domingo, 22 de febrero de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -466

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, los diarios bilbaínos publicaban la noticia del fallecimiento de un soldado natural de Getxo.

En las Actas del Hospital Hospicio de Algorta se recogía algunos acuerdos relativos a la vida del establecimiento benéfico: “...Reunidos en la Sala de Juntas los miembros de la Junta de Caridad acordamos: Celebrar el día 7 de febrero, el primer aniversario de su inauguración, con una misa rezada, que se celebrará a las 9 de la mañana, en sufragio de las almas de los fallecidos en este establecimiento benéfico y por los bienhechores del mismo, con una comida extraordinaria para los asilados por cuenta de los hermanos de la Junta. Firmaban aquel acta: Los señores Pedro Amezaga, Antonio Uribe, Emilio Basagoiti y Juan Barasorda...” (Libro de Actas del Hospital Hospicio de Algorta del 15 de febrero de 1898).

El hambre, era tal entre los trabajadores en la provincia, por la escasez de los derivados del trigo, que en la villa de Bilbao se anunciaba la distribución de bonos para el pago del pan, a través de la beneficencia domiciliaria en distintos puntos de la capital: “...Se pone en conocimiento de las clases jornaleras que durante la mañana de hoy lunes; se procederá por las Juntas de distrito, en los puntos que a continuación se indican, a la distribución de cartas ordenes para la obtención de bonos en pago del precio del pan...” (El Noticiero Bilbaíno del 6 de junio de 1898).

Y sin embargo, otro diario bilbaíno, decía respecto de las existencias del trigo: “...Llama la atención pública un célebre economista sobre el curioso espectáculo que hoy ocurre, relativo al trigo y a su consumo. Hará cosa de quince días que en todas las naciones asustaba el aspecto del hambre, y el valor del trigo alcanzaba precios que hace más de quince años no se habían conocido. Esta situación ha cambiado en breves días; los precios del trigo y de la harina han descendido de manera sensible...” (La Voz de Vizcaya del 6 de junio de 1898).

Por aquellos días se publicaba «El Indicador Oficial de los Ferrocarriles, Tranvías y Servicios Marítimos de Vizcaya», dicha obra aportaba información los caminos y ferrocarriles que llegaban hasta nuestra Anteiglesia: “...Por Real orden de 3 de Febrero de 1859 se aprobó el proyecto de ensanche y afirmado del camino de sirga en la margen derecha de la ría desde Bilbao a Las Arenas, construyéndose en seguida la carretera por el ramo de Obras públicas de las Provincias Vascongadas y por cuenta del Estado. Abierta esta importante vía de comunicación al tránsito público, se estableció un servicio de coches cada vez más frecuente, y al propio tiempo otro de vaporcitos por la ría, que aun luchando con el inconveniente de los altos fondos o churros demostró el tráfico futuro de viajeros en las márgenes del Nervión para cuando se instalasen otros medios de transporte más perfeccionados...” La misma, hablaba también sobre los medios de transporte entre los años 1840 y 1848: “...Facilitadas la comunicaciones y servicios de viajeros, hallandose empedradas las calles de la Villa de menudo guijo, estaba prohibida la entrada de coches, permitiéndose tan sólo el tránsito de narrias; más adelante se estableció la ruta de las calles de la Ronda, Ascao y la Esperanza para el paso de coches, penetrando los vehículos en el centro de la población. A raíz del término de la guerra se construyó el tranvía de Bilbao a Las Arenas, inaugurándolo a la explotación con motor de sangre en Septiembre de 1876. Aquel adelanto bastó para dar notable impulso al tráfico de viajeros entre la capital de Vizcaya y la orilla del mar, que antes se hacía con numerosos coches y vaporcitos. El éxito de esta línea de tranvía indujo a prolongarla hasta Algorta. Los dos tranvías de motor de sangre instalados en las carreteras de ambas orillas de la ría se transformaron en eléctricos; y después de algunos ensayos infructuosos, se aplicó a la de Bilbao a Las Arenas, el 10 de Noviembre del mismo año y en 16 de Marzo de 1897 la sección de Las Arenas a Algorta.

El camino de hierro económico de Bilbao a Las Arenas construido con vía de un metro se inauguró al tránsito público en 1887. Creció paulatinamente el número de viajeros hasta el año 1893 en que llegó a 863.882. Entre los ferrocarriles de las dos márgenes de la ría se ha acrecentado en tales proporciones el movimiento entre Bilbao y el mar, que en el último ejercicio han transportado entre los dos ferrocarriles y los dos tranvías más de 5.000.000 de viajeros. En consecuencia de cuanto antecede, en el bienio inmediato de 1888, se ha declarando como de utilidad general la línea de Las Arenas a Plencia...” (Monografía de los Caminos y Ferrocarriles de Vizcaya de D. Pablo de Alzola y Minondo de 1898).

En medio de esos día de carestía y escasez, alguna fabrica pensaba en las penurias de sus empleados: “... El Consejo de Administración de la Sociedad Altos Hornos ha llevado a cabo un rasgo digno de ser imitado por otras fábricas de la provincia de Vizcaya. En vista del gran incremento que ha tenido el precio de los géneros de primera necesidad para la alimentación de los obreros, ha acordado dicho Consejo de Administración que la Sociedad Cooperativa expenda los géneros al mismo precio que los expendía en el mes de Marzo último, abonado el exceso del precio actual la Sociedad de Altos Hornos...” Y, no se sabe, si tuviera que ver con aquella hambruna, aunque estos si tenían para cartuchos, el mismo diario informaba: “...Se nos dice que en la playa de Las Arenas algunos individuos, se dedican a cazar, como si no estuviéramos en tiempo de veda...” (El Noticiero Bilbaíno del 7 de junio de 1898).

La próxima llegada de la estación del estío, hacía que los horarios de los tranvías eléctricos de Bilbao a Las Arenas y Algorta aumentaran sus frecuencias:”...La Compañía del Tranvía Eléctrico, de Bilbao, pone en conocimiento del público que, partir del día 11 del corriente, las salidas de Bilbao para Las Arenas serán desde las 2,20 de la tarde, de 10 en 10 minutos, hasta las 6,40 y cada 30 minutos desde las 7 hasta las 9,30 noche. La última salida de Bilbao para Algorta será a las 8 de la noche, y de Algorta para Bilbao a las 8,10 y de Las Arenas a las 8,30 noche...” (El Nervión del 7 de junio de 1898).

Con la próxima llegada del verano, se recibían autorizaciones para la apertura de establecimientos de baños de Las Arenas: “...Por el señor Gobernador civil ha sido autorizada Dña. Felipa Bustingorri para que pueda abrir su establecimiento de baños calientes en Las Arenas el día 15 del actual...” Y algunas novedades se producían en el Faro de la Galea: “...Ha sido trasladado al faro de Palamós el torrero mayor D. Miguel Plaza Vilanova, que prestaba sus servicios en el faro de la punta de la Galea, de Algorta...” (La Voz de Vizcaya del 8 de junio de 1898).

En el pleno municipal del 8 de junio de 1898, se daba cuenta de haberse formado el presupuesto anual del hospital Hospicio de Algorta: “...Primeramente se dio cuenta y quedó aprobado por el Ayuntamiento, el presupuesto de formado por la Junta de Caridad del Santo Hospital Hospicio de Algorta, para el año económico de 1898-1899, cuyos gastos ascienden a 9.675 pesetas, estando igualados con las 3.675 pesetas producto de los recursos del establecimiento y las 6.000 que el Ayuntamiento deberá abonar...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como, algunos vecinos de Getxo solicitaban plazas como vigilantes de las playa del municipio.


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