jueves, 19 de noviembre de 2015

LA CUEVA DE ALEX



Aprovechando que días atrás se ha celebrando el “XIV Salón del Cómic de Getxo”, voy a hacer un pequeño intervalo en mis historias sobre los “Niños Evacuados en la Guerra”. Traigo a estas páginas a un creador, ilustrador y dibujante, como a él gusta definirse, de nuestro municipio. Su lugar de trabajo, “La Cueva de Alex”, un pequeño reducto en la calle Salsidu, en el que los personajes surgidos de su lapicero parecen tomar vida, brotando misteriosos de cada carpeta, cajón o balda. Hablo de Alex Orbe, nacido en Barakaldo, quien desde muy joven vino a vivir a Getxo. Cuando contaba seis años, toda su familia traslada su residencia a Santa Ana (Areeta), cerca de la ermita. Sus primeros estudios los realiza en el Colegio San Agustín, en un entorno privilegiado, lleno de frondosos árboles, donde se daban cita la élite de los estudiantes getxotarras. A los catorce se trasladan a Arene en el barrio de Algorta. Desde 1897 a 1991 estudia en el Getxo III. Así que se puede afirmar que lleva toda su vida afincado y enraizado en nuestro municipio.


Su llegada al mundo de la ilustración se produce de forma natural en un ambiente familiar rodeado de artísticas aficiones: lectores de cuadernillos ilustrados, su padre, amante de las artes (pintor, retratista, pirograbador...), sus hermanos mayores aficionados a los cómics “...en casa siempre había comics, mi padre compraba todas las semanas los de la época: Mortadelo, Zipi-Zape, Tiovivo...” Los repartía entre los hermanos “...el día que había una gran fiesta era cuando traía Asterix y Obelix o Lucky Luck..., mi hermano ya dibujaba viñetas...”. En ese ambiente familiar no es raro que nuestro amigo Alex se encaminara hacia el mundo de los dibujos.

Ilustrador, que se define a sí mismo como dibujante “...ilustrador me suena un poco como prepotente..., me gusta más la definición de dibujante o pintamonas...”. Pero esta última definición no le hace justicia por su acepción relativa a la baja calidad, a pesar de ser un termino que un mal encarado cortesano español dedicó a uno de los más brillantes artistas de la historia: Leonardo da Vinci. Ese ignorante cortesano se atrevió a decir del genio florentino “...acompaña al Rey de los Francos un anziano de largos et non pulchros cabellos, ocupado toda la jornada en bizarros diseños y en picturar una mujer que apelan Mona. Piense su Majestad qué pintamonas forman esa corte…”.


Alex, como dibujante, llena de imaginación las paginas de incontables libros y cuentos y pertenece al Colectivo “Euskal Irudigileak” Asociación Profesional de Ilustradores de Euskadi. En él se encuadran autores y creadores de imágenes profesionales, que se dedican en el campo de la ilustración a bosquejar (Libros de Texto, Cómic, Animación, Cartelismo, etc...). Esta asociación, con sede en el Casco Viejo de Bilbao, cuenta en Euskadi-Nafarroa con entre 400-500 ilustradores censados, de los cuales 100 son socios. De los mismos se puede decir que 5 son vecinos de Getxo.

Desarrolla trabajos de humor para niños, comics, libros ilustrados, libros de texto para ikastolas, colegios, publicidad y dibujos animados “...todo lo que tenga que ver con el dibujo forma parte de mi mundo...”. Todas sus criaturas nacen en su imaginación. Desde allí, a través su lápiz, saltan al papel. Más tarde, usando nuevas tecnologías (Photoshop y Clip Studio) irán tomando color y adquirirán vida. Con la primera de las herramientas lleva más de 20 años. Sin embargo, su herramienta base es un lápiz rojo, con el que hace el borrador, “...eso me permite cuando escaneo el dibujo, eliminar el color rojo, el lápiz gris mancha más...”, posteriormente pasa por encima a tinta con un rotulador negro, de diferentes grosores. 


Utiliza distintos tipos de papel: si es para cómic, un “papel Canson”, grueso de grano, poco encolado, más satinado “...casi todos los dibujantes de cómic usamos ese papel...”; para libros de texto, un folio, “...otros papeles más rugosos te obligan a trabajar más despacio..., yo lo utilizo cuando quiero cambiar de estilo..., es muy difícil variar, el estilo es como una condena..., es tu marca, tu imagen, es como un castigo..., tu estilo es lo que te define...”. Finalmente para el color utiliza el ordenador, alguno de los programas antes mencionados.

Suele decir que “...los dibujantes estamos encadenados a la mesa...”, quizá sea porque los alquileres son caros y se tienen que arreglar en espacios reducidos. Alex tiene todo a mano en su CUEVA: libros, revistas, cómics, y todas las herramientas que le permiten realizar su trabajo, el cual requiere muchas horas de dedicación “...me cuesta mucho ponerme..., pero cuando estoy concentrado todo sale, la imaginación se dispara...”. La creación de esas viñetas surgen por diferentes caminos, si es para uso personal “...suelen salir de una idea que aflora en el momento o caminando por la calle ante una situación determinada...” ; generalmente me entregan un guión “...lo leo, lo interiorizo, dejo que me sugiera imágenes, me lo imagino en la cabeza y nace la viñeta...”.


El color de sus personajes los crea el entorno donde se desarrolla la acción “...el color es todo un mundo..., me considero más dibujante que colorista..., hay colores que influyen en el estado de ánimo... ”. Si es cerca del mar su tonalidad en azul; si trato de representar una escena de ambiente frío, donde sus personajes no se llevan bien: “...tiendo a utilizar también los azules...”; sin embargo, si el ambiente que rodea la historia es amable, familiar: “...utilizo tonos más cálidos, rojos, anaranjados, amarillos...”. En función de la historia la ambientación de los ropajes de sus criaturas, varía. Hace poco le decía a un conocido autor de cuentos, que suele aparecer por estas páginas: “...yo creo que le pega que la acción no se desarrolle en la actualidad, que parezca como ambientado en los años 40...” A el gusta que sus personajes sean dinámicos, que parezca que no están hieráticos, que están haciendo cosas, que están atentos a la acción que sucede. Hay algo común en todos sus ellos en función de la proximidad en las viñetas. Si están cercanos, sus ojos cobran vida, son expresivos, transmiten sensaciones; sin embargo, si el personaje está lejano, sus ojos los dibuja con un simple puntito, que sugiere la distancia a la que se hallan “...la gente dice que se reconoce mi estilo fácilmente...”.

Para Alex, lo más importante a la hora de representar las escenas es la documentación, la información de una época en la que van a vivir los personajes, cómo se vestían, qué hacían. Hace años tenía que recurrir a libros ambientados en esas épocas. Ahora las nuevas tecnologías hacen que sea más fácil conseguir información. Lo que le resulta más fácil de representar son los estudiantes en un aula; “...como hago muchos libros de texto, los represento casi con los ojos cerrados...”.


Es este un mundo, una herramienta que permite tratar temas banales pero también de rabiosa actualidad, sacando mediante viñetas, imágenes que reflejan el hambre en el mundo o esa vergüenza que para cualquier ser civilizado es la “inmigración”, ese eufemismo con el que se adorna una imagen desgarradora de la expulsión forzada de miles de seres humanos desde los diferente lugares del mundo hacía un mundo que los rechaza. Europa “...en casi todos los periódicos aparece alguna viñeta en la sección editorial... Uno de los célebres Santiago Sequeiros fue Premio del salón Internacional del Cómic de Barcelona, un dibujante muy serio, que con un trazo muy grueso y dibujos muy impactantes refleja esa realidad...”.

Amante de la viñetas de Asterix, Lucky Luck y Spiru hace de su estilo una creación de tipo franco-belga. Lector empedernido de historia gráfica para adultos sin un numero determinado de hojas. Empieza como profesional de la ilustración en el año 1995, en una empresa dedicada a la animación (dibujos). No conserva ese primer dibujo que nos hubiera encantado ver, pero deja tras de sí, de momento, más de 100.000 representaciones gráficas, alguna de las cuales podemos ver, todos los meses, en sus colaboraciones con otro artista de nuestro entorno, el escritor J.J. Rapha Bilbao. Tantos son sus trabajos, que a veces no los recuerda. El otro día recibía un mensaje para pasar a recoger un libro, era de una editorial con la que había trabajado ese año. Al abrirlo exclamó sorprendido “...!es verdad, estos dibujos los he hecho este año!...”.
Las referencias mundiales en el Cómic están en Japón, Francia, Bélgica y E.E. U.U. Dentro del Estado lo son Madrid y Barcelona. En Euskadi alcanzan gran importancia algunas publicaciones de Cómic, como la que edita la Federación de Ikastolas titulada “Xabiroi”. Casi todo lo que Alex Orbe realiza es para Euskadi, sin dejar de lado las colaboraciones con Barcelona, Bélgica, Inglaterra, Francia, Madrid, Valladolid... En nuestra zona colabora con Elkar, Zubia, Ibaizabal, Txalaparta y con la Federación de Ikastolas.


Para terminar la entrevista pedí a Alex que me indicara qué colores le sugerían, con cuales representaría, a los distintos barrios de nuestro municipio: a Getxo (Andra Mari) lo dibuja con tonos verdes; a Algorta, como siempre lo relaciona con el puerto y la mar, con tonos azules; Neguri, lo tiene un poco desubicado, no sabría elegir el color; Romo lo ve muy ladrillo rojo, Areeta-Las Arenas lo ve gris, serio, triste. Su rincón preferido sin duda es el Puerto Viejo, con sus calles y sus gentes “...el contrate de las casitas blancas, con el azul del mar y el cielo, me parece maravilloso..., y aunque lo fácil es decir que el personaje del Puerto a incluir es Karolo..., yo metería a mis hijas y a los botes...”. La verdad es que, a lo largo de toda la entrevista, no ha parado de mencionarlas.


lunes, 16 de noviembre de 2015

CRÓNICA DE UNA EVACUACIÓN. LOS NIÑOS DE LA GUERRA -VII-



Durante aquellos días de bombas y evacuaciones, la administración vasca elaboró cientos de listados. No todos contenían referencias a la procedencia de los refugiados; en general, sí lo hacían respecto de los barcos y el lugar de destino de todos aquellos condenados a vivir lejos de sus hogares.

Respecto los refugiados mayores de edad la situación se hacía más dramática, puesto que su localización, según un informe de 1937, ya advertía que cuando empezaron a llegar a Francia desde Bilbao y posteriormente de Santander y Asturias, eran los prefectos franceses, quienes impedían a los responsables de Asistencia Social del Gobierno de Euzkadi el recabar los listados. Al efectuar el desembarque, estos responsables, a veces conseguían sacar algunas listas, pero los responsables policiales, en muchos casos, se negaban a informar del lugar al cual iban a ser enviados los refugiados. Para obviar esa dificultad prepararon unos impresos que eran rellenados por los propios exiliados, para ser enviados por ellos mismos, al llegar a sus destinos, a la delegación del gobierno en Paris.

Cuando conseguían saber algo a cerca de la localización de algún grupo de refugiados iban a visitarles, pero las dificultades que les ponían, desde la embajada española y desde la propia administración francesa, al no considerarlos representantes oficiales, impedía en muchos casos conseguir esos listados con las direcciones. Utilizaron diversas formas para sortear esos impedimentos, crearon un cuerpo de inspectores para localizarlos, e indagar a cerca de sus necesidades. Algunos prefectos se extralimitaron enviando a España a gente que vivían por su cuenta. Al 18 de marzo de 1939 existían en Francia 59.000 ciudadanos vascos.


REFUGIADOS EN WATERMILOCK HOUSE

En los listados del Departamento de Asistencia Social sobre los exiliados evacuados aparecían referencias a los vapores y cargueros, que realizaban esa, en muchos casos, peligrosa misión. Dentro de las naves del destierro figuraban los siguientes buques: “Altsu Mendi”, “Cabo Corona”, “Carimare”, “Château Palmer”, “Château Margaux”, “Galea”, “Goizeko-Izarra”, “Habana”, “Kellwyn”, “Kenfig Pool”, “Marvia”, “Pilton”, “Sarastone”, “Seven Seas Spray”, “Stancourt”, “Thurston” y “Zurriola”, los cuales desembarcaron con refugiados en los puertos de Pauillac, Grenoble, Cherburg, El Havre, Saint Nazaire, Montpellier, Burdeos, Le Mans, Nantes y La Pallice entre el 27 de junio y 24 de septiembre de 1937.

Entre los cientos de adultos y niños evacuados a Francia, aparecían personas de diferentes procedencias, entre los de Getxo estaban los siguientes vecinos:

REFUGIADOS LLEGADOS A CHERBURGO, (BAJA NORMANDÍA), DESDE SANTANDER EL DÍA 6 DE JUNIO DE 1937

Pedro Bilbao de 36 años.
Josefa Bilbao de 16 años.
Berta Bilbao de 15 años.
María Carmen Bilbao de 12 años.
Ascensión Bilbao de 11 años.
Pedro Luis Bilbao de 9 años.
Federico Bilbao de 5 años.



REFUGIADOS DESEMBARCADOS EN “COTES DU NORD- SAINT BRIEUC” (BRETAÑA) EL 3 DE JULIO DE 1937. (Este convoy de refugiados tenía varios destinos finales):

Con destino a Lorient (Morbihan-Bretaña)

Isabel Echeandia Uriarte de 21 de Algorta, acompañada de 2 padres y 3 hermanas.

Con destino a Macon (Saone et Loire-Borgoña)

Marta Llanos Menchaca de 28 años, de Algorta.

Con destino a Morcenx (Landas):

Manuela Cajigas Uria de 32 años de Algorta. con 2 familiares.

Con destino a Le Blanc (Indre-Centro de Francia):

Valentín Ruiz de Alegría de 70 años, de Las Arenas acompañado de 4 familiares.

Con destino a Poitiers (departamento de Vienne)

Antonia Aursal y Nazábal de 36 años, de Algorta.
Con destino a Quimper (Finisterre-Bretaña)
Carmen Olaizola Uranga de 26 años de Algorta, acompañada de 7 familiares.


REFUGIADOS DESEMBARCADOS EN EL VAPOR “KELLWINN” A SAINT-NAZARIE (BRETAÑA) EL 3 DE JULIO DE 1937:

Con destino a Thouars (Departamento de Deux-Sèvres)

Ana Aizpurua Echabe de 45 años de Getxo, acompañada de 2 hijos.
Felisa Arabasbare Lerchundi de 24 años, de Las Arenas.

Con destino a Nièvre (Borgoña):

Maria Gutierrez Osticoechea de 23 años, de Getxo acompañada de 4 hijos.

Con destino a Nimes (Departamento de Gard):

Inocencio Iribarren Arana de 78 años, de Getxo acompañado de 2 familiares.

REFUGIADOS DESEMBARCADOS EN EL VAPOR “SARASTONE” A SAINT-NAZARIE EL 7 DE JULIO DE 1937:

Con destino a Mancon (Saone et Loire)

Candida Aguirregoicoechea de 53 años, de Algorta con 3 familiares.

Con destino a Le Mans (Sarthe):

Juliana Llona Egusquiza de 56 años, de Getxo con 14 familiares.

REFUGIADOS DESEMBARCADOS EN EL VAPOR “SARASTONE” EN SAINT NAZARIE (BRETAÑA) Y DESTINADOS A GRUGNY (ALTA NORMANDÍA) EL 6 DE JULIO DE 1937:

Celestina Aldayturriaga Sagarduy de 25 años, de Las Arenas.


REFUGIADOS DESEMBARCADOS EN SAINT-NAZARIE (BRETAÑA) EL 1 DE AGOSTO DE 1937:

Con destino a Saint-Brieuc (Bretaña)

Josefa Alboniga González de 30 años, de Algorta acompañada de 2 familiares (1 hijo de 5 años y 1 hija de 4 años).
Leona Aramendia Azua de 31 años, de Algorta acompañada de 4 familiares.
Basilisa La Hidalga Etchevarria de 24 años, de Algorta acompañada de 3 familiares (hijas de 5, 8 y 10 años)..
Julia Echevarrieta Uriarte de 33 años, de Getxo.

Con destino a Belle-Île (Bretaña):

Julian Ortiz Martin de 68 años, de Las Arenas acompañado de 4 familiares.

REFUGIADOS DESEMBARCADOS EN EL VAPOR “PILTON” EN SAINT-NAZARIE (BRETAÑA) EL 17 DE JULIO DE 1937:

Con destino a Tours (Indre et Loire)

Maria Corbera Bilbao de 46 años, de Getxo acompañada de 2 hijas (de 9 y 10 años).

Con destino a Yvetot (Alta Normandía)

Prudencio Muguerza Berasaluce de 66 años, de Getxo.
Juan Torrotegui Astorquiza de 68 años, de Getxo.

Con destino a Quimper (Finisterre-Bretaña):

Alberto Aguirre Bilbao de 63 años, de Getxo.
Leona Ayo de 46 años, de Getxo.
Dolores Anchia de 18 años, de Getxo.
Clemencia Anchia de 15 años, de Getxo.
Fortunato Ayo de 15 años, de Getxo.
Sixto Ayo de 5 años, de Getxo.
Angela Bastida del Val de 34 años, de Algorta (acompañada de 2 hijos: Juana Lopez de 2 años y Antonio de 6 años).

Con destino a Laval (Departamento de Mayenne):

Rufino Madariaga de 35 años, de Getxo.
Felix Zubizarreta de 51 años, de Getxo.
Jose Bartolome Martin de 42 años, de Getxo.
Ramón Maguregui Goicoechea de 32 años, de Algorta.

NANTUA 1939

EXILIADOS LLEVADOS A NANTUA (DEPARTAMENTO DE AIN-RÓDANO-ALPES):
En diciembre de 1937, en el departamento de NAIN (Francia) había un total de 34 exiliados vascos, de ellos 9 se encontraban en Nantua.

Entre estos deportados se encontraban tres miembros de una misma familia:

Josefa Echave Bolinaga “Pepi” (25 años).
Maria Dolores Echave Bolinaga “Lola” (20 años).
Carmen Echave Bolinaga (15 años).

Las hermanas Echave eran naturales de Areeta (Las Arenas) Getxo Antes de tener que salir evacuadas a Francia, vivían en la calle Amistad esquina calle Mayor, en el Nº 3. En Nantua fueron alojadas en la antigua cárcel de dicha población. Lugar en el que permanecerían internados miembros de la Resistencia y también otros exiliados Vascos y españoles.

De esta misma familia, su hermana mayor Felicitas Echave Bolinaga (30 años), nacida en Gatzaga (Salinas de Leniz), pero residente al igual que las anteriores en Las Arenas (Getxo), fue conducida en junio de 1937, con sus hijas Carmen (5 años) y Felicitas (3 años) a la población francesa de Nevers (Departamento de Nièvre).

FAMILIA ECHAVE BOLINAGA

Nantua era un lugar, en invierno muy frío, el lago Lac de Nantua” se helaba. Los trabajos de aquellas refugiadas eran muy duros en esas condiciones: “...Para lavar la ropa de la casa, en el lavadero del pueblo, teníamos que romper el hielo con un martillo. Nos salían sabañones muy dolorosos como consecuencia de aquel frío tan intenso...”. La juventud de aquellas mujeres les permitía sin embargo disfrutar de aquel blanco manto helado. Con sus patines de filo de cuchillo, recorrían su superficie, con sus pies disparados en todas direcciones, para tras realizar pequeñas y extrañas piruetas, terminar dando con sus cuerpos en el frío suelo.


REFUGIADOS DE GATZAGA LLEVADOS A “ALBI”, (DEPARTAMENTO DEL TARN), EL 8 AGOSTO DE 1937:

Hilario Zubillaga de 65 años.
Gregoria Arana de 57 años, con sus hijas
Eloisa de 13 años.
Pilar de 23 años.
Osane de 17 años.


FAMILIA ZUBILLAGA-ARANA

EVACUADOS DESDE BILBAO, EN EL HABANA, HASTA SHOTHAMPTON (ENGLAND):

De otras poblaciones también llegaron refugiados, pero solamente incluiré en la relación de esta entrada, a algunos de los que fueron evacuados a Gran Bretaña. Se trata de las vecinas de Bilbao Isabel Santín Domínguez, quien viajó junto a sus hermanas Julia y Merche. Lo hago gracias a las fotografías aportadas por su nieta Mai. 




Cuando llegaron a Inglaterra, en el “Habana”, tras la inspección medica, las distribuyeron en campamentos. Más tarde ellas acabaron en Shothampton, en “Watermillock House” (Costa occidental de Ullswater-England). La rutina diaria era: “...Nos levantábamos y desayunábamos al estilo inglés. Luego íbamos a clase para aprender inglés con profesores nativos. Recuerda a uno de los profesores: Mr Jhons. Los juegos los realizaban en los jardines de la gran mansión, con pelotas, bicicletas..., cosas nunca habíamos tenido, hasta la llegada a Inglaterra...”




Algunos de esos pequeños, los fines de semana, recibían la visita de familias ricas de Inglaterra, las cuales recogían a uno o dos niños y los llevaban al cine, parque. Nuestra pequeña protagonista, de tan solo 12 años, recuerda”...la primera película que vi fue Blancanieves, ¡en inglés, claro!...”


WATERMILOCK HOUSE

En la próxima entrada seguiré con los listados de niños y adultos de Getxo evacuados a Francia. Entre ellos veremos a algunas personas conocidas del Puerto Viejo de Algorta.

jueves, 12 de noviembre de 2015

CRÓNICA DE UNA EVACUACIÓN, LOS NIÑOS DE LA GUERRA -VI-



La anterior entrada la terminábamos con los avisos de milicianos o personas civiles que diariamente aparecían en la prensa pidiendo saber el paradero de sus familiares.

El 11 de junio de 1937 se produjo un nuevo viaje del Warrior (ex Goizeko-Izarra), que salió de Santurtzi de madrugada con unos 300 evacuados, de ellos 139 niños del sanatorio de Gorliz, para San Juan de Luz. Le dieron escolta el Resolution y 1 destructor. Regresó a Santurce el día 13.


El día 11 de junio el diario Euzkadi anunciaba: “...Ayer embarcaron en el “Goizeko-Izarra” los primeros enfermitos expedicionarios procedentes de Gorliz...”. El día 12 de junio, el Secretario General de Asistencia Social, Sr. Bustos, confirmaba para aquella tarde la salida del trasatlántico “Habana”, con los niños destinados a Francia y la U.R.S.S., con rumbo al puerto francés de “La Pallice”. Esa misma tarde saldrían otros 300 niños a bordo del vapor “Ploubazlanec”, un barco fletado por el socorro Rojo Internacional. Este viaje del “Habana” fue el último que realizó el trasatlántico. Llevaba a bordo 4.500 niños, más las personas auxiliares 215 maestros y 15 sacerdotes; en total realizaría 6 viajes con evacuados. Desde “La Paulliac” 1.500 de aquellos pequeños serían conducidos hasta “Leningrado”, siendo trasladados desde este puerto hasta las poblaciones de Crimea, Odessa y la capital Rusa, Moscu. El “Habana” realizó un total de seis viajes, todos con destino a puertos franceses con excepción del tercer viaje que recaló en Southampton. Fue con diferencia el barco que más niños evacuó. Según las cifras aportadas por Jesús J. Alonso Carballés (2007, 692) en estos seis viajes el Habana transportó un total de 22.692 refugiados de los cuales una gran mayoría, un 70% (17.474), eran niños.


El 13 de junio de 1937 será el último viaje del Habana con 4.201 niños y 205 adultos a Pauillac y penúltimo del Warrior con varios cientos de evacuados, incluidos otros 131 niños del Sanatorio de Górliz con destino a Bayona, que salen de Santurce de madrugada; le dan escolta el Resolution y dos destructores. El 14 de junio de 1937 el mercante Seven Seas Spray sale de Bilbao con refugiados para Francia.

El 15 de junio de 1937, de madrugada, los destructores Císcar y José Luis Díez salen de Santurce llevando a bordo 288 evacuados, de ellos 122 hombres en edad militar, muchos de los cuales son importantes responsables militares que abordaron el barco sin autorización y aprovecharon el viaje para escapar. A continuación salen el Warrior, también con algunos escapados a bordo; el Thorpehall, con 750 refugiados para Pauillac, y el Alice Maríe que conduce a La Pallice a 790 personas. Los bous Gipuzkoa, Bizkaya, Iparreko-Izarra y Gasteiz, los dragaminas y lanchas auxiliares salen de Portugalete para Santoña y Santander evacuando al personal y pertrechos de la Marina de Guerra Auxiliar. También el C-2, el Torpedero nº3 y numerosas embarcaciones de todo tipo comienzan a dejar los puertos de la ría con un buen número de refugiados, tratando de alcanzar Santander o Francia.


Ese mismo día se producía un histórico y desgarrador llamamiento del primer Lehendakari Vasco D. José Antonio de Agirre y Lekube a la resistencia, que el “Euzkadi” titulaba: “...En defensa de la Libertad y la Patria...”. En él se decía: “...En estos momentos de Intensa y dramática emoción me dirijo a vosotros con el alma henchida de una fe que es patrimonio de los vascos..., en medio del pueblo y con el pueblo y en nombre de él os he de decir que el acuerdo firme es resistir, resistir con ímpetu y con fe..., en pie todos detrás del Gobierno; todos detrás de los Jefes militares, a defender en formación cerrada este patrimonio nuestro..., no es el momento para entregarse a optimismos de ninguna clase..., Pueblo vasco que estás aquí concentrado y que tienes en la villa de Bilbao el enemigo cerca sus puertas: no pierdas jamás la fe, levanta el espíritu y unánimes en pie en estos momentos a todos los hombres de buena voluntad. Fe en la victoria, firmeza en la lucha. ¡Aurrera, Euskotarrak...”. En él hacía un llamamiento a las mujeres, ancianos y niños para que buscaran lugares que garantizaran su seguridad, lejos de aquel frente de guerra: “...dejar el lugar sólo a los hombres, a los que quieren defender la tierra de sus padres con todos los sacrificios que sean precisos...”. Se anunciaba la localización de los refugios en caso de bombardeos por la aviación fascista, y el significado de las señales acústicas: un toque largo significaba peligro, dos señalaban la vuelta a la normalidad. Ante la inminente caída de Bilbao, solamente algunos pequeños vapores se atrevieron a evacuar nuevos niños, el “Alice Marie” fue uno de ellos, que trasportó 150 pequeños a La Rochelle.


El 16 junio de 1937 continúa la salida de pesqueros y mercantes hacia Santander. Entran allí con evacuados los mercantes Cabo Corona, Zurriola, Galea, Lola, Marqués de Urquijo, Mari Elvira y Antonieta. En total llegaron por mar a Santander unos 10.000 refugiados. Otros buques trasladaron equipos, pertrechos y diverso material. El mercante francés Sontay sale de Pauillac en dirección a Leningrado conduciendo 1.494 niños vascos transbordados del Habana dos días antes. El 22, llegará a Leningrado.

El 17 de junio de 1937 llega a Santander el Itxas-Zuri, último buque procedente de Bilbao. Ese mismo día se hacía un llamamiento urgentísimo para que: “...Pasen mañana, día 17 de junio, de cuatro a cinco y media de la tarde sin falta, los padres de los niños de las escuelas de Euzkadi que estén aún en Bilbao y que se hallen inscritos en la colonia para Francia y también las maestras del Departamento que están señaladas para acompañarlos...”. Mientras, se evacuaban los ayuntamientos de Basauri, Galdakano y Sondika. El día 18 ya se tenían violentos enfrentamientos en Artxanda, los rebeldes fascistas llegaban al Casino.



Tras la caída de Bilbao el 19 de junio de 1937, el 23 desde el puerto de Santander, lugar al que habían huido miles de familias, que se habían trasladado en ferrocarril, saldrían en pequeños vapores y pesqueros huyendo de los fascistas. El último viaje lo realizó desde ese puerto el vapor francés “Ploubazlanec” con 800 niños de las Ikastolas a bordo.

Si hacemos un resumen de las evacuaciones que se produjeron, de los barcos que las protagonizaron y de las poblaciones a las que fueron llevados, tanto niños como adultos, desde el mes de mayo hasta junio de 1937, veremos que fueron más de una veintena, y sucedieron en las siguientes fechas:

El 7 de mayo de 1937, el Goizeko-Izarra con 319 refugiados.
El 8 de mayo de 1937, y el trasatlántico Habana con 2.326. El mismo día el Marvia lo hacía a Pauillac con 500 refugiados.
El 9 de mayo de 1937, los mercantes franceses Carimare, Château Palmer, y Château Margaux salen con 2.000 refugiados.
El 10 de mayo de 1937, viaje del Marvia con 242 refugiados para Pauillac.
El 12 de mayo de 1937, zarpan los mercantes británicos Thurston y Stancourt con más refugiados para Francia.
El 16 de mayo de 1937, salen de Santurce el Habana con 3.869 refugiados y el Goizeko Izarra con 700 más, hasta Pauillac.
El 21 de mayo de 1937, el Goizeko-Izarra sale para Francia con 350 refugiados y el Habana con 4.095 más para Inglaterra. El Goizeko-Izarra hasta Bayona, a donde llegó el mismo día, y el Habana hasta Southampton. Allí desembarcará a sus pasajeros el día 23.
El 22 de mayo de 1937, salen hacia Le Verdon los mercantes Cabo Corona con 1.185 refugiados, Galea con 879 y Zurriola con 759.
El 27 de mayo de 1937, salen de Santurce el Cabo Corona con 1.283 refugiados para Pauillac y el británico Kenfig Pool con otros 750 hacia Le Verdon.
El 1 de junio de 1937, el Habana sale de Santurce con 3.728 evacuados y llega a La Pallice el día 2.
El 6 de junio de 1937, el Habana vuelve a salir con 4.251 refugiados en dirección a La Pallice.
El 11 de junio de 1937, nuevo viaje del Warrior (ex Goizeko-Izarra), que sale de Santurce de madrugada con unos 300 evacuados, de ellos 139 niños del sanatorio de Gorliz, para San Juan de Luz.
El 13 de junio de 1937, último viaje del Habana con 4.201 niños y 205 adultos a Pauillac y penúltimo del Warrior con varios cientos de evacuados, incluidos otros 131 niños del Sanatorio de Górliz con destino a Bayona, que salen de Santurce de madrugada. Sale después el mercante francés Ploubazlanec con 300 niños también para Pauillac.

El 14 de junio de 1937, el mercante Seven Seas Spray sale de Bilbao con refugiados para Francia.


El 15 de junio de 1937, de madrugada, los destructores Císcar y José Luis Díez salen de Santurce llevando a bordo 288 evacuados, de ellos 122 hombres en edad militar, muchos de los cuales son importantes responsables militares que abordaron el barco sin autorización y aprovecharon el viaje para escapar. A continuación salen el Warrior, también con algunos escapados a bordo; el Thorpehall, con 750 refugiados para Pauillac, y el Alice Maríe que conduce a La Pallice a 790 personas.

Los bous Gipuzkoa, Bizkaya, Iparreko-Izarra y Gazteiz, los dragaminas y lanchas auxiliares salen de Portugalete para Santoña y Santander evacuando al personal y pertrechos de la Marina de Guerra Auxiliar. También el C-2, el Torpedero nº3 y numerosas embarcaciones de todo tipo comienzan a dejar los puertos de la ría con un buen número de refugiados, tratando de alcanzar Santander o Francia.

El 16 junio de 1937, continúa la salida de pesqueros y mercantes hacia Santander. Entran allí con evacuados los mercantes Cabo Corona, Zurriola, Galea, Lola, Marqués de Urquijo, Mari Elvira y Antonieta. En total llegaron por mar a Santander unos 10.000 refugiados. Otros buques trasladaron equipos, pertrechos y diverso material. El mercante francés Sontay sale de Pauillac en dirección a Leningrado conduciendo 1.494 niños vascos transbordados del Habana dos días antes. El 22, llegará a Leningrado.

El 17 de junio de 1937, llega a Santander el Itxas-Zuri, último buque procedente de Bilbao. Desde la caída de Bilbao, las evacuaciones se produjeron desde otros puertos del Cantábrico (Asturias y Santander).

Parte de la pesadilla había acabado para algunos de los refugiados. Bajo los cielos apacibles de aquellas Bélgica, Francia, Inglaterra, Rusia y Mexico, países de acogida, algunos de ellos aún sin frentes de guerra, las inocentes criaturas comenzaban a olvidar los días y noches de una guerra atroz, el ruido de las bombas, el siniestro trepidar de las ametralladoras de los Junkers, y la horrorosa imagen de las casas incendiadas. Pero aún quedaban días y noches con el recuerdo de sus familias, sus casas, sus amigos, de aquel mundo que se habían visto obligados a abandonar, forzados por un cruento golpe de estado. Y aún faltaba por llegar la II Guerra Mundial, protagonizada por los aliados del Golpe de Estado Franquista.


Niños que pasaron de ser considerados como “evacuados” en su país de origen para convertirse en “refugiados” en el país de acogida. Según decía alguno de aquellos pequeños, ya adulto, en Londres en el 2006: “...Somos los olvidados, no nos dieron pasaporte, éramos “enemigos aliens”. Cuando nos casamos en el Reino Unido Franco no reconoció nuestras bodas, pues no eran católicas ni religiosas, y consideraron a nuestros hijos bastardos...”. Según fuentes de la Cruz Roja en junio de 1937 salieron para Rusia un total de 3.260 niños, en febrero de 2004 todavía se contaban 239 “Niños de Rusia” como residentes en los territorios de la antigua Unión Soviética.



Parte de la pesadilla había acabado para algunos de los refugiados. Bajo los cielos apacibles de aquellas Bélgica, Francia, Inglaterra, Rusia y Mexico países de acogida, algunos de ellos aún sin frentes de guerra, las inocentes criaturas comenzaban a olvidar los días y noches de una guerra atroz, el ruido de las bombas, el siniestro trepidar de las ametralladoras de los Junkers, y la horrorosa imagen de las casas incendiadas. Pero aún quedaban días y noches con el recuerdo de sus familias, sus casas, sus amigos, de aquel mundo que se habían visto obligados a abandonar, forzados por un cruento golpe de estado. Y aún faltaba por llegar la II Guerra Mundial, protagonizada por los aliados del Golpe de Estado Franquista.

Niños, que pasaron de ser considerados como “evacuados” en su país de origen para convertirse en “refugiados” en el país de acogida. Según decía alguno de aquellos pequeños, ya adulto, en Londres en el 2006: “...Somos los olvidados, no nos dieron pasaporte, éramos “enemigos aliens”. Cuando nos casamos en el Reino Unido Franco no reconoció nuestras bodas, pues no eran católicas ni religiosas, y consideraron a nuestros hijos bastardos...”. Según fuentes de la Cruz Roja en junio de 1937 salieron para Rusia un total de 3.260 niños, en febrero de 2004 todavía se contaban 239 “Niños de Rusia” como residentes en los territorios de la antigua Unión Soviética.


Suelen decir que la Historia la escriben los vencedores. En el caso del “Goizeko Izarra”, el “Habana”, el “Galea”, el “Cabo Corona”, el “Luchana” y otros buques, las evacuaciones de los niños está claro que también la escribieron los vencedores, o mejor dicho, no la escribieron. Y como decía Aitor en su trabajo !...esta es una de las intenciones más importantes a la hora de redactarlo. Quisiera poner mi granito de arena en la ardua tarea de dar a conocer un pasaje desconocido de la Historia, desde el punto de vista, esta vez sí, de los perdedores, cuya voz ha sido durante tantos años silenciada...”. Pero sus descendientes no dejaremos que eso suceda, que su memoria sea olvidada.

Algunos de aquellos niños, regresaron. Otros nunca lo harían. Algunos se afincaron en los países de acogida, como los 450 niños que quedaron permanentemente a vivir en “Southampton”. Entre los meses de marzo y octubre de 1937 fueron evacuados más de 32.037 niños vascos. Según algunas fuentes : “...17.824 fueron llevados a Francia, 5.130 a Belgica, 4.435 a Inglaterra, 3.291 a Rusia, 807 a Suiza, 430 a México y 120 a Dinamarca...”. En esta relación faltan muchos, tanto adultos como menores, que fueron acogidos en diversos lugares, tanto de Europa como de America.

Este trabajo tiene, entre otras fuentes, las de los periódicos bilbainos de la época: “Euzkadi”, “El Liberal”, “La Tarde”, “Lan-Deya”, “Lucha de Clases”, “Unión” y el “Noticiero Bilbaíno”; además de algún diario británico. La base de datos “Badator”. Y como no, el trabajo de Aitor Arrate. En la próxima entrada incluiré la relación de algunos de los niños y adultos que salieron al exilio.

lunes, 9 de noviembre de 2015

CRÓNICA DE UNA EVACUACIÓN, LOS NIÑOS DE LA GUERRA -V-



La anterior entrada finalizaba con el regreso del Habana escoltado por un destructor británico a Santurtzi.

El 1 de junio de 1937, el Habana salió de Santurce con 3.728 evacuados bajo protección del Royal Oak y dos destructores. Llegaba a La Pallice el día 2. Regresó a Santurce el día 4 escoltado por el Resolution y un destructor.

El día 2 de junio, el secretario de Asistencia Social del Gobierno de Euzkadi convocó a los familiares de los evacuados para informarles que de su situación: “...hasta altas horas de la madrugada había estado a bordo del trasatlántico “Habana”, presenciando las operaciones de embarque. Los niños que marchan a Francia fueron Instalados en camarotes de primera clase y de preferencia, todos ellos iban muy contentos. El barco salió de Santurce a las cinco de la mañana, y una hora después abandonaba las aguas de Vizcaya con rumbo a Francia, escoltado por nuestros destroyers...”. Ese mismo día se anunció la llegada a La Rochelle del buque “Habana” con 3.000 refugiados vascos. El gobierno de Euskadi publicó en la primera plana del diario “El Liberal” la lista de evacuación de la población civil. A través de unos tickets de color crema se establecían los lugares de concentración para el ulterior embarque para los 4.000 agraciados. Los 1.250 primeros lo hicieron en el Deposito Franco, los 1.300 siguientes se concentraron en el teatro Buenos Aires y los siguientes 1.500 lo iban a hacer frente al Teatro Trueba. La salida estaba prevista desde Santurtzi.

El 5 de junio de 1937 el Goizeko-Izarra, convertido en el yate inglés Warrior, volvía a Santurce.


El 6 de junio de 1937 el Habana vuelve a salir con 4.251 refugiados en dirección a La Pallice. Le escolta el Císcar hasta las tres millas jurisdiccionales, siendo acompañado posteriormente por el acorazado Resolution y un destructor. Regresó a Santurce el día 9 de junio.


El día 7 de junio de 1937 se anuncia en la prensa la llegada a Francia de 5.000 refugiados que habían viajado en el “Habana”, indicándose que el jueves lo harían otros 4.000 más. Estos iban a viajar en el “Goizeko Izarra”. Se trató de la primera expedición de niños enfermos del “Sanatorio de Górliz” que iban a ser acogidos en Saint Cristeaux, una finca situada en pleno Pirineo, cerca de Oleron, a 108 kilómetros de Bayona. Con ellos se trasladó todo el personal médico, enfermeras y monjas que venían atendiendo a los enfermos, así como el material completo de cura existente en dicho sanatorio. Se recibieron noticias sobre los niños refugiados en la colonia infantil de “Mas Eloi” (Limoges), a los que acompañaron los profesores D. Manuel Sanz y D. José Las Heras Miguel. Daban cuenta de que los niños seguían disfrutando de excelente salud. Mientras, se luchaba en los frentes del norte, en Peña Lemona, Gondramendi, Jata, Alava y Burgos. El diario “La Tarde”, en su sexta pagina, escribía con grandes titulares “Bilbao en pie de Guerra”, y no era para menos, las sirenas avisaban a los vecinos de la llegada a los cielos de Bilbao de bombarderos alemanes, que dejaron caer su mortífera carga sobre un Galdácano en fiestas, Lemoa, Bedia y Usansolo y las defensas de Bilbao. Mientras, los ayuntamientos de Zornotza, Meñaka, Mundaka, Gamiz-Fika, Mungia, Bermeo y Durango eran evacuados. El mismo diario titulaba: “...A juicio del Cónsul de Inglaterra, la barbarie de los aviadores fascistas supera por su saña y encono a las que presenció durante la Guerra Europea...”


Al menos desde otros lares llegaban “buenas noticias”, acababan de desembarcar en el puerto de La Rochelle en “La Pallise”, los 4.000 niños bilbaínos a bordo del “Goizeko Izarra”. Cualquier lugar era bueno para alojarlos: en los corredores del paquebote, en los salones, los dormitorios, todo el barco aparecía cubierto de mantas de viaje y maletas. Los acasos más sangrantes eran: “...Los 300 pequeños que habían perdido a sus padres en bombardeos o fusilados por los fascistas. Durante todo la travesía, muchos, no dejaron de llorar reclamando la presencia de su madre....”. Fueron convoyados por unos destroyers ingleses. Habían salido de Santurce al amanecer de la jornada anterior y llegaban a las siete de la mañana del siguiente día a la rada del puerto francés. En el hall de la estación marítima, transformado en refectorio, los niños evacuados hicieron honor al menú que les sirvieron: “...sobre todo sus ojos se enamoraban del pan blanco y la leche, llevaban semanas privados de ella...”.


El día 8 de junio de 1937 llegaron noticias sobre la localidad inglesa a la que habían sido trasladados los niños del “Habana”. Los cuatro mil niños vascos que se encontraban en un lugar llamado Stoneham, a unos siete kilómetros de la ciudad de Southampton, en la costa sudoeste de Inglaterra, a hora y media de tren de Londres. Era una ciudad de grandes y abundantes parques. Aquellos pequeños, estaban poco habituados a la presencia de aviones, salvo los facciosos que bombardeaban sus lugares de origen. El campamento se hallaba cercado por una alambrada, ocupaba una superficie de un kilómetro cuadrado, parecía sembrado por blancas tiendas de campaña. Estaban próximos a un aeródromo: “...La primera vez que vieron un aeroplano sobre ellos corrieron a refugiarse en las tiendas de campaña...”. A medida que iban adquiriendo confianza, cuando sonaban los motores, levantando la cabeza exclamaban !Estos no van a Bilbao!. Contaban como anécdota que en cierta ocasión, a la hora de la comida: “...los encargados decidieron colocar a cada niño una cinta de color, a manera de brazalete, para distinguir a los de un grupo de tiendas de los de otro. A unos les pusieron una cinta verde y otra roja, a otros una cinta verde y otra amarilla, y a otros una amarilla y otra roja, los pequeños gritaban: !Esta es la bandera de Franco!...”

El diario “Lucha de Clases” informó sobre una carta de Ms. Leah Manning enviada desde Southampton y fechada el 28 de mayo, informando sobre la recepción y el estado de salud de los niños. Describía el viaje como: “...muy agitado debido a las condiciones de la mar en el Golfo de Bizkaia; los niños fueron nuevamente examinados a su llegada, todos ellos estaban en perfecto estado de salud. El recibimiento fue muy caluroso, las calles estaban adornadas con colgaduras, que habían servido para celebrar la coronación, gracias a un permiso especial expedido por el alcalde de la ciudad. Los más pequeños fueron conducidos a un campamento preparado para 250 niños y cuidado por jóvenes exploradoras. Los niños estaban agrupados en tiendas de campaña de ocho por tienda, acompañados de un maestro y un auxiliar por cada cuatro tiendas. Cuatrocientos de los niños fueron trasladados a una colonia en Clapton (Londres), a lo largo de la semana estaba previsto enviar a algunos al campo de Stoneham...”


El día 9 de junio de 1937, se anunció que el traslado de los niños que iban a ser conducidos a Francia y a la U.R.S.S. se iba a efectuar al día siguiente. El mismo se iba a realizar en ferrocarril desde La Naja, empezando por los trasladados a Francia. Estos iban en cinco trenes que empezaron a salir a partir de las seis de la tarde en intervalos de media hora. En total embarcaron 3.000 niños y 90 adultos como personal auxiliar. Los destinados a la U.R.S.S., en tres trenes, tenían sus salidas desde Bilbao a las ocho y media de la noche con la misma frecuencia que los anteriores, embarcando 1.745 niños. Les acompañaban 75 adultos como personal auxiliar. Los niños y el personal auxiliar debían llevar distintivos para el embarque. Se recomendaba que fueran merendados o cenados, debido a la hora de embarque. El barco que realizó esa travesía fue el “Habana”. La prensa local decía: “...Más de 30.000 niños viven todavía en Bilbao, hace falta continuar apresurádamente la evacuación...”.


El día 10 de junio, el diario “Euzkadi” tituló: “...Otro día de calma en los frentes Vascos...”, el obispo de Gasteiz conocedor de que gran numero de niños vascos estaban siendo evacuados a Bélgica se dirigió al arzobispo de Manila: “...en emocionante carta a monseñor Van Roey, suplicaba que hiciera un llamamiento a sus fieles en favor de nuestros niños...”. La respuesta a esta súplica no se hizo esperar, el mismo diario informó: “...ha sido leída en todas las iglesias de Bélgica una pastoral de monseñor Van Roey excitando la caridad de sus diocesanos para con los niños vascos que la crueldad de la guerra ha expulsado de sus hogares...”. A la vez, el Clero Vasco se pronunció ante la vandálica destrucción de Durango y Gernika por la aviación Alemana “La Legión Condor” a las ordenes de los sublevados, y la tergiversación de aquel acto de barbarie por los medios franquistas: “...El clero vasco, testigo todo él y victimas muchos de sus miembros de la conducta facciosa en Euzkadi, no podía consentir con su silencio a que se difundiera por el mundo la infamia según la cual era obra de las fuerzas vascas la destrucción de Durango y Gernika...”.

El departamento de Asistencia Social del Gobierno Vasco hizo llamadas en la prensa para presentarse en sus oficinas y recoger los cartones distintivos para los niños que iban a ser trasladados en el “Habana” a Francia y a la U.R.S.S. Entre ellos estaban los responsables pedagógicos de aquellos pequeños. En total iban a ser trasladados 3.100 niños. La Federación de Escuelas Vascas hizo llamamientos en la prensa para informar sobre algunos pequeños. Entre ellos estaba la vecina de Algorta Balbiñe Lete Larrañaga. Casi todos los días aparecieron avisos en la prensa de milicianos o personas civiles que pedían saber sobre el paradero de sus familiares, entre ellos el diario “Euskadi” con una sección destinada a este fin. Ese día, entre otros avisos, apareció el de: “...Antonio Plaza Laka del batallón Saseta, hospital Laiseka de Algorta, desea saber el paradero de sus hermanos...”.

La próxima entrada comenzará con otro viaje del ahora ex-Goizeko-Izarra, que había cambiado su nombre por el de Warrior.