En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, un diario bilbaíno publicaba en sus páginas la lista de veraneantes que acudían a Las Arenas.
En el «Boletín Oficial de la Provincia de Vizcaya» del 6 de julio de 1898, aparecía una orden del Gobierno Civil de la Provincia, en la que se requería a los Alcaldes. Y en el pleno municipal de Getxo del 17 de julio de 1898 se daba cuenta de esa orden: “...Se da cuenta de la Circular del Boletín Oficial de la provincia del día 6 de junio: Con objeto de poder dar cumplimiento a lo ordenado por la Superioridad, en la orden del 26 de junio último, encargo a todos los Alcaldes de los Pueblos de la Provincia, que a la mayor brevedad posible formen un estado comprensivo de todas las Sociedades, Círculos Políticos y Literarios, de recreo, de obreros, etc., en el modelo que se adjunta, y cuyos datos deberán remitirse a este Gobierno antes del día 15 del corriente. Los datos que deberán incluir según el estadillo adjunto son: Titulo de la Sociedad, localidad en la que esta domiciliada, objeto de la Sociedad, número de socios con que cuenta, fecha de fundación y nombre de los Presidentes...”
Y próximas la fiestas locales, una celebración religiosa iba celebrarse en la Iglesia de San Ignacio de Algorta: “...Se da cuenta de una instancia de D. Andrés Isasi, en nombre y como Presidente de la Comisión de la Iglesia de San Ignacio de Algorta, en la que manifiesta que dicha Comisión se propone celebrar con una solemne función religiosa la próxima fiesta del Santo Patrón de dicha Iglesia. Y hallándose muy apurada de recursos, suplica el Ayuntamiento le conceda una subvención. Abierta una razonada discusión, y en vista de la escasez de recursos municipales, pero deseando ayudar a la celebración de la misma, acordamos que se entregue al Sr. Isasi 50 pesetas, con cargo a Funciones y Festejos...”
La música, uno de los alicientes de domingos y festivos, para atracción de veraneantes, era habitual en el barrio de Las Arenas, y la Banda de Música que iba a animar en la Plazuela, también requerían dotación económica, por lo que el Ayuntamiento acordaba: “...Destinar con cargo al presupuesto de Funciones y Festejos, 1.500 pesetas para pago de la Banda de Música que se establezca en el barrio de Las Arenas durante el presente verano...”
Este barrio iba a mejorar sus servicios alimentarios con la asistencia de un Veterinario: “...Se aumenta en 125 pesetas el sueldo del Veterinario Municipal, en atención de haber visto aumentado su trabajo, con la obligación de presentarse en el barrio de Las Arenas a reconocer las carnes frescas que se introduzcan para aquel barrio...”
Finalizaba el pleno municipal de Getxo del 17 de julio de 1898, con la noticia de que se consignaba en el presupuesto municipal el dinero para la ejecución del las obras, de unas calles próximas a la iglesia de San Nicolás: “...Por último habiendo sido consignadas en el presupuesto del corriente ejercicio, las cantidades para pagar la ejecución de una calle nueva, desde frente a la Iglesia de San Nicolás de Bari de Algorta con dos trasversales que terminen en la calle San Nicolás, acuerda este Ayuntamiento que el remate de las misma salga a subasta el domingo 24 de julio, por el sistema de pliegos cerrados...”
Finalizaba aquel 17 de julio con la supresión de Garantías Constitucionales: “...A propuesta de Mi Consejo de Ministros: en nombre de Mi Augusto Hijo el Rey D. Alfonso XIII, y como Reina Regente del Reino, Vengo en decretar lo siguiente: Artículo 1º Se suspenden temporalmente en toda la Península e Islas adyacentes las garantías expresadas en los artículos 4º, 5º, 6º y 9º y párrafos primero, segundo y tercero del 13 Constitución de la Monarquía...” (Boletín Oficial del Señorío de Vizcaya del 17 de julio de 1898). Justificaban aquella supresión de las garantías Constitucionales por las dos guerras coloniales y la de EEUU, que en la practica fue una declaración del estado de guerra en la Península en julio de 1898. En un diario bilbaíno se ofrecía un Bando de una autoridad militar: “...Que en vista de las graves y extraordinarias circunstancias porque atraviesa la Nación y las amenazas de que la guerra llegue hasta la Península, el Gobierno de S M. en uso de sus facultades ha considerado necesario suspender temporalmente las garantías constitucionales...” (La Voz de Vizcaya del 18 de julio de 1898).
Y a pesar de aquellas nubes de guerra tenebrosas, la vida en nuestros Pueblos continuaba festiva: “...Ayer disfrutamos de un verdadero día del mes de Julio, el sol caldeó la atmósfera con sus vivos y refulgentes rayos y el cielo se mantuvo azul y sereno. Hubo música en Las Arenas y Portugalete, romerías del Carmen en el Desierto, Amorebieta y Santurce. Estuvieron animadísimas las playas y los paseos de las Arenas y Portugalete, puntos a los que acudió inmenso gentío a respirar la fresca y agradable brisa del mar; y en cuanto a las romerías, inútil creemos decir que los trenes y tranvías fueron y vinieron atestados. Había que tomar por asalto los carruajes. Había tal afluencia de publico que en alguna estación invadieron por las ventanas el tren, estando éste en marcha. Se hablaba de que en el tren de Bilbao a Portugalete viajaron más de 20.000 personas...” (La Voz de Vizcaya del 18 de julio de 1898).
Por otro lado, las obras del Saneamiento de las Aguas de Bilbao, hacían que sus autoridades acudieran a nuestra Anteiglesia, para conocer los avances de la obra: “...Las Obras de Saneamiento.- Una numerosa representación de nuestro Ayuntamiento visitó ayer las gigantescas obras que en Punta Galea, se realizan para el saneamiento de la ría. Asistieron también los distinguidos ingenieros señores Uhagon, autor del proyecto, y Churruca que lo es de otro no menos importante, del Puerto exterior.
El túnel de Punta Galea es de 2.700 metros y está atacado por ambos lados, entrada y salida. Además esta atacado a derecha e izquierda por tres pozos de 30, 62 y 83 metros. Hay construidos 1.700 metros de túnel, a pesar de los grandes peligros e inconvenientes con que se ha tropezado a causa de la afluencia de aguas en determinados sitios.
Después del examen minucioso de las obras, los ingenieros y capitulares celebraron un banquete en la quinta de D. Ignacio Arias, en Guecho, Durante la comida no cesaron los elogios para al director de las obras del saneamiento. Se brindó por la terminación de las obras del Puerto Exterior y del Sanemiento. Brindaron los señores Churruca, Uhagón, Alonso de Celada, Guardamino, Urrruñela, Ugárté, Castillo, Acebal y Videa. Por la tarde, invitados por el señor Churruca, dieron un paseo por el mar en el vapor «Elcano», llegando en él hasta Plencia, de donde regresaron a las ocho y medía, desembarcando en el Arenal, frente al Ayuntamiento...” (La Voz de Vizcaya y El Nervión del 18 y 19 de julio de 1898).
Mientras que en el Puerto se establecían normas para prevenir un posible ataque de EEUU: “...Por el señor Comandante militar de Marina de la Provincia, y Capitán del Puerto de Bilbao, don Antonio Moreno de Guerra, han sido dictadas hoy las siguientes reglas que deberán ser observadas rigurosamente: 1º Una vez empezada la noche, los buques que salgan fondearán en el Abra. Sin que puedan franquearse hasta el día siguiente. Las noches de luna los buqués que salgan podrán quedar en franquía, siempre que así lo deseen los capitanes y accedan a ello los respectivos prácticos, haciéndose éstos responsables de cuantos perjuicios o averías resulten.
2º Queda prohibido en absoluto, una, vez empezada la noche, dar entrada ni prestar auxilio de ninguna clase de buque alguno, debiendo quedar durante toda aquella, dentro de la ría el vapor de los prácticos.
3º Quedarán durante la noche apagadas las luces de las boyas luminosas, así como la luz verde del muelle de Churruca; los otros focos solo encenderán 45 minutos antes de la pleamar y se apagarán tan pronto cómo termine la salida de buques...” Y para la defensa del Puerto contaba la prensa bilbaína: “...Con los materiales de artillería, llegados ayer a este puerto, procedentes del de Gijón, en el vapor «Chindor», están ya completos todos los elementos necesarios para emplazar las baterías en los sitios denominados «San Ignacio» y «Punta Galea»...” (El Nervión del 18 de julio de 1898).
En la próxima entrada de esta serie veremos como, finalmente se producía la capitulación de las fuerzas españolas en Santiago de Cuba.

No hay comentarios:
Publicar un comentario