domingo, 13 de febrero de 2022

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -256-

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos cómo en febrero de 1895 se anunciaba que se iba a proceder a la electrificación de los tranvías.

Y aunque no pertenezca a nuestro Municipio, Getxo, me gusta recoger en esta historia algunos acontecimientos de los municipios colindantes, es el caso de la colocación de la primera piedra de las Escuelas de Lamiako, hecho que aconteció un 14 de febrero de 1895. La noticia la recogían en su primera plana los diarios “El Noticiero Bilbaíno” y “El Nervión”, el día 15 de febrero de ese mismo año: “...Las Escuelas de Lamiaco- El pueblo de Lejona puede enorgullecerse con razón, porque presta a la instrucción primaria la atención que merece, y porque va adelante por la senda de progreso que ha emprendido, debiéndose en gran parte el éxito a la energía y actividad de su digno Alcalde D. Pantaleón Aresti.

No hace mucho tiempo se celebró la inauguración de la nueva casa consistorial, y ayer se llevó a cabo el solemne acto de colocar la primera piedra de un magnifico edificio destinado a las escuelas, emplazado en la vega situada entre las fábricas de vidrios y Delta y el que fuera hipódromo.

Los terrenos han sido cedidos gratuitamente al pueblo por los herederos del Sr. Aguirre. De aquel emprendedor convecino nuestro que, a fuerza de trabajo, constancia y dinero, logró sanear lo que un día fue una playa, creando el magnifico barrio de Las Arenas y también parte del de Lejona. A ellos se debe en primer término la construcción del ferrocarril de Las Arenas y la instalación de varios centros industriales.

No podían faltar a la ceremonia de ayer los continuadores de la obra del Sr. Aguirre, y en efecto, asistieron a ella D. Ramón y D. Eduardo Coste, D. Enrique Aguirre y D. Ramón Jauregui. Acudieron también el Gobernador Sr. Aguado, su secretario particular Sr. Pita, y el secretario del Gobierno Civil Sr. Eguilaz, así como la prensa local.

En la estación fueron recibidos por el alcalde de Lejona, Sr. Aresti al frente del ayuntamiento y por varios vecinos, el párroco D. Benancio Omaechevarria y un coadjutor; el arquitecto que dirige la construcción del nuevo edificio, D. Pedro Basterra, el director de la fabrica Delta D. José María Manzanos; el profesor de instrucción primaria D. Diego Quincoces; además de por D. Víctor Guimón; el secretario del ferrocarril de Las Arenas Sr. Tutor, y otras personas.

A pesar de la lluvia pertinaz, los invitados se dirigieron al lugar designado para colocar la primera piedra. En el acto de colocación de la piedra, pronunciaron sentidas frases D. Ramón Coste, quien afirmó que la cesión de los terrenos se debía a su tío D. Enrique Aguirre, y sus hermanos Dña. Carmen y D. Máximo, y la suya en último termino. Después de haber sido bendecida esta, fue colocada en su interior, en un tubo de hojalata, el acta de la ceremonia, firmada por los concurrentes, ejemplares de periódicos locales, y una moneda con el cuño del corriente año. El Sr. Gobernador Civil y D. Ramón Coste colocaron la primera piedra y echaron arena con dos paletas de metal delta, en una de las cuales se leía la siguiente inscripción: «El ayuntamiento de Lejona al Sr. Gobernador Civil de la Provincia como recuerdo de la colocación de la primera piedra de las nuevas Escuelas del barrio de Lamiaco. La otra paleta tenia una inscripción análoga y estaba dedicada al D. Ramón Coste, en representación de la familia donante.

Las nuevas escuelas, proyecto del Arquitecto D. Pedro Basterra ocupan una superficie de 900 metros, los locales destinados a la enseñanza, en la planta baja, tendrán capacidad para 70 niños y 70 niñas; constaran además de dos pisos superiores, en los cuales tendrán habitaciones los maestros.

Los cimientos se empezaron a construir hace varios meses. El contratista se propone terminar la obra en 4 o 5 meses.

El edificio sera de mampostería y ladrillo fino de Valladolid, delante de él ha habrá una amplia plazoleta; y para dar paso a la vía se construirá un puente de hierro, de diez metros de longitud. El costo total de la obra será de 17.000 pesetas, los de los trabajos de hojalatería y cristalería, son regalo de D. Juan Torre y D. Amadeo Deprit.

Para esta obra se ha contado con la importante donación de D. Juan Bautista de Líbano, A quien el pueblo de Lejona esta muy agradecido por los grandes beneficios que le ha prestado.

Terminada la colocación de la primera piedra, pronunciaron discursos el Gobernador civil, D. Ramón Coste y el maestro Sr. Quincoces; los invitados tomaron asiento bajo una tienda, improvisada en el campo, donde les fue servido un lunch servido por el restaurante “El Antiguo”...” Aunque el día 16 de febrero corregían el nombre de la fonda, que al parecer indicaron por error, pero en el diario de ese día, “El Nervión”, no se podía leer bien el nombre, por lo que si no lo consigo encontrar, dejaré ese nombre de al fonda como aparecía.

En la madrugada del día 14 al 15 de febrero de 1895 se producía un devastador incendio en la calle San Nicolás de Algorta: “...En la casa propiedad de Dña. Margarita Eguía, situada en la calle de San Nicolás. Se ha declarado esta madrugada un violento incendio. El fuerte vendaval que reinaba hizo qué el voraz elemento tomara proporciones alarmantes, y se temía que el fuego se comunicara a las casas contiguas. Desde los primeros momentos acudieron al lugar del suceso las autoridades del pueblo y los bomberos, la dueña de la casa y sus tres hijos fueron sacados medio asfixiados por uno de los balcones de la finca. A pesar de los muchos esfuerzos realizados por los bomberos, la casa, con todo el mobiliario que encerraba, quedó reducida a cenizas. Se dice, además que cuatro mil pesetas en billetes de banco, fueron pasto del fuego...” Relataba el diario de referencia: “...El sereno dio la voz de alarma en cuanto tuvo conocimiento del siniestro y el fuego se pudo ver desde exterior, y que si no acudió bomba alguna fue porque solo hay en aquel barrio una manga de riego...” (“El Noticiero Bilbaíno” del 16 y 18 de febrero de 1895).

El 16 de febrero de 1895 decían en la prensa bilbaína: “...Durante la noche anterior se ha sentido cruzar por nuestros cielos a las “ave frías”, cuyos graznidos no sabemos si nos anunciaran el recrudecimiento del temporal de lluvias que se inició ayer. Es el día en que más pordioseros se ha visto por las calles de la Villa. Por las vestimentas de muchos mendigos se podía adivinar, que eran trabajadores de las minas en paro. Por lo que se ve la situación de la clase trabajadora no puede ser más critica...” (“El Nervión del 16 de febrero de 1895). Lo cual contrastaba con el titular de un nuevo periódico que iba a nacer en la Villa “Bilbao Alegre”.

A veces una simple esquela ayudaba a conocer donde se hallaban situados algunos de los cementerios de nuestra Anteiglesia en aquella época. El día 17 de febrero de 1895, aparecía publicada una esquela en el diario bilbaíno “El Nervión”: “...La niña María Presentación Laca Aqueche, falleció ayer día 16 en Algorta, se ruega acudir a la conducción del cadáver al campo Santo de Algorta. La misa de Gloria se celebrará en la iglesia de San Nicolás de Bari. El duelo se recibe en la casa mortuoria en la calle Mayor nº 81...” El Campo Santo era el de la Campa del Muerto (actual plaza del Lehendakari Aguirre, de Algorta) y el nombre de calle “Mayor” (era la actual Avenida Basagoiti). (“El Noticiero Bilbaíno” del 17 de febrero de 1895).

La próxima entrada de esta serie, veremos cómo se estaba extrayendo grijo en la playa de Erega, y el propietario del Balneario advertía de las consecuencias que podía tener para los bañistas.

miércoles, 9 de febrero de 2022

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -255-

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos cómo las dos formas de alumbrado que existían en la Anteiglesia en enero de 1895 (Petróleo o Eléctrica), a veces provocaban conflictos entre vecinos.

En esas fechas de comienzos de febrero de 1895 (7 de febrero), en el barrio de Las Arenas hubo un intento de formar una charanga por un grupo de jóvenes apoyados por el concejal local: “...Que fue presentado por el concejal del dicho barrio D. Juan Domingo Echevarria. Quien manifiesta que: Algunos jóvenes aficionados a la música, residentes en el barrio de Las Arenas, deseosos de ver si podían organizar una charanga, le habían suplicado se les dejara algún instrumento que no necesitara la de Algorta, con la intención de devolverlo si no consiguen lograr su objetivo por falta de personal. Los instrumentos necesarios serían dos clarinetes, un bajo y un trombón. El Ayuntamiento acordaba, se oficie al director que dirige la banda de Algorta, se remita a la mayor brevedad a la Alcaldía de los nombres de los individuos de la misma y el instrumento que cada uno toca como pertenecientes al Municipio, remitiendo a esta Casa Consistorial los sobrantes, con objeto de entregar a los de Las Arenas los que pudieran serles útiles...”

En esa misma fecha se producía la renuncia del farmacéutico de Las Arenas: “...Queda enterado este Ayuntamiento de la renuncia del farmacéutico de Las Arenas D. Fermín Unanue, quien lo hace por haber traspasado su farmacia a D. Ramón Marino...”

En el mismo pleno del 7 de febrero de 1895 el Ayuntamiento de Getxo acordaba, en relación a la bandera del Municipio: “...El carpintero D. Juan José Sarria ha presentado el diseño de la hornacina para la bandera Municipal, la cual se realizará con madera de nogal, colocando en el copete de remate de la misma las armas de esta Anteiglesia, en la misma forma que la del cuadro del plano de Algorta existente en esta Alcaldía para su sujeción se elaborará un pie de hierro pintado, que será instalado en la Iglesia de San Nicolás de Bari de Algorta, el coste de ambas asciende a 117 pesetas...”

El día 8 de febrero de 1895, el diario “El Nervión” anunciaba acerca de la electrificación de los tranvías: “...El próximo sábado son esperados en esta villa los ingenieros eléctricos que vienen a preparar la instalación y a dirigir los trabajos necesarios para cambiar la tracción en los tranvías, que recorren ambas márgenes del Nervión, hasta los pueblos de Santurce y Algorta respectivamente, sustituyendo el sistema animal que hoy se emplea por la electricidad...” Este diario daba a Getxo el nombre de uno de sus barrios, “Algorta”, seguramente por estar en dicho barrio enclavado el Ayuntamiento, cosa que no hacía con otras poblaciones cercanas.

El diario anunciaba en sus paginas el traslado del auxiliar del semáforo de la Galea: “...En la Comandancia de Marina se ha recibido una circular en la que se dispone sea pasaportado al Ferrol el auxiliar de semáforos D. Andrés Tauriño, que estaba prestando sus servicios en la punta de Galea...”

Mientras en esa misma fecha, los diarios “El Noticiero Bibaíno” y “El Nervión” daban los datos del movimiento del mes de enero de 1895: “...El ferrocarril de Bilbao a Las Arenas, durante el mes de enero de 1895, ha transportado a 40.006 viajeros y un total de 1.680.980 kilogramos de mercancías; habiendo obtenido unos ingresos de 12.505,77 pesetas...”

Aquel mimo día “El Noticiero Bibaíno” daba la fatídica noticia del fallecimiento del hijo del Alcalde de Getxo: “...Nuestro querido amigo D. Santiago Diliz, digno alcalde de Guecho, ha tenido la desgracia de perder a su hijo Luis Diliz y Arana, niño de corta edad, que ha fallecido en Algorta...”

Y así como en las actas del 7 de febrero de 1895 sobre la discusión sobre los lindes de Getxo con Leioa, el Ayuntamiento de Getxo trasladaba el asunto al abogado D. Lorenzo Areilza, ante la falta de acuerdo. En el pleno del 14 de febrero del mismo año, en el pleno municipal, se decía lo siguiente: “...Leído un certificado del arquitecto municipal D. Fidel Iturria, que habiendo sido nombrado por el Ayuntamiento para el deslinde jurisdiccional de Guecho y Lejona, tras un estudio detenido y varias conferencias con su homólogo D. Pedro Basterra, perito del Ayuntamiento de Lejona, habían acordado proponer a ambas Corporaciones la alineación que han considerado más racional y conveniente para los intereses de ambas. Los límites quedan determinados por los tres puntos siguientes:

1º) Desde el límite de la propiedad del Sr. Mieg hasta el mojón tumbado que existe al Este de la propiedad del Sr. Mattern, a los 77 metros de distancia de la esquina de las tapias y cerca de la vía férrea de Bilbao a Las Arenas.

2º) Desde dicho mojón hasta la esquina N. O. de la propiedad del Sr. Careaga.

3º) Desde este punto hasta la vía siguiendo a lo largo de la tapia que se dirige hacia la carretera.

Enterado el Ayuntamiento, acordó aceptar la proposición por no lesionar los interese comunales de esta Anteiglesia. Y se ponga de acuerdo nuestro Sr. Iturria con el Sr. Basterra, para que sea aceptada la proposición por el Ayuntamiento de Lejona, y una vez de acuerdo comiencen los trabajos para el levantamiento de un plano, y en su vista sea aprobado por ambas municipalidades...”

Entre tanto, una nueva casa se abría en la Vega de Santa Eugenia (entonces perteneciente al barrio de Las Arenas, hoy Romo): “...Acuerda el Ayuntamiento se pase a informe del Arquitecto Municipal, un oficio de D. Teodoro Urtueta, solicitando le sea reconocida la casa, que en la Vega de Santa Eugenia del barrio de Las Arenas, ha sido construida, a fin de poder habitarla...”

En la próxima entrada de esta serie, veremos cómo se producía un pavoroso incendio en la calle San Nicolás de Algorta.

domingo, 6 de febrero de 2022

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -254-

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos cómo los temporales en el Abra inquietaban a nuestros vecinos.

La pelea entre el suministro de las dos formas de alumbrado que existían en la Anteiglesia en enero de 1895 (Pretróleo o Eléctrica) a veces provocaban estridencias que eran acabadas con decisiones Consistoriales. Ese fue uno de los asuntos que se trató en el pleno municipal de Getxo del 31 de enero de 1895. El exponente, D. Gabriel Elorriga, que vivía en la calle San Nicolás de Algorta, que era quien venía suministrando hasta entonces el alumbrado mediante petroleó, enviaba una instancia al Ayuntamiento solicitando: “...Que siendo considerable el número de vecinos que habitan junto a las casas Polloena (que perteneció a D. María Antonia Elorriaga) y Ficaena, ambas en la calle san Nicolás, se hace indispensable la instalación en aquella bocacalle de un foco de alumbrado público para lo cual bastaría cambiar en dicho punto el poste que existe próximo a la casa del Sr. Ibargüengoitia...” A lo que el Ayuntamiento, que obviamente había apostado por el suministro eléctrico, contestaba: “...Se manifieste al exponente que siente muchísimo no poder acceder a sus deseos por cuanto la variación que el supone tan fácil, no lo es en atención al montaje especial del alumbrado por electricidad para lo que sería necesario que la empresa de este servicio desmontara una porción de lámparas, postes e hilos que están dispuestos de manera que han de prestar un servicio alterno entre lámpara y lámpara de permanente y limitado servicio, mucho más después de haber señalado la Compañía los puntos de instalación de focos montados especialmente para el servicio que a cada uno destina...”

En el mismo pleno se discutían otros asuntos. Como el de una nueva solicitud para instalar en la zona del Castillo un cortijo para la cría de cerdos: “...Se da cuenta de una instancia de D. Santiago Deusto, de esta vecindad, solicitando autorización para construir el cortijo en las inmediaciones de su casa “Gobelena” en el Castillo. El Ayuntamiento decidía pasara el asunto a la Comisión de Policía Urbana...” Otro vecino, este de la zona de Arrigunaga, también solicitaba permiso para la construcción de un chiquero: “...Se da cuenta de una instancia de D. Eduardo Castro, solicitando permiso para la construcción, en un terreno de la casa “Caba”, cerca de Arrigunaga, de otro cortijo para la cría de cerdos...” También otra persona lo solicitaba: “...D. Luciano Alday, vecino de Bilbao, suplica que hasta tanto edifique nuevos chiqueros en la casa “Rementariena”, se permita a los inquilinos de la misma criar cerdos...”

También se trataba sobre algunos pagos, entre ellos, uno efectuado al confeccionador de la Bandera Municipal: “...Que se abone a D. Miguel Sánchez Villar 460 pesetas por la confección de una bandera de damasco de seda con bordados y flexo de oro, con destino a la representación de este Ayuntamiento en sus actos religiosos, y un escudo bordado en seda para la mesa presidencial. Así otra de 3,30 pesetas al correo peatón D. José Centeno por conducir, con portes de gran velocidad, satisfechos a la Compañía del Norte por la conducción hasta Algorta de un paquete precintado con el escudo remitido desde Madrid...”

Se producía también una comunicación al médico titular del barrio de Las Arenas: “...Que se oficie al médico titular del barrio de Las Arenas, D. Donato Saloñas, que presta sus servicios en dicho barrio, la orden de que cuando ocurra entre su clientela algún caso de difteria o de otra enfermedad calificada de contagiosa o epidémica, dé inmediatamente parte por escrito al segundo Teniente de Alcalde, D. Juan Domingo Echeverria, residente en aquel barrio para que tan pronto como llegue a su conocimiento de las ordenes convenientes para su aislamiento y demás que creyeren oportunas...”

Entre tanto, un nuevo temporal de nieve se cebaba sobre nuestra zona: “...Durante al última noche la nieve cubrió nuestras calles y plazas, los montes de la Arboleda aparecían cubiertos de nieve. El tiempo entró en nieves y el frío se dejaba sentir. El oleaje que reinaba en el Abra era tan grande que los buques se veían obligados a permanecer en el puerto. La noche fue una de las más crudas del invierno; se les dio a los serenos de esta Villa, por cuenta del Ayuntamiento café, copa y cigarro. Incluso en vista de las inclemencias del temporal y de la cantidad de obreros que había en paro, se acordaba repartir raciones de comida entre ellos; también lo hacía el Ayuntamiento de Sestao. La nieve en la estación de Izarra alcanzaba la altura de un metro...” (Diarios “El Noticiero Bilbaíno” y “El Nervión” de los días 31 de enero al 2 de febrero de 1894). Quizá como si fuera por casualidad o por el tiempo reinante y las cosas que venían sucediendo, el 2 de febrero de 1894 se estrenaba en Bilbao la zarzuela “Vizcaytik Bizkaira”, obra de D. Resurrección María de Azkue, que hablaba de un quinto que marchaba al ejercito y a su vuelta, desnortado, pasa más tiempo en la taberna que en el caserío paterno. La obra se presentó en el Salón del Patronato de Obreros. El diario “El Noticiero Bilbaíno” del 3 de febrero de 1894 decía al referirse al acto en su primera plana: “...Que el argumento está basado en el servicio militar que nos regaló el partido conservador, donde resalta el poco apego que tienen al hogar y a las tradiciones de esta pequeña patria los jóvenes licenciados cuando vuelven del servicio y la relajación de costumbres desde que los candidatos empezaron a comprar votos por dinero. Se ocupa también de los maestros de escuela que, tratando de secundar las disposiciones del Gobierno Central contra nuestra querida lengua, prohíben a sus alumnos hablar en bascuence...” 

El 7 de febrero de 1894 se producía un curioso nombramiento en el Ayuntamiento de Getxo: “...Se dio lectura a una carta-circular de D. Francisco Cárdenas, agente de negocios de Bilbao, ofreciendo sus servicios a esta Corporación municipal para tener al corriente de los asuntos que tenga pendientes de resolución en las oficinas del Gobierno Civil, Hacienda o en la Diputación Provincial, gestionado cerca de ellas su pronta resolución mediante una módica retribución mensual de diez pesetas. Enterado el Ayuntamiento acordó por unanimidad: Aceptar los servicios del Sr. Cárdenas e indicarle que el pago de sus honorarios se efectuará trimestralmente, empezando a ejercer su cargo desde el presente mes...”

Los casos de solicitud de ayuda de personas por diversos motivos desfavorecidas, las cuales iban desde enfermos sin recursos, enfermedades de los hijos como la fiebre tifoidea que habían dado al traste con sus escasos recursos, lesiones de corazón y para que el medico titular no le cobrara las visitas. Los solicitantes, todos ellos pobres, lo eran de los distintos barrios del Municipio.

En aquel mismo pleno se trataba sobre una solicitud del Párroco de San Nicolás en relación al órgano de la parroquia: “...Se da lectura a una solicitud de D. Ángel Amunategui, cura párroco de San Nicolás de Bari de Algorta, manifestando que en atención al deplorable y ruinoso estado del órgano, en el que es necesario hacer una completa transformación, tanto para la buena calidad de sus registros, cuanto por tratarse de un instrumento para solemnizar los actos del Culto Divino; y teniendo en cuenta que la Junta de Fábrica de aquel templo no cuenta con recursos suficientes para la reparación de dicho órgano, que según cálculos de distintas personas inteligentes ascendería a 4.000 pesetas, que en manera alguna podría recabar esta Junta y teniendo en cuenta que el Municipio no ha dado cantidad alguna a la parroquia desde su fundación, solicitamos dicha ayuda. El Ayuntamiento acordaba efectuar la misma del ejercicio ordinario de 1895-1896 y si fuera necesario otra partida del de 1896-1897...”

La próxima entrada de esta serie veremos cómo en febrero de 1895, en el barrio de Las Arenas, hubo un intento de formar una charanga por un grupo de jóvenes del barrio.


miércoles, 2 de febrero de 2022

AGATE DEUNA 2022

Agate Deuna (Santa Águeda), una fiesta que se celebra en Euskal Herria el día 5 de febrero, aunque la tradición manda que los coros salgan la noche del día 4 de febrero. Fiesta que nace como un canto al renacimiento de la naturaleza, como algo de un carácter muy femenino, que estaba dormido, es como dar a luz al nuevo año, por eso las cuadrillas, con el golpeteo rítmico del suelo con las makillas llamaban al despertar de la naturaleza, para que con la llegada de la primavera, tras el solsticio de invierno, esta, comience a dar sus frutos.

Costumbre, por otro lado, que dicen tiene sus orígenes en una santa de Catania, de la que cuentan, sus restos volvieron a esa población en el año 1126, tras haber sido robados en el año 1040. 


Esa tradición, y otras, se celebraban con carácter anual, pero con el paso del tiempo fueron quedando relegadas a las zonas rurales, mientras en las poblaciones mayores iban quedando relegadas al olvido. Por lo que la antigua tradición de cantar por las calles en fechas significadas, como la víspera de Santa Águeda, fue introducida por Juventud Vasca en 1912. Decía el diario “El Noticiero Bilbaíno” del 5 de febrero de 1912: “...Un grupo de jóvenes nacionalistas proyectó restablecer en la Villa la costumbre tradicional, que existe aún en la gente joven de las aldeas, de cantar a la puerta de los caseríos la víspera de la noche de Santa Águeda, destinando la recaudación que obtuvieran para el Ropero y Escuelas Vascas...” 



En 1913, el escritor Evaristo Bustintza (Kirikiño), colaborador del periódico Euzkadi, produjo una versión estandarizada del Agate Deuna, que con el paso del tiempo se iba a implantar como versión más cantada.

Evaristo de Bustiza (Kirikiño), poeta y escritor vasco, fue el compositor de estos tradicionales bertsos, que los coros de Santa Águeda cantaron por primera vez en Bilbao:

...Aintzaldu daigun Agate duna,

Bijar da, ba, deun Agate.

Etxe onetan zorijon utza

Betiko euko aldabe...”

...Glorifiquemos a Santa Águeda,

Pues mañana Santa Águeda es;

En esta casa felicidad completa

Ojalá tengan siempre...”

Celebración que forma parte de un núcleo de fiestas que comienzan con la Candelaria (2 de febrero), San Blas (3 de febrero) y Santa Águeda (5 de febrero). En torno a las mismas se rememoran en Euskal Herria diversas tradiciones, entre las que caben los coros que en la víspera de la Santa de Catania, que salían a la calle entonando bertsos y postulando el aguinaldo. En las zonas rurales era costumbre que los habitantes de los caseríos esperaran a los rondadores, a quienes al finalizar agasajaban. El solista del grupo solía entonar estrofas dedicadas al jefe de la casa (Etxeko-Jaun), a su esposa (Etxeko-Andre) y también a otros miembros de la familia, mientras que el resto de los cantantes al compás de las “makillas” repetían estas y otros bertsos, finalizando con el “...Eup”. A esa costumbre la que llamaban “pedir Santa Águeda”. Al comienzo, las cuadrillas recogían el aguinaldo en especies: huevos, chorizos, chistorras..., además de dinero, y con lo que recogían, posteriormente organizaban una cena.

Las costumbres de los rondadores variaban, dependiendo de las zonas, pero a veces también de las circunstancias bélicas. Tal fue el caso de 1917, en que el día 1 de febrero, los imperios centrales de Europa (Alemania y Austria-Hungría) acordaban, según una nota difundida por el diario bilbaíno “El Pueblo Vasco”: “...Que a partir de primero de febrero, los imperios centrales procederán, sin previo aviso, y por todos los medios, a la interrupción del tráfico marítimo alrededor de la Gran Bretaña, Francia y de Italia, así como en el mediterráneo oriental...” Cosa que con anticipación ya habían realizado el día 29 de enero de 1917, según contaba el mismo diario, en que era hundido el vapor “Algorta” perteneciente a la “Compañía de Sota y Aznar”, por un submarino Alemán, el vapor iba tripulado por Gerardo Larrañaga como Primer Oficial. 


En medio aquella vorágine, de la primera guerra mundial, la salida de los coros fue prohibida, según contaba el día 5 de febrero de 1917 “El Pueblo Vasco”, para evitar decían: “...La hiperestesia que ciertas gentes alquiladas y varios incidentes han despertado en el público, con motivo de los acontecimientos de la guerra, movieron al gobernador civil a prohibir la salida tradicional de los coros de Santa Águeda...” Aquellos coros, que recogían dinero para ayudar al “Ropero vasco” y “La escuela Vasca”, volverían a salir al año siguiente. 


Pero no siempre los conflictos bélicos impidieron la celebración del “Agate Deuna”, ya que en febrero de 1937, en plena guerra, los coros salieron con sus farolillos: “...Entre los coristas había no pocos milicianos, que obtuvieron de sus Jefes el consiguiente permiso para acudir a un fin benéfico...” Aunque como reflejaba en días anteriores la prensa: “...Habida cuenta de que por las circunstancias de guerra en que nos encontramos, todos los espectáculos y manifestaciones de expansión pública han de terminar para las diez en punto de la noche, los tradicionales coros de Santa Águeda, una de las genuinas expresiones del alma vasca, han de verse también limitados a terminar su recorrido y postulación para dicha hora...” (“El Noticiero Bilbaíno” del 3 y 5 de febrero de 1937).

La temática de las coplas del Agate Deun es diversa y en cada lugar suele tener sus propias letras. Su origen que fue esencialmente rural, con el paso del tiempo se ha adaptado al medio urbano.

En nuestro entorno próximo, hasta la llegada de la pandemia, en nuestros barrios, caminos rurales y plazas, se han venido cantando las coplas de Agate Deuna, aunque cada coro tiene su versión.

Este año el Ayuntamiento de Getxo, en una circular enviada a los diferentes grupos del municipio ha indicado: “...Por Santa Águeda, el Aula de Cultura ha decidido no hacer la convocatoria pública de años anteriores, si bien algunas agrupaciones corales cantarán distribuidas por las distintas zonas del municipio y sin convocar previamente a la ciudadanía....”


domingo, 30 de enero de 2022

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -253-

 

En la anterior entrada, de esta serie, sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos cómo el año 1895 comenzaba con un temporal en toda su plenitud.

En aquellos días, también se hablaba de esa matraca, que a lo largo de los siglos ha venido repitiéndose machacónamente, el fin del mundo. Decían en diario bilbaíno “El Nervión” del 16 de enero de 1894: “...Se formaría una interminable lista de siniestros augurios si se recordase todas las veces que los visionarios los sabios han profetizado el fin del mundo a plazo fijo. Hasta en la época de incredulidad en que vivimos, hay quien anuncia y quien cree que nuestro, planeta va a desaparecer en tal día determinado de tal año. Las últimas profecías de este género vienen de Alemania, un sabio alemán dio hace un año, en Leipzig, una conferencia, en la que predijo que el 13 de Noviembre de 1899 sería el último del Género humano, a causa de chocar con la Tierra cierto cometa descubierto en 1866.

En otra predicción más moderna, de un pastor protestante, también de Alemania, este nos concede un poco más de respiro, puesto que dilata la fecha fatal , hasta el 23 de Abril de 1908.

En este mismo siglo hemos, estado ya amenazados varias veces de esta catástrofe final, pero los hechos dejaron mal a los profetas que habían anunciado el fin del mundo en 1819, luego en 1823, en 1826, en 1840, el 13 de Junio de 1857 y el 11 de Noviembre de 1881...” !Vamos, que no paraban de asustar a la humanidad!. Ya desde 1666, los quintomonarquistas, una secta protestante, lo anunciaba al coincidir ese año con el llamado número de la bestia el 666. Hasta los Papas, ya desde Clemente -I- de Roma, lo vaticinaban desde el año 90. Pero quien no ha oído desde niño esa inminente hecatombe. Incluso los Mayas la pronosticaron para el 2012.

La Administración Especial de Hacienda de la Provincia, debía de estar habida de obtener ingresos, a juzgar por lo tratado en el pleno municipal de Getxo el 17 de enero de 1895, pues pedía información de los ingresos obtenidos por uno de los arrendamientos de nuestro Ayuntamiento, durante los últimos 62 años: “...Se da lectura de un oficio remitido por la Administración Especial de Hacienda de la Provincia, a esta Alcaldía, indicando que la certificación remitida a aquella dependencia, se refiere únicamente a los ingresos obtenidos por arrendamiento de canteras en los años económicos de 1878-1879 a 1893-1894, siendo así que lo requerido por esta Superioridad es que se remitan las cuentas de los años de 1835 en adelante...”

El aquel mismo pleno se daba cuenta de un oficio del administrado de la Marquesa Viuda de Torrecilla, se trataba de Casilda Salabert Arteaga, vecina de Madrid, propietaria de más de 430 heredades en Bizkaia, y del molino de Itza de Berango: “...Se da cuenta de un oficio de D. José Bilbao Lopategui, administrador de la Marquesa Viuda de Torrecilla, que le es indispensable como administrador de aquella Sra., conocer la cantidad de aguas que se ha de distraer, nuevamente, de los manantiales de Jauncoerreca, Achabale y Basarte y cuanta en cada uno, y a que cantidad asciende el importe de las aguas últimamente distraídas de los expresados manantiales que afluían al molino de Itza. Acordó el Ayuntamiento contestar al administrador que: El agua tomada por este Ayuntamiento, en el último verano en dichos manantiales, según aforo oficial practicado por el Ingeniero D. Laurano S. Santa María, el día 24 de octubre último, lo cual fue presenciado por Ud. por haberle citado a dicho acto, ascendió a 99.033 litros cada 24 horas. De estos pertenecen a Jauncoerreca 93.394 litros y 6.646 a Achabale, o sean en junto 100.040 de los que hay que deducir los 1.007 litros(siendo así) que resultan de menos de Basarte, por no ascender el último aforo más que a 24.685 litros, siendo que se pagaron en la primera traída de aguas 45.692. Por consiguiente corresponde al molino de Itza propiedad de la Marquesa, en calidad de indemnización, y proporcionalmente a la cantidad percibida por tal concepto al terminar las obras de las primeras tomas para abastecimiento del barrio de Algorta y Las Arenas de este Municipio 2.332 pesetas, esperando se sirva recibirlas, previa autorización de la respectiva escritura a nombre y representación legal de la expresada Marques de Torrecilla...”

En el mismo pleno se presentaban las obras que se estaba realizando en el Balneario de Erega: “...Se da cuenta de un oficio presentado por el Jefe de Obras Públicas de la Provincia, en el que se presenta a informe de la Alcaldía el expediente incoado por D. Antonio Arechabala, concesionario del Balneario sito en la playa de Ereaga de esta Anteiglesia, para legalizar las reformas que al realizar las obras que introdujo en el proyecto que sirvió de base a la concesión...” El Ayuntamiento justifico la aceptación de aquellas mejoras: “...Por ser convenientes a los intereses generales del público...”

Seguía el pleno haciendo referencia al amojonamiento, que el pasado 20 de diciembre de 1894, habían realizado algunos compradores de los montes de Leioa: “...Leído un informe del Regidor Sindico de este Ayuntamiento comunicando que el pasado 20 de diciembre, que en esa misma fecha, personado en compañía de persona conocedora del terreno en los límites de la jurisdicción de esta Anteiglesia con la de Lejona, aparece que los terrenos comunales de esta última , vendidos el 3 de julio de 1894, han sido cerrados con estacas y alambre, habiendo entrado en los pertenecientes a este Municipio por aquella en una extensión de más de 20.000 pies cuadrados como aparece en el diseño que acompaña...” Para revertir aquella invasión en terrenos propios de Getxo, el Ayuntamiento acordaba: “...Se oficie al Alcalde de Lejona, encareciéndole la necesidad de que por el Ayuntamiento que él preside, se nombre una comisión que junto a a otra de este Municipio, previo señalamiento de día y hora, en unión de una persona facultativa por cada parte, practiquen el deslinde de ambos términos municipales...”

Finalizaba aquel pleno con un acuerdo para el estudio de materiales contra incendios, para esta Anteiglesia, de los que hasta la fecha carecía: “...Acuerda este Ayuntamiento, que con objeto de estudiar la provisión de materiales de incendios, del que se carece en esta, y cuya necesidad no puede ocultarse por tratarse de un servicio público de interés general, nombrar una Comisión Presidida por el Regidor Sindico D. Juan Líbano, que estudie y proponga lo que pueda ser de más perentoria necesidad...”

En el pleno municipal de Getxo del 24 de enero de 1895, se aprobaban el cargo y data de las cuentas municipales del ejercicio pasado: “...El presidente del Consistorio manifestó que era llegado el caso de proceder a al examen y definitiva aprobación de las cuentas municipales del ejercicio del presupuesto de 1893 a 1894, por lo que se iba a proceder a la lectura del dictamen emitido por la Comisión de Hacienda. Tras una pequeña discusión el Presidente (Alcalde) declaró que el asunto ya estaba suficientemente debatido por lo que pasaron a la votación. Esta dejaba el presupuesto en las siguientes cifras, Cargo: 138.589,60 pesetas; Data: 130.721,83 pesetas...”

Se leía así mismo una instancia de una vecina de la zona del Castillo de Algorta: “...Se dio lectura a una instancia de Dña. Juana Vicenta Basañez, de esta vecindad, solicitando autorización para construir un cortijo, en la entrada de su propiedad “Mesaportena”, sita en la calle Carreras del Castillo...”

Aprobaban también proceder al rearbolado de dos barrios de Getxo: “...Acordamos autorizar al Regidor Libano para la compra de 150 plátanos con destino a la reposición y fomento del arbolado público, 100 de ellos para el barrio de Las Arenas y los otros 50 para el de Algorta...”

En aquellos días, el Salón de Sesiones, no debía de ofrecer condiciones de habitabilidad al gusto de nuestros ediles, ya que en ese pleno decidían: “...Que no reuniendo las condiciones apetecidas el Salón de Sesiones, ya que parte del su decorado y el lugar que ocupa el dosel Presidencial entre las puertas de acceso al mismo. Se acuerda encargar para el estudio de un proyecto para su reforma al Arquitecto Municipal...” También era objeto de cuidados la bandera municipal: “...Que con objeto de preservar del polvo la bandera municipal, se pida al carpintero D. Juan José Sarria, presente un diseño de una urna con puerta de vidriera, así como un pie de hierro, para colocar la bandera en la iglesia de San Nicolás los días de fiesta, en que la Corporación Municipal asiste a las funciones religiosas...”

Durante los días del final de enero de 1895, la prensa bilbaína llevaba a la opinión pública las quejas por el uso de los carriles de los tranvías de los carruajes privados: “...Algunos periódicos locales vienen ocupándose estos días de la debatida cuestión, no sólo aquí, sino en otras muchas partes, acerca del tránsito por los raíles tendidos en las carreteras, de los carruajes que no pertenezcan a la empresa que tendió la línea. Ya que han gastado cuantiosas sumas en tender las vías, deben tener siquiera el derecho de impedir que los carros y vehículos de todas las clases, qué por las carreteras circulan, no estropeen las vías, metiendo las llantas en los raíles, para que puedan marchar más cómodamente...” Aquel mismo día se recibían en Bilbao los 25 primeros sueros antidiftéricos. (“El Nervión” del 25 de enero de 1894).

En esa misma fecha, 25 de enero, el diario “El Noticiero Bilbaíno” publicaba la Memoria del “Puente Bizkaia”: “...Hemos recibido la Memoria del Puente Vizcaya, entre Portugalete y Las Arenas, en cuyo documento se da cuenta de la marcha y resultados de la explotación desde el día 9 de julio de 1893 en que se abrió al público, hasta el 31 de diciembre último. En los 17 meses y cuatro días de explotación a que la Memoria se refiere, han circulado en el puente. De día: 143.930 viajeros de primera clase, y 1.002.340 de segunda; Por la noche: 4.000 viajeros de primera clase, 43.760 de segunda. De ganado mayor el puente había transportado 6.715 cabezas; de ganado menor 3.939. En cuanto a carruajes, el número de ellos ascendió a 1.211 velocípedos, 1.000 carretillas, 3 vagones. Lo que supuso unos ingresos de 74.644,95 pesetas; contra unos gastos de exploración de 21.590,15 pesetas. En el mes que más viajeros circularon por el puente fue el de agosto de 1893, en aquel mes circularon 37.100 viajeros de primera clase y 123.800 de segunda...”

La próxima entrada de esta serie, veremos cómo D. Gabriel Elorriaga solicitaba un foco de alumbrado para alguna zona de Algorta, por ser una zona muy habitada.

miércoles, 26 de enero de 2022

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -252-

 

En la anterior entrada, de esta serie, sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos cómo finalizaba el año 1894 con un fuerte temporal en el Abra.

Comenzaba el año 1895 con el temporal en toda su plenitud: “...El cielo dejaba caer chubascos, truenos, relámpagos, nieves y granizos, y un viento que hacía imposible el transito por las calles. Muchas personas se trasladaron a las playas de Portugalete y Las Arenas para presenciar el aspecto imponente que presentaba el mar. Las olas rompían con gran estruendo sobre los muelles. Por la ría bajaba el aguaducho de los montes en un torrente impetuoso. Sobre estos aguaduchos escribió en el primer diario de Bilbao “La Villa de Bilbao” su director D. Tiburcio de Astuy: “...Describiendo como el día 7 de mayo de 1858 la corriente arrastro los restos de un buque naufragado, el “Elisabeth” y dejó en tierra varias gabarras. Tal era la altura que alcanzaron las aguas en la Villa de Bilbao, que para alumbrar a la población los faroleros tuvieron que ir a caballo, y en ocasiones nadaban las cabalgaduras. El rompeolas del puerto exterior sufrió graves desperfectos. Las aves marinas durante toda la noche alborotaron los cielos, en señal de que el temporal iba a durar varios días. El día 2 de enero de 1894, todavía continuaba el temporal haciendo de las suyas, en Las Arenas derrumbó varios postes de telégrafos. En Portugalete, la esfera del reloj de la torre de la iglesia se hizo añicos por el fuerte vendaval...” (“El Noticiero Bilbaíno” y “El Nervión” de los días 1, 2 y 3 de enero de 1894).

El día 5 de enero de 1895, en el pleno del Ayuntamiento de Getxo, el Alcalde D. Santiago Diliz, exhortaba a los miembros de la Corporación Municipal a: “...El Sr. Alcalde excito a a los concejales concurrentes para su asistencia el día de mañana, a la misa mayor que en la parroquia de San Nicolás se celebrará en honor de la Adoración de los Santos Reyes, a las diez de la mañana...”

Y probablemente, como un acto de promoción de la nueva Compañía del Tranvía por parte de su director, en el pleno del 5 de enero de 1895, se leía un escrito de dicho señor: “...Se da cuenta de un escrito del Director Gerente de la Sociedad Colectiva D. José J. Amann y Cª, remitiendo billetes de libre circulación en los coches del tranvía de Algorta a Las Arenas y viceversa, para tres guardias municipales y para el correo peatón, en el de salida de la 1,30 de Las Arenas a Algorta. El Ayuntamiento mostraba su agradecimiento y solicitaba al Gerente de la Compañía del Tranvía: Que si le es posible facilite también billetes al guardia municipal nuevo del barrio de Las Arenas D. Esteban Castillo y al alguacil del Juzgado Municipal, residente en esta, D. Manuel Fernández Blanco, solo para los actos oficiales...”

A continuación, en el mismo pleno: “...Se aprobaron las listas electorales, para el nombramiento de compromisarios para la elección de Senadores, según lo previsto en la Ley del 8 de febrero de 1877, en la que consta (que los señores que componen la esta Corporación Municipal y cuádruplo número de vecinos mayores pudientes con casa abierta)...”

Mientras en los diarios “El Noticiero Bilbaíno” y “El Nervión”, los días 4 y 5 de enero de 1895, decía respecto del tiempo reinante: “...Continuamos bajo la influencia del terrible temporal de nieves y agua, que no lleva trazas de amainar, por cuyo motivo en todas las esferas de la vida se nota una gran paralización del trabajo, que nos va proporcionar un aumento de pauperismo, que es la consecuencia dolorosa que traen tras de sí éstos cataclismos de la naturaleza, por lo que es preciso hacer un gran esfuerzo para socorrer a multitud de seres desgraciados, que por efecto de las circunstancias no pueden ganar para el sostenimiento de sus familias. En la línea del ferrocarril de Las Arenas a Plencia hubo un desprendimiento y los pasajeros tuvieron que hacer transbordo en la estación de Urduliz. A la una de la madrugada comenzó a nevar. Debido al mal tiempo reinante, en la barra, no ha habido entrada ni salida de buques, en las mareas de ayer anoche y hoy por al mañana. La empresa constructora del puerto exterior retiró, con muy buen criterio, la grúa Titán, que estaba colocada al extremo del rompeolas, de otro modo ésta hubiera desaparecido en el fondo del mar. En Las Arenas ha aparecido una boya sobre la plazuela...”

A la vez, el mismo diario, nos acercaba a cómo eran los juguetes, de los más pudientes, en aquella época: “...En la galería del Sr. Ripa, en Mazarredo, hay juguetes de música, de canto, baile y un sinfín de juguetes de cuerda. Gran surtido de coches, caballos, muñecas y ferrocarriles, iglesias, altares y cocinas...”

Las bondades que iba a portar cuando finalizaran las obras del contramuelle de Algorta, eran exaltadas por la prensa bilbaína, el diario “El Nervión” del 11 de enero de 1894 decía: “...Como a pesar de los contratiempos inherentes a obras como las de nuestro Puerto exterior, los efectos del rompeolas se dejan ya sentir muy beneficiosamente en la barra de Portugalete; estos mismos efectos serán aún mucho más sensibles, como es natural, tan pronto como se construya el contramuelle de Algorta, cuyos trabajos comenzaron en el mes de Marzo último. Así, pues, creemos que ha llegado el momento oportuno de estudiar la conveniencia de prolongar el muelle de Las Arenas unos 500 o 600 metros, dejando unos 120 de boca, para ver si de esta manera la influencia de la vaciante y algunos dragados que se practiquen, pueden sostenerse un canal de entrada más ancho y profundo que el actual...” También hablaban sobre los cazadores: “...Como consecuencia de los fuertes temporales que hemos atravesado durante estos últimos días, los cazadores están de enhorabuena, pues la caza ha venido en abundancia hacia la costa. En Algorta, Sondica y Larrauri, se mataron ayer un buen número de sordas...” Pero el temporal dejaba otras noticias menos gratas: “...A consecuencia del fuerte temporal que venimos atravesando se derrumbó ayer, a las cinco, parte del monte del puerto de Algorta. El desprendimiento causó, grandes desperfectos en las casetas de baño propiedad del señor Hernández, las cuales se encontraban a resguardo del monte, en el muelle...” El día 14 de enero un nuevo susto, provocado por el fuerte viento, hacía temblar a Las Arenas: “...Anoche se derrumbó gran parte del tablado que circunda a la estación de Las Arenas por causa del fuerte viento que reinaba...”

La próxima entrada de esta serie, veremos cómo se trataba sobre un expediente de D. Antonio Arechabala propietario del Balneario de Ereaga.