído aún un viejo legajo que hablaba sobre la
construcción de ese camino.
Y
es que aquellas carreteras o caminos reales que 1855 habían
establecido, mediante unas “Obligaciones de Portazgo”
(Aranceles), los peajes que debían cobrarse en cada una de las
barreras creadas en los Caminos Reales de Señorío de Bizkaia. En
los peajes se iban a aplicar a las Galeras y coches de cuatro ruedas,
carromatos de dos, carros volantes de cubo, las cantidades que habían
de pagar en cada , se trataba de un real de vellón fueran cargados o
de vacío, más otro real por caballería que llevaran. (Archivo
Foral de Bizkaia. Expediente AJ01510-002_000200 del 16 de diciembre
de 1855).
Sin embargo los caminos de nuestra Anteiglesia prácticamente eran
intransitables para aquellos vehículos.

Getxo
por entonces, en 1857, según el padrón municipal tan solo contaba
con 2.478 habitantes
(Santa María tenía 783 y Algorta 1.695), de Las Arenas y la Vega de
Santa Eugenia no se tenía referencias. Hasta que se creó el
Registro Civil en 1870, estos registros parroquiales constituían el
único censo.
Avanzando los años, según
contaba Iturriza, veintinueve años más tarde: “...El
último padrón formado el corriente año de 1886,
consta el vecindario de Guecho de seiscientos treinta vecinos, con
dos mil novecientos cincuenta habitantes, distribuidos en las tres
barriadas de que se compone su jurisdicción, que son: la de Santa
María, Algorta y Las Arenas...”
(Historia
General de Vizcaya de D. Juan Ramón de Iturriza y Zabala).
Pero
volvamos ocho años atrás, para ver como era nuestro territorio,
según se puede contemplar en un plano de “La Desembocadura del río
Nervión” de 1849, desde la desembocadura del río Udondo, al que
llegaban las aguas dulces procedente del río Gobela que tras pasar
el puente de los “Siete Ojos” desembocando en el Udondo, hasta
las Casas del Consulado en Las Arenas, a excepción de los muelles,
el resto era arena y fango que quedaban cubiertos en las pleamares;
tras esas casas del Consulado se extendía la gran playa de Las
Arenas, y en el interior las marismas de la vega de Santa Eugenia, al
llegar a la curva de la Avanzada, desde ese punto seguía un camino
de difícil transito hasta subir a Algorta. El acceso desde Punta
Begoña, a través de escarpes rocosos aún era más arduo e
intransitable.

Pero
las reclamaciones de caminos que facilitarían la comunicación entre
barrios comenzaron antes. Ya en julio de 1847, D. José Manuel de
Sarria, secretario del Ayuntamiento de Getxo, certificaba la sesión
del Ayuntamiento: “...Reunidos
en sesión extraordinaria, bajo la Presidencia de D. Domingo de
Arteta, Alcalde y los señores concejales, señores José María
Diliz, Antonio de Basagoiti, Juan Fermín Hormaechea, Juan Manuel
Ugarte y José Manuel Sarria: Se hizo saber que el Pueblo de Guecho y
su puerto sardinero en el barrio de Algorta, era el único de los
pueblos del litoral vizcaino, que carecía de comunicación mediante
carretera pública ni vecinal, que les ponga en contacto con la
Capital de la provincia...” (Archivo
Foral de Bizkaia. Expediente: Administrativo R00140-006 del 16 de
julio de 1847).
Un
escrito del Ayuntamiento de Leioa, diez años más tarde, recordaba
como fue el proceso de elegir el trazado de la carretera de Bilbao a
Algorta y Plencia por Umbe: “...En
1852 al tratarse de ejecutar el camino de Bilbao a Plencia se formó
un expediente separado , opinado unos que que pasando por los puertos
de Udondo y Algorta sería más corto el camino, como así se probó
por la medición realizada por el Arquitecto D. Antonio de
Goicoechea, más a pesar de esa ventajas, fatalmente se ejecutó por
Umbe...” (Archivo
Foral de Bizkaia. Expediente: Administrativo AR00140-006 del 16 de
septiembre de 1857).
Aquellas
reclamaciones siguieron en 1854, año en el que D. Juan Antonio de
Cortina Amezticoa, como apoderado de la Anteiglesia de Getxo, dirigía
una solicitud al Señorío de Bizkaia: “...Respetuosamente
se presenta ante V.S.I. en solicitud de que sirva acordar la apertura
de un camino vecinal, que enlazándose con el de Plencia entre las
jurisdicciones de Erandio y Deusto, pasando por Udondo, se dirija a
la primera y su barrio y puerto de Algorta...”
(Archivo Foral de Bizkaia.
Expediente: Administrativo AR00140-006 del 11 de julio de 1854).
Aquella petición era pasada a la Dirección General de Caminos del
Señorío de Bizkaia.

En
1956, nuevamente era otro apoderado de Getxo, D. Fermín de
Ormaechea, quien señalaba la conveniencia de ejecutar un trazo por
los muelles de la ría: “...Se
tiene noticias de que el Gobierno de S. M. ha habilitado para
carreteras los muelles de la ría Ibaizabal, el Regidor de Guecho, D.
Fermín de Ormaechea, solicitaba a la Diputación que el ramal pasara
desde Axpe por Udondo y desde Lejona a Algorta; más en la actualidad
se dice que, el citado Ormaechea solicita otra vía, que pase por el
arenal empalme en el muelle en el punto próximo al molino de viento
de, D. Andrés Cortina...” Sin embargo el
Ayuntamiento de Leioa discutía ese trazado, acusando al apoderado de
Getxo de que: “...Atender
este trazado sería un craso error , y que únicamente puede en
personas que trabajan por su privado interés en perjuicio del bien
general...” (Archivo
Foral de Bizkaia. Expediente: Administrativo AR00140-006 del 11 de
septiembre de 1857).
El
tiempo pasaba por lo que nuestros apoderados en las Juntas
Municipales de Bizkaia presentaron nuevamente expedientes solicitando
la construcción de un camino de Las Arenas a Algorta. Se trataba de
un expediente del Archivo Foral de Bizkaia del Fondo de Régimen
Municipal y Urbanismo, de 1857-1880, digitalizado en imágenes “jpg”,
en el mismo, a lo largo de 168 imágenes, aparece recogido lo
siguiente: “...Expediente
incoado por el Ayuntamiento de Guecho relativo a la construcción de
un camino que una los barrios de Las Arenas y Algorta, se trata de un
camino desde Guecho por Udondo a empalmar en los dos caminos con el
de Plencia...”
Aquel expediente fue presentado en las Juntas Generales de Bizkaia
por los apoderados de Getxo y Leioa. (Expediente:
AR00140/006 del Archivo Foral de Bizkaia del 5 de agosto de 1857).

Firmaba
la solicitud de construcción del camino: “...D.
Juan Fermín Ormaechea, vecino propietario, regidor y apoderado del
Ayuntamiento y Anteiglesia de Guecho...”
Decía el apoderado de Getxo en la instancia presentada: “...Que
el Pueblo que represento es el único de toda la costa que carece de
una carretera que ponga en contacto el municipio con la Capital. En
esta situación y conociendo el estado de decadencia en que se iba
colocando, acudió la Anteiglesia en el año 1854 al Gobierno de
S.M., en solicitud de que se habilitasen los muelles en términos que
admitiesen el transito de carruajes hasta los límites de la
jurisdicción de Las Arenas, proporcionando de esta manera un
trayecto más pintoresco de nuestro país. Posteriormente las Juntas
Generales concedieron a esta Anteiglesia que arrancando desde su
puerto siguiera por el interior, atravesando el río Asua hasta
empalmar con el camino de Plencia, más al no ver en este particular
resultado alguno, cree el exponente poder proporcionar circunstancias
favorables a la economía general, mediante a que el Gobierno de S.
M. ha dispuesto la ejecución de la carretera por los muelles
citados y que indudablemente costeará la mayor parte del camino que
separa Guecho de la Capital, pudiendo aprovechar esta circunstancia,
ejecutando tan solamente el trayecto desde los dos caminos hasta el
empalme del camino de Plencia en Jurisdicción de Deusto, y otro
trozo que arrancando desde la calle del puerto llegare a los muelles
por el puerto llegue a donde la ciencia y conveniencia general
determine. Que el pueblo de Guecho y su barrio de Algorta son los que
constituyen uno de los de más importancia e la Provincia, pues
cuando los demás de la costa no contaban con las ventajas que en el
día a día, sostenía su puerto una inmensa cantidad de lachas de
pesca y practicaje, con cuyo motivo llegó a figurara el consumo de
vinos foráneos en una cantidad fabulosa. Concediéndole pues los dos
trozos que solicita en compensación de camino ya citado en Juntas
Generales ¿Dejaría de ser el punto más predilecto y pintoresco al
forastero que se apresura en el verano a disfrutar de los puros aires
de mar y sus baños? A V.I.M. suplica se sirva acordar la
construcción de los trozos indicados para poner en contacto Guecho y
su puerto con la Villa...”
(Archivo
Foral de Bizkaia. Expediente: Administrativo R00140-006 del 5 de
agosto de 1859).

En
junio de 1862, un diario bilbaíno, llevaba a sus paginas en la
sección “Gacetillas”, la noticia sobre el remate de la carretera
de Las Arenas a Algorta: “...El
domingo se
hizo ante el ayuntamiento de la Anteiglesia de Gueeho el segundo y
definitivo remate del camino que ha de ligar al pueblo de Algorta con
el muelle de las Arenas. La adjudicación se hizo a favor de un
artesano de la misma vecindad...”
(Irurac
Bat del 12 de junio de 1862).
Y
a pesar de haberse producido el remate de las obras, esta, no habían
comenzado a realizarse, decía ese mismo medio de comunicación, casi
dos meses más tarde: “...Todavía
no han comenzado las obras del camino que ha de ligar al muelle de
Las Arenas con el pueblo de Algorta, y sin embargo, su construcción
se remató, como saben nuestros lectores, hace dos meses...”
(Irurac
Bat del 8 de agosto de 1862).

Unos
días más tarde, dos comisionados del Ayuntamiento de Getxo se
presentaban al Ministro de Fomento, el mismo había acudido a una
función de teatro en Bilbao, y aprovechando un entre acto:
“...Anoche,
en el mismo teatro y durante un entreacto se presentaron al Sr.
Ministro de Fomento los Sres. Azcorra y Cortina, comisionados por el
ayuntamiento de Guecho, con objeto de conseguir del señor marqués
que se llevará al terreno de la realidad la tan manoseada cuestión
del camino que ha de unir a Algorta con las Arenas. Oida que fue la
súplica, el señor ministro convencido de las razones aducidas por
los comisionados, les prometió que sin demora alguna se llevaría a
cabo el camino proyectado...”
(Irurac
Bat del 23 de agosto de 1862).
A pesar de aquellas promesas, dos meses más tarde, el mismo diario
recogía en sus páginas la promesa incumplida de aquel mandatario:
“...Recordarán
nuestros lectores que durante el último viaje que hizo el señor
marqués de la Vega de Armijo, Ministro de Fomento, a inspeccionar y
recorrer las obras públicas en las provincias del Norte de España,
y asistiendo a una representación dada en el teatro de esta Invicta
villa, en uno de los entreactos, se acercaron a S. E. dos
comisionados del pueblo de Algorta, para que pusiese término al
largo y asendereado expediente de su camino a Las Arenas. Prometió
el ministro que quedarían orilladas las dificultades, si es que las
había, y que los algorteños verían premiados sus afanes y
desvelos, pudiendo dar comienzo a ese camino que es un negocio vital
para su porvenir. Desde aquel dia han pasado dos m eses, y todavía
no ha llegado para el vecindario algorteño el suspirado momento en
que la piqueta del cantero inaugure la obra del camino a Las
Arenas...”
(Irurac
Bat del 3 de octubre de 1862).
Pero
finalmente aquel camino comenzaba a ser una realidad, lo anunciaba
ese diario bilbaíno un mes más tarde: “...Plácenos
participar a nuestros lectores que ayer mañana se dió comienzo la
construcción del camino que, arrancando en el muelle de Las Arenas
de Portugalete, seguía por ellos hasta Algorta. Este camino
proyectado hace bastante tiempo, va a realzar la importancia de
aquella población, que a no dudar es una de las más bellas, más
salubres y más pintorescas, como puerto de baños, de cuantas se
asientan en lodo el mar cantábrico...”
(Irurac
Bat del 4 de noviembre de 1862).
Decía
un diario madrileño, dos meses antes de finalizar el año 1862,
sobre la carretera de Las Arenas a Algorta: “...Se
ha dado ya principio a la construcción del camino
que, arrancando en el muelle de las Arenas seguirá hasta Algorta.
Este camino proyectado hace bastante tiempo, va a realzar la
importancia de aquella población...”
(El
Clamor Público del 8 de noviembre de 1862).
Otro diario madrileño, “La Correspondencia de España” del 6 de
noviembre de 1862, ofrecía la misma noticia.
Días
más tarde, el diario “El Reino”, en su sección de “Provincias”,
daba la siguiente noticia referida a nuestra carretera: “...Lamenta
con fundamento el Irurac-Bar el estado de inercia en que se halla el
expediente relativo al asendereado camino a Las Arenas. Cita nuestro
colega que en el último viaje del señor ministro de Fomento a
Bilbao, se le presentaron en el teatro dos comisionados del pueblo de
Algorta, a quienes prometió el ministro que quedarían orilladas las
dificultades, y los algorteños verían premiados sus afanes,
comenzando este camino que les es de tanto porvenir; pues bien: sin
embargo del tiempo trascurrido, aún no ha sido resuelto...”
(“El
Reino” del 10 de noviembre de 1862).
No
obstante eran varias las poblaciones que se quejaban de carecer de
caminos en condiciones, Deusto lo hacía por: “...El
descuidado y deplorable estado en que se encuentran los caminos
vecinales de aquella anteiglesia, estado de abandonó y de ruina que
hace imposible el tránsito, no solo a coches y caballerías, sino a
los peatones. El buen nombre del pueblo y el celo de la municipalidad
entrante están interesados en que cese un estado de cosas tan
irregular como poco digno, y de que se asegure a los vecinos el paso
entre sus viviendas. Fuera del camino de sirga, perteneciente al
Estado, y de otro que en el centro de la anteiglesia entretiene la
diputación, Deusto no posee camino ni vereda alguna transitable aun
en los días secos y serenos...”
(Irurac
Bat del 23 de diciembre de 1862).
El
17 de julio de 1879, ante un escrito firmado por los Alcaldes de
Plentzia, Urduliz, Sopelana y Berango, en el que solicitaban de la
Diputación Provincial la construcción de una carretera que
enlazara, partiendo de la Anteiglesia de Getxo, las poblaciones de
Plentzia y Bilbao, el consistorio getxotarra recordaba que:
“...Guecho
con fecha del 21 de febrero de 1870 informó a la Diputación General
sobre el enlace al que se refiere el anterior escrito. Guecho con
posterioridad ha construido la suya que partiendo de la casa de Goya
al punto denominado San Martín, desde ese punto al Ángel falta tan
solo un kilómetro, para enlazar con ella carretera demandada...”
(Archivo Municipal de
Getxo. Libro de actas de 1879).
En
mayo de 1880, D. Ezequiel Aguirre, vecino de Madrid, preguntaba a la
Diputación Provincial de Vizcaya: “...Que
necesitando hacer constar oficialmente la fecha en que se construyó
la carretera de Algorta a Las Arenas de Guecho, después de examinar
las cuentas existentes del Ayuntamiento de Guecho, desde el año
1863y los anuncios de subastas que se hallen en la Sección de
Carreteras de esa Ilustrísima Diputación, y otros datos análogos,
tenga la bondad de comunicarme, en que fecha se subastaron las obras
de dicha carretera y cuando fueron terminadas...”
(Archivo
Foral de Bizkaia. Expediente: Administrativo R00140-006 del 18 de
mayo de 1880).

En
octubre de 1881, un grupo importante de vecinos, unidos en torno a la
reivindicación de que se construyera el camino que enlazaba San
Martín con la carretera provincial que iba hasta Urduliz, solicitaba
al Ayuntamiento: “...«Se
construya por el Ayuntamiento el trozo de carretera desde el punto
llamado San Martín al Ángel, pero que antes la Diputación lo haga
desde Urduliz al punto llamado el Ángel»...”
El ayuntamiento añadía: “...«Haciendo
saber los derechos que sobre esta carretera asisten a este Pueblo,
teniendo siempre presentes los grandes sacrificios que se han hecho
para construir a costa de este Ayuntamiento la carretera existente,
desde el referido punto de San Martín hasta empalmar con la del
Gobierno en el Muelle de Las Arenas»...”
Consultaron con tres abogados para garantizar que la decisión que
iban a tomar, en su día beneficiara al municipio. (Archivo
Municipal de Getxo. Libro de actas de 1881).
Muchos
fueron los litigios que generó la construcción de aquella
carretera. El 18 de mayo de 1887 surgía un viejo contencioso entre
el Ayuntamiento y el Gobierno Civil. Se trataba de la carretera de
Las Arenas a Algorta, proyecto que había sido aprobado por una Real
Orden del 4 de julio de 1863. El Gobernador de la Provincia enviaba
un oficio al Ayuntamiento de Getxo el 12 de mayo, en el decía:
“...Que por Real
Orden Sentencia del Consejo de Estado, inserto en la Gaceta del 26 de
febrero del año último, se declaró firme la Real Orden del 4 de
agosto de 1880 que confirmó las providencias de aquel Gobierno de 6
y 20 de noviembre de 1879 referentes a que se obligue a esa
corporación las obras de construcción del camino que conduce desde
el barrio de Las Arenas a Algorta, con arreglo al proyecto aprobado
por R.O. del 4 de julio de 1863...”
Y exhortaba al consistorio de Getxo a que en el plazo más breve de
tiempo realizara dichas obras. El Ayuntamiento contestaba mostrando
su rechazo a realizar dichas obras porque ejecutándolas tal y como
dictaba la R.O. provocarían grandes prejuicios e injustificados a
este municipio: “...Teniendo
en cuenta que en uno de los considerandos de la sentencia del Consejo
de Estado se manifiesta, “que las modificaciones propuestas por el
Señor Ingeniero Jefe del Distrito de Vizcaya, en su informe del 12
de febrero de 1885, no pueden ser objeto de resolución alguna en
vía contenciosa, lo cual no obsta para que en su día se tengan en
cuenta y puedan servir de base a conciertos y determinaciones
administrativas”; y teniendo presentes los grandes prejuicios que
injustificadamente se originarían a este municipio con el
cumplimiento de la R.O., ya expresada el 4 de agosto de 1880, porque
el estado vendió inadvertidamente un trozo de terreno en cuya
superficie se hallaba comprendida una parte de la destinada a la
carretera aprobada, por al R.O. del 6 de julio de 1863...”
Y continuaban explicando que: “...En
este terreno construyó una casa D. Lucio Frías, cuya expropiación
sería precisa y resultaría muy costosa, así como otras que siguen
en el mismo trozo, y a pesar del máximo respeto que le merece lo
manifestado por el Gobernador Civil, esta Corporación no puede
llevar a cabo dichas obras teniendo en cuenta el estado en que se
encuentra el terreno señalado en el trazado de la carretera…”
(Archivo Municipal de
Getxo. Libro de actas de 1887).

Decía
D. Juan Ramón de Iturriza y Zabala en su “Historia General de
Vizcaya”, en un comentario a cerca de las obras desarrolladas en
1884 en Guecho: “...También
es de reciente construcción ésta, costeada por el Ayuntamiento, la
carretera que arranca desde Las Arenas y termina en el barrio de San
Martín, uniéndose con el nuevo camino que va de Guecho a
Urduliz...”
En
febrero de 1884 en la carretera a Plencia estaba echada la grava
hasta Sopelana, solo faltaba completar el tramo hasta Algorta. En
marzo se trabajaba sobre el camino que iba desde Jauregi hasta la
iglesia de Santa María. Y por fin, el 3 de febrero de 1884, llegaba
el primer coche desde la Villa de Plentzia a Las Arenas. El 11 de
septiembre de 1884 se recibía la carretera que iba desde Urduliz a
Getxo y el ramal a Sarri.
(Archivo
Municipal de Getxo. Libro de actas de 1884).
Atrás
quedaba la nota, de la comunicación a la Regente, en la que los
Alcaldes y Comisionados de Getxo y Algorta, que costeaban el muelle
septentrional de la ría, decía: “...Resulta
de dicha comunicación que S.M. la Reina en vista de la solicitud
enviada, se ha servido en disponer que se habilite para el transito
de carruajes la parte del muelle comprendida entre el empalme del
camino vecinal de Deusto y los límites de Guecho...”