En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como, era costumbre, en algunas festividades, como en las de San Nicolás de agosto, servir refrescos en el Ayuntamiento.
En la prensa bilbaína aparecía recogida la noticia de la salida a subasta del murallón para la defensa del camino de la costa de Algorta: “...Para el día 9 del próximo mes de diciembre está anunciada la subasta de un murallón para defensa y camino de servicio de la costa de Algorta. El murallón que mide 1.141 metros aproximadamente y que esta presupuestado en la cantidad de 200.002 pesetas arranca del contramuelle en construcción y termina en el Puerto de Algorta...” (El Nervión del 17 de noviembre de 1897).
Seguía la prensa relatando historias de uno de los templos emblemáticos del barrio de Algorta: “...El Rdo. Padre Esteban, del Purísimo Corazón de María, que recientemente ha sido elevado a la Suprema Dignidad de General de la benemérita Orden de la Santísima Trinidad, acaba de llegar de Roma, su residencia habitual, al convento que tiene su orden en el pintoresco pueblo de Algorta, donde ha sido recibido con el mayor entusiasmo y alegría por sus hijos. El Padre Esteban es vizcaíno, hijo de una familia modesta de la pequeña anteiglesia de Ajanguiz y tiene en la Orden Trinitaria una brillante historia que le hace acreedor a todos los honores...” (El Nervión del 18 de noviembre de 1897).
En el pleno municipal del 18 de noviembre de 1897 se daba cuenta de una solicitud de un vecino de Bilbao, que deseaba aprovechar las obras que se realizaban en la ría para vender sus productos a los trabajadores de las mismas, en el punto de Las Arenas: “...Se da cuenta de un informe emitido por la comisión de Gobernación y Policía a cerca de una instancia de D. Domingo cano, vecino de Bilbao, solicitando permiso para ejecutar una barraca de madera con destino a habitación y cantina en terreno de municipio, cerca del pozo nº 2 procedente de las obras de saneamiento de la ría de Bilbao...” El Ayuntamiento de Getxo denegó aquel permiso por considerar: “...Que no es conveniente se construya ninguna barraca en dicho punto...”
Por aquellos días se acababa de realizar la alcantarilla para recogida de las aguas sucias en el punto de la Cadena de Algorta: “...El Ayuntamiento acordó pasar a informe de la Comisión de Obras y al Sr. Arquitecto Municipal, una instancia de D. Francisco Elorriaga, rematante de las obras de una alcantarilla en el barrio de la cadena de Algorta, solicitando se reconozcan y reciban...”
Otras obras eran demandadas, en aquel pleno, por la primera autoridad eclesiástica del barrio de Getxo (entonces denominada como Santa María): “...Se da cuenta de una instancia de del Sr. Cura Párroco y vocal de la Junta de Fabrica de Santa María de Guecho, solicitando se construya un trozo de camino que falta hasta la puerta de entrada del Cementerio de aquella parroquia. Acuerda el Ayuntamiento que dicha instancia pase a manos del Regidor D. Pedro Beascoechea para que estudie la obra que conviene hacer...”
El estado del instrumental de la Banda Municipal se encontraba en muy mal estado por lo que el Ayuntamiento de Getxo acordaba: “...Que en vista de una instancia del Director de la Banda de Música del Municipio, había nombrado por el Ayuntamiento una Comisión, esta informó que si la misma había de continuar sirviendo al municipio, era indispensable hacer una reparación general de los instrumentos aptos para el servicio, a la vez que declaraba varios de esos instrumento inútiles para dicho fin, debiendo de comprar otros que los remplazaran. El Ayuntamiento tomando en consideración ese informe acordaba: Autorizar a dicha Comisión pata practicar las correspondientes diligencias para el objeto propuesto. Dicha Comisión habiendo convenido con el instrumentista Sr. Carrión de Vitoria este remitió una factura de 1.413,72 pesetas, por el coste de diez instrumento nuevos y la reposición de otros doce, los cuales estaba en la estación de ferrocarril del norte de Bilbao, y era preciso abonar dicha cantidad para poder traerlos a Guecho. El Ayuntamiento de Getxo tras una ardua gestión, por carecer de recursos suficientes para el pago de dicho instrumental, acordaba que el Sr. Síndico recogiera y trajera aquellos instrumentos junto con el Director de la Banda de Música del Municipio...”
Algunos pagos, que aparecían recogidos en las actas de dicho pleno municipal, eran referidos a: “...Al albañil D. Domingo Zubizarreta 17,25 pesetas por blanquear las habitaciones de las casas “Ibarrego” y “Santuchu” donde fallecieron dos pobres por viruela. Al guardia municipal Miragaray 6,40 pesetas por tres tubos de linfa para vacuna y los gastos del viajes en tranvía a Bilbao...”
Seguía el pleno municipal, y en el mismo se trataba sobre unas obras en el barrio de Algorta: “...En seguida se dio cuenta del plano, presupuesto y condiciones económicas, que por encargo del Ayuntamiento, ha conformado el Arquitecto Municipal D. Fidel Iturria, para la apertura de una calle nueva frete a la Iglesia de San Nicolás, con otras dos transversales que partiendo de la del mismo nombre desemboquen en la primera, cuyo presupuesto con inclusión de 4.500 pesetas de indemnización a D. Juan Antonio Aldecoa por valor de parte de su propiedad asciende a 10.225,70 pesetas. De la misma manera se dio cuenta del presupuesto y condiciones que por igual encargo, para el arreglo y afirmado de la calle o camino de Alangüetas, desde el punto de la casa llamada “Cueva”, por frente del nuevo Hospital Hospicio, Matadero y Deposito de Aguas va hasta cerca de la propiedad de Marticuena, con un presupuesto que asciende a 7.846,60 pesetas...” Aquel acuerdo no contó con el beneplácito de todos los ediles y sería cuestión de otro pleno municipal.
En próximas entradas veremos como las obras antes citadas serían asuntos que se volverían a tratar en otros plenos municipales, por disconformidad de algunos ediles con lo aprobado.